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Restauración

TEXTO BASE: NEHEMÍAS

Nehemías vivió en el año 446 a.C. Su nombre significa “Dios Consoló”, Dios quería consolar a su pueblo Israel. Nehemías servía como copero en la corte del Rey, se podría decir que vivía cómodamente, gozaba de una muy buena posición económica y social, nada le faltaba, llevaba una vida tranquila, hasta que un día Dios lo llamó para algo especial. Nh. 1:1-3. Restauración. Dios es un Dios de Restauración. Restauración es reedificar, volver a hacerlo nuevo y mejor que antes.

Nehemías había recibido una carga, una visión especial de parte de Dios: “reedificar”, restaurar el muro de Jerusalén.

El muro era muy importante en todas las ciudades, sobre todo en la época antigua. Ej.: La Gran Muralla China, así los judíos tenían un muro que había sido destruido. Un muro ponía límites a la ciudad. Si no tenemos un muro quedamos a expensas de lo que ocurra afuera. El muro pone límites a nuestra libertad además sirve de protección.

¿Cuántos están esperando restauración de Dios en sus vidas? Hay leyes acerca de la restauración y restitución. Ex. 22:1; Prov. 6:30-31 El diablo debe restituir lo que te robó, pero es Dios quien restaura la vida del creyente.

Nehemías, pues tenía como visión restaurar el muro. El muro representa la Palabra de Dios levantada en tu vida que te da un límite, pero también te da protección. El muro también representa a la iglesia local.

Nh. 1:11, 2:2-5, 7-9: Cuando Dios te da una visión él mismo te respaldará y te dará todas las facilidades. De igual manera si tienes que restaurar algo en tu vida, el Señor mismo se encargará de ayudarte. ¿Tienes que emprender algo: un trabajo? El te dará favor delante de los hombres.

Nh. 2:10: Siempre va a haber alguien que se va a oponer a que se cumpla la Palabra de Dios: Satanás.

Nh. 2:12-17: A lo mejor hoy tu vida está como ese muro destruido, tus esperanzas destruidas.

Nh. 2:18-20: Me hace recordar mucho a la Comunidad Familiar, éramos 2 personas cuando empezamos, luego Él fue trayendo a nuevas personas, pero Satanás no estuvo ni está tranquilo, primero nos atacó usando escarnio, y su primer ataque fue contra el líder de esa visión, pero qué linda respuesta “no tenéis parte, ni derecho, ni memoria en Jerusalén”. Hoy vamos a decirle eso al diablo.

Nh. 4:1-3: Aquí puedo ver la reacción del diablo cuando ve que el plan de Dios se cumple pese a todo: enojo. Y la primera arma que usa es la burla. Así Satanás usará de burlas en contra tuya, tus propios familiares, tus amigotes, con quienes te reunías antes usarán burla contra ti.

Aquí se menciona una frase “piedras quemadas” ¿cuántos saben que nosotros somos piedras vivas? 1 Pe. 2:5

¿Quizá alguien te dirá con estas piedras quemadas? Sí. Si hubieran traído piedras nuevas entonces eso hubiera llamado “construcción”, pero lo que Dios quería hacer para asombro de los pueblos era reconstruir. Dios puede usar lo que aparentemente no sirve para Restauración, incluso aquello que ya fue desechado.

Nh. 4:4: Nunca alterques con el enemigo, ni con quien es usado por el enemigo para arrebatarte tu paz, y es aquí donde fallan muchos cristianos, dando lugar a la discusión, al pleito, a la disensión y caen. Nunca alterques con nadie, sólo encomienda tu causa a Dios. 1 Pe. 3:14-17.

Nh 4:6-22: El trabajo estaba en la mitad y los enemigos querían detener la obra. Ya les he dicho, si queremos que nuestra relación con Dios sea restaurada, entonces va a haber alguien que se oponga, con el fin de que desistas y retrocedas.

Puedo ver su segundo ataque: el desánimo, no pudo con burlas, ahora te atacará con el desánimo.

Nh. 4:10: El propio pueblo comenzó a declarar derrota, dijeron no podemos.

Nh. 4:11: El diablo busca matar tu relación con Dios ¿cómo? Dejando de orar, de leer la Palabra de Dios, que te deje de interesar de estudiar la Palabra de Dios y por último, no congregándote, y porqué por último, porque inclusive puedes fallar en las primeras cosas y seguir reuniéndote, pero cuando decides dejar de darle la importancia de congregarte, entonces no sabes al peligro eminente al que te expones.

Nh. 4:12: Aquí veo a los infiltrados, a esos cristianos tibios que tratarán de sembrarte desánimo. Es muy fácil darte cuenta que es el diablo quien intenta distraerte, pero a veces no llegas discernir que es un ataque del diablo cuando, se supone cristianos que aman a Dios te dicen lo contrario, tal vez puedes pensar que es normal, “si el hermanito me lo dijo y lo hace, entonces no hay nada de malo”.

