Diferentes métodos de Evangelismo ::: La Web Cristiana ::: Estudios Bíblicos ::: iglesia.net
iglesia.net FLECHA Estudios Bíblicos FLECHA Fé - Evangelismo FLECHA Diferentes métodos de Evangelismo
ImprimirVersión PDFPublicar esta entrada en MenéamePublicar esta entrada en FacebookPublicar esta entrada en del.icio.us
Diferentes métodos de Evangelismo

Es indiscutible que la humanidad no tiene excusa delante de Dios; pues El no solo se ha revelado a través de su creación (Romanos 1), sino que ha hablado muchas veces y de muchas maneras, (Hebreos 1:1), lo cual manifiesta tres realidades sorprendentes: a. Lo rudo y lo duro que es el hombre en su condición de pecador para atender y entender el llamado de Dios.

b. La maravillosa paciencia de Dios que una, otra y otra vez persevera en su disposición para salvar al perdido.

c. Que Dios no es limitado sino amplio en accionar, lo cual queda demostrado en los diversos métodos que empleó en el pasado con sus siervos para guiarlos a la victoria.

Hombres del antiguo testamento como Moisés, Josué, Gedeón, y muchos otros más fueron usados por Dios, con distintas estrategias, con el propósito especifico para lo que fueron levantados y usados por Él, pero con un solo objetivo: Arrebatar este mundo de las garras del enemigo, exaltando el Nombre del Señor.

La Biblia establece que actualmente nuestra lucha ya no es contra carne ni sangre, sino contra huestes espirituales en las regiones celestes, (demonios), y además hoy en día la Iglesia ha sido fundada por Jesucristo para poder hacer esta lucha, y ganarle al enemigo, las almas que están atadas por las ligaduras del pecado inducidos por Satanás y sus secuaces.


PANORAMA DEL NUEVO TESTAMENTO

Al arribar al nuevo testamento, nos encontramos con que Dios continúa obrando de diversas formas a través de sus escogidos: Juan el Bautista predicando a las multitudes; los discípulos testificando de persona a persona (Andrés, Felipe, y otros) Jesucristo mismo obrando milagros para que los que no creían en la palabra, creyesen por las obras.

Después de la muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, quedó establecido que es necesario recibir el Espíritu Santo para ser más eficaz en la obra de Dios; los apóstoles y la iglesia fueron así habilitados y capacitados; y si bien es cierto que la Biblia nos narra que se dá testimonio a las multitudes (Hechos 2) y que se hacía de persona a persona (Hechos 8), sin embargo es indiscutible que el método más efectivo en la iglesia del principio o Iglesia Primitiva, está señalado en Hechos 5:42 “En el Templo y por las casas no cesaban de enseñar a Jesucristo”

MÉTODOS TRADICIONALES

En el transcurso de los siglos, la iglesia ha continuado haciendo la obra de Dios de varias maneras; algunos métodos fueron eficaces, pero sólo en cierto tiempo del pasado (Campañas Evangelisticas, de Sanidad Divina), pero que en la actualidad deja muy poco fruto.

No falta quienes han ideado sus propios sistemas de evangelización, que lógicamente no han aportado ningún beneficio, pues “Lo que es nacido de la carne, carne es……” como por ejemplo Desfiles alegóricos, conciertos de Rock cristiano, etc.

Otros, como lo poco que tenían se les ha agotado y ya no tienen nada que ofrecer a esta humanidad necesitada, lo que hacen es autoproclamarse la “verdadera iglesia del Señor”, tildando de falsas a las demás iglesias para que los simples se vayan con ellos.



MÉTODOS USADOS EN LA IGLESIA LOCAL

Conscientes del mandato de nuestro Señor Jesucristo, siempre hemos estado en actividades, y no hemos escatimado esfuerzos tratando de cumplir con nuestra responsabilidad con Dios para el mundo; y entre los métodos que hemos empleado podríamos citar:

a. Cultos en los hogares con una liturgia similar a la de la iglesia.

b. Testimonio en lugares públicos: en los parques, mercados, en las calles, en las cárceles, hospitales, exhibiendo películas cristianas.

Todo esto nos ha dado algún resultado y cierto crecimiento, pero no lo que visualizamos como la voluntad de Dios en esta nación; y no estaremos satisfechos hasta que Dios nos muestre y comprendamos su estrategia para estos días finales.

LOS GRUPOS FAMILIARES

La Biblia dice que Jesucristo es el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin, o sea que pase lo que pase El no cambia, lo cual nos enseña también que el principio y el fin son iguales, El Dios Soberano así lo ha dispuesto en su sabiduría infinita, ejemplo: Jesucristo dijo que “Como fue en los días de Noe, así se haran las cosas en los tiempos de su segunda venida; también en su ministerio hay una pesca milagrosa al principio y otra la final; una purificación del templo, al principio y al final, etc., Así la iglesia al principio inició la conquista de este mundo en los hogares y así lo estaremos haciendo ahora a través de los grupos familiares.

