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El Nuevo Pacto

Roberto entro a la oficina del abogado con desconfianza. Se sentó silenciosamente mientras el abogado leía en voz alta el testamento de su padre. A Roberto, esta formalidad le parecía una perdida de tiempo. Muchos años atrás, el había leido el testamento de su padre, y sabia que su padre no le había heredado nada en lo absoluto. Roberto sabia porque; el nunca vivió de acuerdo con los altos estandares que su padre le había enseñado mientras el crecía. El no se había convertido en el doctor que su padre deseaba que el fuera. Aun falló en terminar una carrera Universitaria. Cuando Roberto abandonó la casa de su padre, lo hizo sabiendo que era contra la voluntad de su padre. Mientras Roberto pensaba acerca de como había defraudado a su padre, el abogado continuaba leyendo, "y a Roberto le dejo . . ." Roberto movió la cabeza afirmativamente. Para su sorpresa, su padre le había dejado algo. "la cuenta de ahorros, la casa, la colección de arte, y el automóvil deportivo rojo que Roberto siempre había querido."

El abogado noto la mirada de admiración en la cara de Roberto y le pregunto si tenía alguna pregunta.

"¿Esta seguro que mi papá me dejo todas esas cosas? Yo había leido el testamento de mi papá y bien sabia que mi nombre no estaba incluido. Yo solamente fui un gran fracaso para el."

El abogado sonrío y dijo: "Ese era el antiguo testamento de tu Padre. El lo cambió para incluirte como uno de los suyos para heredar su fortuna. Y este último testamento es el que ahora esta en efecto.

Roberto, tu padre me contó lo disgustado que estaba contigo porque tu no sabias que el te amaba. El ha esperado que tu vieras su gran amor para ti a través de su nuevo testamento."

Para la mayoría de nosotros, nuestra relación con Dios se parece mucho a la relación de Roberto con su papá. Hemos leido el testamento antiguo de Dios y hemos tratado de vivir de a cuerdo a sus estandares. Pero sus estandares son muy altos. Todo lo que esperamos obtener de Dios es condenación y castigo. Ya no vivimos bajo el antiguo pacto de Dios, sin embargo. El nos ama y ha escrito un nuevo pacto, y es en este nuevo pacto bajo el cual vivimos actualmente.

La Cruz:

Dividendo la Línea de la Historia Humana

Me parece muy interesante que el nacimiento de Cristo sea el evento individual que divide la historia de la humanidad en dos partes. Solamente un pequeño porcentaje del mundo cree que Jesucristo es Dios y que El es el Salvador del mundo. Aun el calendario del mundo usa el nacimiento de Cristo para dividir la historia en AC y DC donde AC significa "antes de Cristo" y DC significa "después de Cristo o en el año de Nuestro Señor." Aun cuando el mundo no reconoce a Cristo por lo que El es, el mundo reconoce el hecho de que toda la historia de la humanidad esta centrada alrededor de Jesucristo.

Dios también señaló a Jesucristo como la pieza fundamental de la historia humana.

Sin embargo, en donde nosotros apuntamos a su nacimiento, Dios mira a la cruz de Jesucristo como la línea divisoria de la historia de la humanidad. ¿Porque? Porque la muerte de Jesús modificó las bases de como Dios trata con el hombre. Esto le da un nuevo significado a nuestra terminología, AC y DC. AC desde el punto de vista de Dios significa "Antes de la Cruz", y DC significa, "Después de la Cruz ".

Como El trato con la raza humana antes de la cruz, es diferente de como El trata con nosotros el día de hoy. Antes de la cruz, Dios trataba con la raza humana en base a la obediencia de la ley. Hoy, Dios trata con la raza humana en la base de su amor y gracia. La razón para el cambio es que la muerte de Cristo nos aseguró un nuevo pacto. Este nuevo pacto ha sido profetizado a través del antiguo testamento, y el día que Cristo murió, este pacto comenzó a ser efectivo.

Un pacto es lo mismo que un testamento. Para que un pacto o testamento entren en efecto, el que lo hizo debe de morir. La mayoría de nosotros entiende esto de nuestro sistema legal. Si tienes un testamento, este no tendría ningún efecto hasta después de tu muerte.

Esto es lo que Hebreos 9:16-17 nos dice: "Porque donde hay testamento, es necesario que intervenga muerte del testador. Porque el testamento con la muerte se confirma; pues no es valido entre tanto que el testador vive." Por lo tanto, para que el nuevo pacto que Dios nos había prometido entrara en efecto, Cristo tenía que morir.

El Antiguo Pacto

Este nuevo pacto es diferente del tratado que Dios había establecido con Moisés y la Nación de Israel en el Monte Sinaí. Después de estar bajo sometimiento y esclavitud por cuatro cientos años, Dios guió a los Israelitas fuera de Egipto y a través del mar Rojo.