Nh. 4:14: Pero también veo a un líder que le dice a su pueblo, ¡NO TEMÁIS!. Hoy yo te digo, no temas, no vienen tus demás hermanos, no temas. Y ellos comienzan a hacer la obra.

Nh. 4:18 Es muy importante que tengas la Palabra de Dios en tu boca.

Nh. 4:22 Este líder les da una orden “PERMANECE DENTRO DE JERUSALÉN”.

Mis hermanos, tienen que estar dentro de Jerusalén, tu iglesia local, tu comunidad familiar, recuerda el estar dentro del muro te dará seguridad y límite.

Es lamentable pero muchos cristianos fallan en esto. Tratan de restaurar su Santidad, su Consagración a Dios, su Victoria sobre el Pecado pero saltan el muro, saltan hacia fuera. Otros deciden en el peor de los casos darse de vacaciones.

Recuerda esto: La Restauración se hace dentro del Muro, dentro de Jerusalén, dentro de los límites que establece la Palabra de Dios.

Un creyente que se sale del muro y quiere entrar con la misma facilidad con la que se salió se está engañando a sí mismo.

Y lo peor aún, hay creyentes que se salen del muro y cuando vienen a la iglesia dicen “a mí no me gusta esto, lo otro y aquello” y peor aún hacen oír su voz a los que sí se quedaron adentro del muro.

También hay personas que piensan que están perdiendo el tiempo y salen y dejan el muro a la mitad y cuando regresan le reclaman a Dios, porqué esto está a la mitad.

Hb. 10:23-25: Mantente firme, más aún sabiendo que ese día glorioso se acerca.

Un creyente deja de congregarse por 3 razones:
a) O porque está ofendido contra un hermano.
b) O porque está con problemas.
c) O por causa del pecado, te alejas, te escondes, de todo aquello que representa su presencia.


Mi hermano tu oración siempre tiene que ser la del Salmo 122:1

Leamos Nh. 8:1-3, 8-9

Todo lo que está en la Biblia nos enseña, el sacerdote Esdras sacó la Palabra de Dios y la lee y el pueblo empieza a escuchar y llorar porque se dieron cuenta que espiritualmente se habían salido del muro.

Se dieron cuenta que no estaban obedeciendo la Palabra de Dios y que su esclavitud, era a causa de su desobediencia ¿estás ahora en esclavitud?. Yo puedo ver aquí un pueblo que decidió volver al muro.

Si esperas restauración en tu vida, necesitas alinearte a la Palabra de Dios y ponerte dentro del muro, esto habla de continuidad, no darme el lujo de tomarme “vacaciones” y luego volver, habla de permanecer todo el tiempo dentro de la Palabra de Dios.

El apóstol Pablo lo sabía muy bien 1 Co. 6:12.

“He decidido quedarme dentro del muro” . “Puedo hacer esto o aquello, pero no me conviene, no me edifica”, así como tampoco me conviene resentimientos ni amarguras.

Si esperas restauración continua en tu vida, tienes que tener un corazón enseñable y corregible, nunca cometas el pecado de Saúl: la autojustificación, no hay argumento que valga.

Esd. 10:1 Puedo ver aquí un pueblo que lloraba y no se justificaba ni ocultaba su pecado.

Esd. 10:6 Este líder se entristeció y fue a la presencia de Dios. Eso pasa cuando Dios pone sus sentimientos en el corazón del líder.

Esd. 10:9: Esto es bueno, porque te ayuda a tu santidad, ten cuidado que luego de haber pecado no sientas absolutamente nada, es un mal síntoma de que has empezado a dejar de ser una oveja.

El pueblo se había emparentado con “mujeres extranjeras”, esto representa tu amistad y escala de valores según el mundo, cuando de pronto llamas a lo bueno malo y a lo malo bueno.

Nh. 5:6: Otro pecado que ellos habían cometido, es que se habían hecho esclavos los unos de los otros por la usura. Dice la Biblia que Nehemías se había enojado mucho a tal punto que en otro pasaje dice que les arrancó los pelos.

Nh. 5: 8-9: El pecado trae maldición.

DOS CONDICIONES PARA SER RESTAURADO:

1. RECONOCE TU PECADO Y RECONSAGRATE

2. OTORGA PERDÓN

Y EN TU VIDA EXPERIMENTARAS LO QUE DICE: “QUE LA GLORIA POSTRERA SERÁ MEJOR QUE LA PRIMERA”

De: Americo Davila
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FECHA: VIERNES 24 de marzo de 2000


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