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¿Cuido mi corazón?

Todos nosotros estamos ansiosos de que Dios nos guié, nos de la solución a los problemas que tenemos (falta de empleo, problemas conyugales, parálisis emocional, nos es difícil perdonar, etc.), deseamos todos y cada uno de nosotros saber que hacer ante cada problema que se nos presenta, y siendo uno cristiano con mas razón aún, por ende nos encontramos en constante crisis, pensando dentro de nosotros que debemos estar en un gran pecado por eso es que Dios no nos habla, sentimos que nuestras oraciones solo llegan al techo. Nos sentimos secos interiormente, sin visión, ni misión, menos destino, sin ganas de hacer nada, vivimos a la de Dios y ya no de su mano, nos resentimos con nuestros líderes porque nos han dejado de lado, etc. Este mensaje que pienso viene de parte de Papito Dios, se los comparto con todo el amor de su corazón, para que podamos salir todos de esta situación en la cual nos podamos encontrar. Proverbios 4:23 23 Sobre toda cosa que guardes, guarda tu corazón, porque de él mana la vida.

Hermoso verso el que acabamos de leer, particularmente para mí es impactante que Papito Dios nos diga que cuidemos nuestro corazón, lo escucho también a mis lideres, a mi esposa y muchas personas con las cuales tengo contacto, pero nunca me puse a meditar verdaderamente en lo que implica esto y en que me beneficiaria, por eso fui a ver que significaban guardar y corazón y encontré esto:

Guardar: Cuidar, custodiar, vigilar o preservar de daño.
Corazón: Alude a lo más profundo del ser humano, al asiento tanto de la mente como de los sentimientos.

También he aprendido que desde el momento que una persona recibe a Cristo en su Corazón (le da el control de su vida), esta misma se convierte en templo del Espíritu Santo. 1 Corintios 6:19 19¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual habéis recibido de Dios, y que no sois vuestros? 2 Corintios 6:16 16¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Y vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: «Habitaré y andaré entre ellos; yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo».

Les soy sincero, no lo tenía muy claro, como me imagino que muchos de nosotros no lo tenemos todavía, y me venían preguntas tales ¿Por qué me das Señor esta responsabilidad (que tal carga)? ¿Cómo cuido mi corazón? ¿Hay algunos pasos a seguir para hacerlo? ¿Me tomo algún analgésico? Preguntaba y me decían: ora, cosa muy importante para cada uno de nosotros, sin embargo también admitamos que es muy difícil de realizar, así que entre en crisis, sin embargo Dios a través de su palabra (La Biblia) con mucho amor (como siempre lo hace con cada uno de nosotros) me dijo en 2 Corintios 29 lo siguiente (les recomiendo lean todo este capitulo y los dos anteriores para que tengan mas luz al respecto):

2 Crónicas 29:3 3En el primer año de su reinado, en el mes primero, abrió las puertas de la casa de Jehová y las reparó.

Como hemos visto ahora cada uno que tiene a Cristo en su corazón es templo del Dios vivo, ¿Qué sucede cuando El entra a mi corazón? Se hace una obra inicial, algo que se ve fácilmente, pero que es superficial, sin embargo impactante, en esta etapa dejamos que Dios trate nuestros problemas obvios y destacados, convencidos por el Espíritu Santo de que lo que hacemos no es lo correcto ante los ojos de Dios, nos arrepentimos y dejamos que actué, el adultero deja de hacerlo y se vuelve fiel, el borracho deja de tomar, etc. Dejamos que nuestro amado Padre nos de una pintadita en la fachada de nuestras vidas.

Sin embargo nuestro Papito no desea que la obra culmine en esto, pero nosotros en nuestro contentamiento pasajero, paramos la obra y no dejamos que El siga adelante. Ezequías no dejo que esto quede así, decidió como nosotros debemos hacerlo hoy, a continuar con la obra y vio que era importante que la casa de Dios (tu mismo en este momento)

2 Crónicas 29:6-11 6Porque nuestros padres se han rebelado y han hecho lo malo ante los ojos de Jehová, nuestro Dios; porque le dejaron, apartaron sus rostros del tabernáculo de Jehová y le volvieron las espaldas. 7Y aun cerraron las puertas del pórtico, apagaron las lámparas y no quemaron incienso ni sacrificaron holocausto en el santuario al Dios de Israel. 8Por tanto, la ira de Jehová ha venido sobre Judá y Jerusalén, y los ha entregado a turbación, espanto y burla, como veis vosotros con vuestros ojos. 9Por eso nuestros padres han caído a espada, y nuestros hijos, nuestras hijas y nuestras mujeres fueron llevados cautivos. 10Ahora, pues, yo he determinado hacer pacto con Jehová, el Dios de Israel, para que aparte de nosotros el ardor de su ira. 11Hijos míos, no os engañéis ahora, porque Jehová os ha escogido a vosotros para que estéis delante de él y le sirváis, seáis sus ministros y le queméis incienso».