Los Israelitas acamparon en el Monte Sinaí y Dios les dio la ley para su propia protección y beneficio.

Este nuevo pacto era condicional, sin embargo. Si ellos le hubieran obedecido y guardado las leyes que El les puso, ellos hubieran sido Su: "atesorada posesión . . . y una nación Santa" (Éxodo 19:5,6). A esto los Israelitas respondieron, "Haremos todo lo que nos has mandado" (Éxodo 19:8). Su respuesta revela el orgullo del hombre en sus creencias de que el tiene la habilidad de producir santidad. Como veremos mas adelante, muestra también el propósito de la leyes en nuestras vidas.

Para sellar su pacto, Moisés y los Israelitas ofrecieron incienso y sacrificaron becerros a el Señor. Cuando Moisés había proclamado todo mandamiento de la ley a toda el pueblo, el tomó la sangre de los becerros, la mezcló con agua y usando lana y ramas de hisopo, salpicó al rollo de la ley y la gente. El dijo, "Esta es la sangre del nuevo pacto, la cual Dios nos ha dicho que guardemos" Hebreos 9:19,20

Moisés regresó a la montaña. Sin embargo, antes de que el pudiera bajar para llevar el resto de los mandamientos de Dios, los Israelitas ya habían construido un becerro de oro, diciendo: "Estos son sus dioses, Oh Israel, quienes te sacaron de Egipto" (Éxodo 32:4). Ellos no pudieron guardar el primer mandamiento. Por lo tanto, si construir un becerro de oro no era suficiente, ellos tuvieron una fiesta en honor de su nuevo dios. Los Israelitas no pudieron vivir a los estandares del pacto. El antiguo Testamento describe las maldiciones que ellos recibieron como resultado de su desobediencia. Al igual que los Israelitas, no podemos cumplir nuestra parte de la negociación.

La ley demanda perfección. Porque todos somos nacidos en pecado, es imposible para cualquiera el vivir de acuerdo a lo requerimientos de santidad de la ley. Pero el intento de Dios no era que nosotros tratáramos de vivir de acuerdo con la ley. Su intento era mostrarnos que es imposible que la ley produzca santidad en nuestras vidas.

No hay nada malo con la ley, sin embargo, Pablo escribió: "el mismo mandamiento que era para vida, a mi resulto para muerte" (Romanos 7:10).

El problema esta en nosotros. Como Hebreos 8:7,8 dice: "Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se hubiera lugar para el segundo. Porque reprendiéndolos dice: He aquí vienen días, dice el señor, en que establecerá con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto."

Mientras la ley enseña acerca de la naturaleza santa de Dios, la ley revela cuan no-santo y no justo el hombre es. Pablo explica su propia experiencia: de hecho yo no hubiera conocido el pecado sino fuera por la ley. ¿Que diremos pues? ¿la ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia si la ley no dijera: No codiciarás, Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mi toda codicia; porque sin la ley el pecado esta muerto y Yo sin la ley vivía en un tiempo; pero venido el mandamiento, el pecado revivió y yo morí. Y halle que el mismo mandamiento que era para vida, a mi me resultó para muerte; porque el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, me engañó, y por el me mato. De tal manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno. ¿luego lo que es bueno, vino a ser muerte para mi? En ninguna manera, sino que el pecado, para mostrarse pecado, produjo en mi la muerte por medio de lo que es bueno, a fin de que por el mandamiento el pecado llegase a ser sobremanera pecaminoso.
Romanos 7:7-13

La ley es perfecta. Sin embargo cuando fluye a través de la naturaleza pecaminosa del hombre, nos demuestra realmente lo pecadores que somos. Simplemente no podemos vivir de acuerdo a los estrictos requerimientos de la ley.

Pablo descubre algo mas acerca de la ley: "De manera que la ley á la verdad es santa, y el mandamiento santo, y justo, y bueno" (Romanos 7:12). Con los mandamientos viene el castigo por una violación. Bajo la ley, la paga del pecado es muerte: "Porque la paga del pecado es muerte" (Romanos 6:23). ¡No hay esperanza alguna bajo el pacto antiguo!.

Yo mismo experimente la desolación de la ley no hace mucho tiempo. Un policía encendió las luces rojas de su carro patrulla y me ordenó que me parara por manejar con exceso de velocidad. Me baje del carro y lo salude con una gran sonrisa.

"Hola, oficial," Le dije. "Se que estaba manejando un poco rápido, pero voy de camino a dar un estudio Bíblico y se me esta haciendo un poco tarde".

"¿Es usted un ministro?" preguntó el policía.

"Si, Yo soy ministro" Le conteste, pensando que me libraría fácilmente, y solamente me daría una advertencia.