BENEFICIOS DE LOS GRUPOS FAMILIARES

La Biblia muestra en Hechos 2:43 – 47, cuatro razones poderosas para hacer las reuniones familiares:

a. COMUNIÓN, versículo 44.

Esto nos habla de unidad no sólo física, sino también de mente y espíritu; lo cual será siempre el fruto de la estrecha relación con El Señor.

b. ATENCIÓN, versículo 45

Hay una mejor comprensión de la necesidad y una mejor disposición para ayudarle.

c. CONSOLIDACIÓN, versículo 46 y 47

Cualquier otro interés desaparece y la vida se desarrolla en todo momento en un ambiente espiritual de amor, gozo y alabanza.

d. CRECIMIENTO, versículo 47

El Espíritu Santo encuentra campo fértil, ambiente propicio para redargüir aún a los corazones mas duros, Salmo 133, y de esa manera el crecimiento lo da Dios.


TALLER: COMO PREPARAR LIDERES

ORADOR: ABIMAEL MENÉNDEZ RODRÍGUEZ

NIVEL: I


COMO PREPARAR LIDERES

Dios ha dejado una gran labor para su pueblo.

Hace alrededor de dos mil años que vino el hijo de Dios a dar su vida en RESCATE DE MUCHOS. Durante su tiempo de ministerio terrenal, llamó a los que El quiso para que estuvieran con El y para enviarlos a predicar el evangelio de Salvación, concediéndoles autoridad sobre enfermedades y demonios. Momentos antes de ascender a los cielos para sentarse a la Diestra de Dios, El Señor comisionó a los que El había llamado para que fueran por todo a predicar el Evangelio a toda criatura haciéndoles discípulos, bautizándoles y enseñándoles todas las cosas que El les había mandado para que las guardaran.

Los que El Señor llamó, cumplieron la Gran Comisión y muchos de los que le sucedieron a ellos, también la cumplieron. Hoy, la población mundial es muchísimo mayor que hace dos mil años. Hoy, los que El Señor llamó al iniciar su Iglesia, no están, ni tampoco los que les sucedieron. Hoy si usted ha sido llamado por El Señor para predicar y ser ministro de El, la responsabilidad es suya. Hoy, la responsabilidad de que el pueblo del Señor cumpla la gran labor que Dios le ha dejado es suya y mía.

Creemos que donde haya un hombre de Dios con esta VISIÓN; ESA POBLACION SERA PARA CRISTO. Esa es la razón por la cual hoy queremos transmitirle a usted que es llamado de Dios el tema: COMO ENTRENAR LIDERES.

LA SELECCIÓN

Como lo que nosotros deseamos es tener éxito en la gran empresa de la Obra de Dios, es importante que no descuidemos ninguno de los aspectos que conciernen al sistema.

En primer lugar, debemos tener mucho cuidado en la elección de los lideres. Mucho daño ha hecho el poner lideres en casillas especiales, sin considerar si tienen vocación para dicha área, si tienen una visión real que se asemeje a la nuestra, si llenan requisitos básicos, si pueden enseñar, si saben leer y escribir, si han superado su presentación, su vocabulario, si son fieles, etc. San Pablo enseñaba a Timoteo sobre estas áreas y le encomendó que no pusiera a hombres a enseñar el evangelio, si estos lideres no eran idóneos. (2a. Timoteo 2:2).

El éxito de la Iglesia del principio, El Señor Jesús tenía una gran multitud de seguidores, pero de todos ellos, solo eligió a doce. Cuando la Iglesia crecía más y se necesitaba más personal, más servidores, los apóstoles autorizaron escoger a siete, pero dieron los requisitos que debían llenar y fue notorio que llenaban esos requisitos.

La vocación se refleja en la convicción que se tiene de ser llamado a servir en un área especifica. La vocación se refleja en el deseo de bienestar de los demás ayudándoles en el área especifica del llamado que se tiene.


LA VOCACIÓN


Una de las cosas que debe enseñarse y buscar en los candidatos a lideres es: Si tienen o no vocación (Llamado de Dios) para el liderazgo. Este llamado de Dios debe de ser visible, ya sea por sus actitudes, sus palabras, su entrega, disciplina y diligencia.

El liderazgo cristiano demanda paciencia, ya que se trata de cuidar y apacentar el pueblo de Dios. Quien no tiene vocación , se aburre de atender y cuidar al pueblo de Dios, pero el que tiene vocación es manso y humilde y soporta toda clase de caracteres en los diferentes miembros de su grupo.

Si vamos a delegar a alguien como líder de un grupo familiar, no debemos olvidar que nosotros somos los pastores y por lo tanto, los responsables de los miembros de cada Grupo familiar. A nosotros debe constarnos que la persona que va a ser líder de un grupo familiar, ha sido llamado por Dios y que por lo tanto tienen vocación para ayudarnos en el cuido y en el pastoreo de las ovejas del Señor. Un Ejemplo claro de este llamamiento es Moisés quien habiéndosele aparecido el Ángel de Jehová (Éxodo 3:1 – 6), para llamarlo y enviarlo a libertar a su pueblo (Éxodo 3: 7 – 10) liberta, soporta y cuida (Numeros 12:3) al Pueblo de Dios para llevarlos al disfrute de las promesas de Dios.