No solo reconoce la importancia del santuario, la relación con Dios, el quemar incienso, que representan las oraciones, alabanza y adoración (todo lo que sube ante Dios), sino que relaciona directamente con el descuido del templo (mi persona) el hecho de estar en esclavitud, escarnio y excepción ¿No es cierto que cuando dejamos de tener una relación continua con Dios nos sentimos como esclavos? ¿No hemos notado que cuando dejamos de quemar incienso de alabanza y adoración, oración y ayuno empezamos a experimentar que estamos secos, cansados y estorbo en todo lo que emprendemos (desanimo, incredulidad, etc.)?. Tomémosle desde hoy la importancia necesaria de cuidar nuestros corazones, tengamos la determinación de arreglar lo que esta mal en nuestras vidas, pongamos en orden, reparemos, limpiemos, nuestro templo.

4Hizo venir a los sacerdotes y levitas, los reunió en la plaza oriental 5y les dijo: « ¡Oídme, levitas! Santificaos ahora, y santificad la casa de Jehová, el Dios de vuestros padres; sacad del santuario la impureza.

Dejémosle entrar: 2 Crónicas 29:16 16Después entraron los sacerdotes dentro de la casa de Jehová para limpiarla. Sacaron toda la impureza que hallaron en el templo de Jehová al atrio de la casa de Jehová; y de allí los levitas la llevaron fuera al torrente Cedrón.

Vea que en este verso la palabra empelada es dentro (de nuestros corazones) implica que debemos dejar entrar hasta el rincón mas escondido, no dejemos ningún lugar encubierto ¿Cuáles son las cosas que están dentro de nuestro corazón? ¿Qué es lo que hemos estado almacenando ahí? ¿Abra algún área de nuestra vida que no le hemos entregado en su totalidad al Señor? Somos expertos para disfrazarnos, ponernos mascaras y fachadas para aparentar lo que no somos ¿Qué hay en mi corazón? ¿Cuáles son mis motivaciones al hacer esto? ¿Cuáles son las áreas que necesito que mi Papá Dios limpie en mi vida? ¿Qué es lo pienso cuando me quedo solo? ¿Cuáles son las cosas que pasan por mi mente cuando estoy solo en mi dormitorio?

Saquemos la impureza: Otra palabra que me llamo la atención fue impureza, la cual significa: Mezcla de partículas extrañas a un cuerpo o materia.

A veces por el rostro de alguien vemos como es (aunque también nos equivocamos) pero mayormente refleja lo que hay en su corazón, rostros adustos, molesto, incrédulo, etc. Pero como sabemos que somos expertos en maquillaje, algunos no lo parecen, pero para Dios lo que le importa es nuestro corazón, ¿que pueden ser esas impurezas, de que habla ene este capitulo Dios? Pienso que esas impurezas son: rencor, amargura, falta de perdón, orgullo, perfeccionismo, miedo exagerado, incredulidad, soberbia, etc. Viendo esto te pregunto ¿Estas guardando (cuidando) mi corazón verdaderamente? La respuesta es obvia, No lo estamos haciendo. Me imagino que como yo quieres que la cosa se haga rápido y sin dolor, te tengo una mala noticia, no es así todo tiene que ser con esfuerzo y dedicación y toma su tiempo 2 Crónicas 29:17 17Comenzaron a santificarse el día primero del mes primero, y a los ocho del mismo mes vinieron al pórtico de Jehová; y santificaron la casa de Jehová en ocho días, y en el día dieciséis del mes primero terminaron.

Todo debe salir de raíz, no es con una simple oración, hay que darle a nuestro Padre Amado la oportunidad para que trate con las raíces del problema.

Verdadero arrepentimiento. La cosa no termina acá, debemos arrepentirnos, Dios a esta alturas nos esta mostrando como esta nuestro corazón, entonces debemos pedirle perdón por esto, debemos entregarle nuestro corazón hoy dejarle que el fuego de su Santo Espíritu queme todo lo que no le agrada (y que ya sabemos que es) permitamos que la personalidad de Cristo brille en nuestras vidas, y queme no quede nada de nosotros, que consuma hoy todas aquellas motivaciones, pensamientos y deseos que son contrarios a su voluntad. 2 Crónicas 29:21-29

Celebrar 2 Crónicas 29:30-33 30Entonces el rey Ezequías y los príncipes dijeron a los levitas que alabaran a Jehová con las palabras de David y de Asaf, el vidente; y ellos alabaron con gran alegría, se inclinaron y adoraron. 31Luego Ezequías dijo: «Vosotros os habéis consagrado ahora a Jehová; acercaos, pues, y presentad sacrificios y alabanzas en la casa de Jehová». Y la multitud presentó sacrificios y alabanzas; y todos los generosos de corazón trajeron holocaustos. 32El número de los holocaustos que trajo la congregación fue de setenta bueyes, cien carneros y doscientos corderos, todo para el holocausto de Jehová. 33Y las ofrendas fueron seiscientos bueyes y tres mil ovejas.

Esto es el resultado natural de todo lo anteriormente dicho, cuando nuestro corazón esta arreglado, Dios ha entrado verdaderamente dentro del el, hemos pedido y recibido perdón, estamos listos para celebrar (ya nos es raro el hacerlo, no lo fingimos, ni aprendido), sale una alabanza limpia, pura, ya que nos hemos humillado delante de nuestro Papito Dios.

Conclusión:

No permitamos que nuestro orgullo, conocimiento, experiencia, o cualquier otra cosa, se interponga para humillarnos a Dios, reconociendo que le necesitamos cada día mas, cuidemos (guardemos) nuestro corazón cada día, teniendo un encuentro diario con nuestro Padre y que saque las cosas (causas) que crean las impurezas que tengamos en nuestros corazones.








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