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2ª Reyes 1-12

TEMA: EL SEÑOR ESTA CONMIGO.

TEXTO: 2 Reyes Caps. 1-12

Si Elías fue el “profeta batallador”, tipificando a Juan el Bautista; Eliseo fue el “profeta de la paz”, tipifica a Jesucristo; todo lo hizo en paz, y por paz, enfatizando la gracia, vida y esperanza. Es una de las personas que más usó Dios para hacer prodigios y milagros y maravillas:

1. El último milagro, después de muerto:

Echaron un muerto en la fosa donde enterraron a Eliseo, ¡y al contacto con sus huesos, resucitó! (13:21).

2. “Golpea las aguas del Jordán, y se partieron estas de un lado y del otro, pasando así Eliseo” y ocurrió inmediatamente después del arrebato de Elías, y de recibir Eliseo “la doble porción de su espíritu” (2:9-15).

3. Sanea aguas venenosas y estériles, con un poco de sal, “y las aguas quedaron sanadas hasta el día de hoy” 2:19-22).

4. Dos osos, destrozan a 42 muchachos que maldijo Eliseo (2:23-24).

5. Multiplica aceite de la viuda (4:1-7).

6. Resucita el hijo de la sunamita (4:35).

7. Saneamiento del potaje venenoso (4:38-41).

8. Multiplicación de panes (4:42-44).

9. Profetiza que el Señor entregará a Moab en las manos de los judíos, ¡y así ocurrió! (3:18-37).

10. Curación del general leproso Naamán (cap.5),

Esta historia es muy conocida y usada para avivamientos: El general sirio Naamán estaba leproso. Una jovencita de Israel le dijo que fuera a Eliseo, porque le curaría su lepra. El general fue, con muchísimo dinero, y una carta del Rey de Siria para el Rey de Israel.

Cuando llegó a la puerta de Eliseo, éste ni lo saludó, nada más le dijo “vete y lávate 7 veces en el Jordán, y tu carne sanará y quedarás puro” ¡y Naamán se enojó!, porque esperaba que el profeta saliera y orara por él, y se iba, además, porque en Damasco hay ríos mejores que el Jordán.

Pero los sirvientes le dijeron, “señor, te ha mandado hacer poca cosa” y Naamán se lavó 7 veces en el Jordán, ¡y se curó de su lepra!, su carne quedó como la carne de un niño. Naamán volvió para darle a Eliseo la gran cantidad de dinero que llevaba, pero Eliseo no le aceptó nada.

11. Prodigio ocurrió cuando el sirviente de Eliseo fue detrás de Naamán, con mentiras, para que le diera el dinero, y dinero le profetizó que, por esta maldad, “la lepra de Naamán se pegará a ti y a toda tu descendencia”, ¡y así ocurrió!.



12. El hacha de hierro que flota (6:1-7).



13. El ejército enceguecido y capturado (cap.6):

Este prodigio, del cap. 6, es el que más a mí me impresiona: Un gran ejército de Siria salió para matar a Eliseo... cuando lo vio venir su ayudante se asustó, porque iban a matar a Eliseo, ¡y a él!. Eliseo le dijo “no temas”, y oró a Dios para que le abriera los ojos del ayudante, ¡y el ayudante vio!: “la montaña llena de ángeles con caballos y carros de fuego” y cuando el gran ejército bajaba, Eliseo le pidió al Señor que cegara a los soldados, ¡y todo el ejército quedó ciego con el resplandor del fuego de los ángeles! y Eliseo los condujo a Samaria, y, en medio de la plaza, Eliseo oró para que se les quitara la ceguera, ¡y se les quitó!, y vieron que estaban en medio de los enemigos, capturados por Israel ¡tantos milagros en un sólo episodio!



CONCLUSIÓN: Así, el señor Jesús está con nosotros, también nos acompañan siempre miles de ángeles, cada uno más poderoso que 100 policías, ¿creo que no tendríamos miedo a nadie, si nos defendieran 100 policías?. Cuando le tenemos miedo a alguien o a algo, es que ya nos hemos olvidado que Jesús está con nosotros, ¡no estamos viviendo nuestra fe activa. Si viene el enemigo, ¡que venga!, Jesús de Nazaret está con nosotros, y es más poderoso que todo el ejército del reino de las tinieblas junto.

Si estamos enfermos, ¡alabemos al Señor!, Jesús está con nosotros, y nos ama, y es el Señor de toda sanidad, y si nos encontramos en medio de las tormentas, Él está a nuestro lado.

Ante cualquier tormenta en nuestra vida, Él es capaz de escuchar nuestra oración, y nos va a ayudar de cualquiera de las siguientes dos formas: O calmando la tormenta, o calmándonos a nosotros, para que pasemos la tormenta con paz.

De: Americo Davila
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