La vocación se refleja en la atención a las personas, identificándose con ellas en todas las necesidades mas elementales del ser por amor. La vocación se refleja en la entrega que se tiene a los demás, como Cristo dijo: Yo no he venido al mundo para ser servido, sino para servir.

La Vocación se refleja en la comunión cada vez mas estrecha con Dios y que se alcanza a través de las diferentes disciplinas como son: Los ayunos, las vigilias, la oración, la lectura de la Santa Biblia, congregarse, etc. La Vocación se refleja en el crecimiento, tanto numérico como espiritual, ya sea en los Grupos Familiares como en los locales que ocupan las Iglesias.

La Vocación se refleja en el desinterés económico y material que tiene el hombre, La Vocación se refleja en la convicción que se tiene de ser llamado a servir en un área especifica. La vocación se refleja en el deseo de bienestar de los demás ayudándoles en el área especifica del llamado que se tiene.


LA VISIÓN


Quiero definir LA VISIÓN como aquella revelación de parte de Dios, que hace que un ministro conozca lo que Dios quiere hacer con su pueblo, como el momento en que lo quiere hacer. Esto es muy importante ya que como en el caso literal de un ciego que no puede guiar a otro con plena seguridad, igualmente un ciego espiritual, tampoco podrá guiar al pueblo del Señor en las diferentes circunstancias difíciles que la vida presenta.

La visión es divina y es producto del llamado que Dios hace al hombre, sólo Dios puede dar VISIÓN.

La visión es la que hace que el hombre llamado de Dios no permanezca estático, sino al contrario, trabaje y luche incansablemente para alcanzar el objetivo para el cual fue llamado. La Visión es la que hace que el hombre llamado de Dios no sea detenido por ningún obstáculo, que no vea barreras ni imposibles porque no hay nada imposible para Dios y su carrera se desarrolla de triunfo en triunfo y de victoria en victoria hasta conquistar el objetivo para el cual Dios lo llamó.

Los hombres de Dios de todos los tiempos pudieron libertar al pueblo de Dios, engendrar y concebir en la vejez, abrir el mar, bendecir a sus hijos, tapar bocas de leones, reformar la Iglesia, restaurar la vida de los hombres, y muchas otras proezas, porque fueron facultados y habilitados por Dios concediéndoles VISIÓN.

Quiere Dios conceder a sus ministros una visión real de ganar sus naciones para Cristo. Quiere Dios levantar la hombre que necesita en cada lugar para darle la visión, porque solo así podremos sacar a los hombres de su estado de pobreza y ruina, a un estado de riqueza y dicha en Cristo.

Nosotros los ministros, somos los que tenemos que tener la visión porque al entrenar lideres, tenemos que tener la capacidad de engendrar por el Espíritu Santo, esa visión en las personas que esperamos delegar para que nos atiendan Grupos Familiares. La Visión esta sustentada en dos bases principales que son: EL HOMBRE Y EL PLAN DE ACCIÓN.


LAS CARACTERÍSTICAS BÁSICAS DEL LÍDER

A pesar de tener seres angelicales que nunca han conocido el pecado, ha Dios le ha placido hacer su obra en la tierra siempre a través de hombres, solo que estos hombres tienen que llenar requisitos que los califiquen para ser ese hombre que Dios quiere usar y al cual le va a conceder LA VISIÓN

En el antiguo testamento, los que iban a servir a Dios no tenían que ser sordos, ciegos, tuertos, mancos, cojos, sobrados: tenían que ser de la Tribu de Levi, tal como lo decía la ley dada por Dios a Moisés, en la Iglesia también los que van a servir a Dios deben de llenar requisitos que ya no son el en sentido físico necesariamente, sino mas bien en el sentido espiritual, estos requisitos hemos dado en dividirlos en dos grupos que son REQUISITOS MAYORES Y REQUISITOS MENORES.

Los requisitos mayores, solo pueden ser obrados en la vida de los hombres por Dios mismo a través de su Espíritu Santo.

En el libro primero de Samuel en el capítulo 10, en los versículos 9 y 10, encontramos que antes que Saúl ocupara el trono, tuvo dos experiencias que lo habilitaron para el servicio a Dios. En el versículo 9, notamos que Dios le mudó el corazón a Saúl, es decir que Dios tuvo que cambiarle el corazón y en el versículo 10 notamos que vino sobre él, El Espíritu de Dios con poder, es decir, fue capacitado por el Espíritu Santo. Estos requisitos mayores se notan en todos los servidores de Dios, de La Biblia y ninguno que no lleve estos requisitos, esta habilitado por Dios para ejercer el liderazgo ni ningún servicio.

Abimael Menéndez R.
.(JavaScript must be enabled to view this email address)








0 Comentarios




Para poder publicar comentarios, debe validarse en el sistema.
Conectarse - Registro
Normas de participación




Estudio Bíblico anterior: Crecer desde adentro hacia afuera
Estudio Bíblico siguiente: La Gran Señal