"De todas las personas, usted es que mejor debería de saber!" exclamo el oficial.

Esa es la ley, sin piedad en lo absoluto El propósito de la infracción era enseñarme que yo había fallado; y por lo tanto me condenó. Eso era lo que el antiguo pacto le hizo al hombre. Revelo nuestra naturaleza pecaminosa y nos mostró que tan lejos estamos de los estandares de Dios de santidad. Ese es el propósito de la ley en nuestras vidas.

Es por esto que Pablo describió al viejo pacto como: "ministerio de condenación", y el "ministerio que trajo la muerte" (2 Corintios 3). Este era un pacto que requería que el hombre viviera de acuerdo a un estándar de santidad, y para los que fallaran estaba dicho: "la paga del pecado es muerte" Debido a que el hombre no ha podido vivir de acuerdo con los requerimientos del antiguo tratado, el experimentó miedo y culpabilidad, y como resultado nunca pudo andar cerca de Dios.

Es en este lugar en donde el Antiguo Pacto nos deja condenados y con necesidad de algo nuevo. Necesitamos otro pacto que tenga nuevas alternativas. El escritor de Hebreos lo explica de esta manera: El mandamiento precedente, cierto se abroga (quita) por su flaqueza é inutilidad; Porque nada perfeccionó la ley; más hízolo la introducción de lo mejor esperanza, por lo cual nos acercamos a Dios. Hebreos 7:18,19

El Antiguo vs. El Nuevo Pacto

La "mejor esperanza" se encuentra en el nuevo Pacto. En contraste con el antiguo Pacto, este es un tratado de gracia, no de ley. El siguiente pasaje de la escritura nos ayuda a comprender la diferencia entre los dos.

La ley es solamente una sombra de las cosas buenas que vienen (no de la realidad de si mismas.) Por esta razón no puede nunca, por medio de los mismos sacrificios que se repiten interminablemente año tras año, hacer perfectos a aquellos quienes vienen a alabar. Si pudiera, ¿no hubieran dejado de ofrecer sacrificios? Los adoradores hubieran sido limpiados de una vez por todas, y hubieran dejado de sentirse culpables por sus pecados. Pero esos sacrificios son un recordatorio anual de los pecados, por que es imposible que la sangre detoros y corderos limpien los pecados. Hebreos 10:1-4

La sangre de toros y cabritos solamente cubría los pecados; nunca podrá quitarlos. Porque los sacrificios del Antiguo Pacto podían solamente cubrir los pecados, esos sacrificios eran repetidos indefinidamente año tras año. Cualquier pecado que tu cometieras, después de ofrecer tu sacrificio, tendría que ser expiado (limpiado) la siguiente vez que fueras al altar.

Es por esto que la gente nunca se podía acercar a Dios en adoración perfecta. Sus pecados a pesar de a ver sido cubiertos, tenían que haber sido quitados. ¿como puedes acercarte a Dios cuando se ha encontrado pecado en tu contra?

La ley era solamente una imagen de lo que Cristo vendría ha hacer. No era la realidad.

Una vez que tu has tenido la imagen de verdad, no hay mas necesidad de enfocarse en una reproducción. Bajo el Nuevo Pacto, Jesús murió por todos los pecados. El no cubrió nuestros pecados como la ley, El los quito para siempre.

Por lo tanto, cuando Cristo vino al mundo, El dijo: "Sacrificio y presente no quisiste; mas me apropiaste cuerpo, Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron.
Entonces dije: Heme aquí (en la cabecera del libro está escrito de mí.) Para que haga, oh Dios tu voluntad. Quita lo primero para obedecer lo postrero. Hebreos 10:5-9

Sin embargo la ley requería que se ofrecieran sacrificios por los pecados; estos sacrificios nunca podrían pagar el precio del pecado. A fin de que el pecado estuviera completamente pagado y quitado, tiene que haber un sacrifico perfecto. Esta es la razón por la cual Cristo vino a este mundo El se ofreció a si mismo como el pecado sin mancha que quitaría el pecado del mundo. Como resultado, no existe mas la necesidad de ofrecer sacrificios. Dios ha puestoa un lado el primer Pacto para establecer un mejor y nuevo Pacto.

Y por ese testamento, hemos sido hechos santos por el sacrifico del cuerpo de Jesucristo de una vez por todas. Día tras día los sacerdotes realizan sus tareas religiosas; una y otra vez y ofrece los mismos sacrificios, los cuales nunca pueden quitar los pecados. Pero cuando este sacerdote ha ofrecido durante todo el tiempo sacrificios por los pecados, el se sentó a la diestra de Dios. Desde ese tiempo el espera a que sus enemigos sean postrados a sus pies, porque por un sacrifico he ha hecho perfectos a aquellos que han sido hechos santos.

Hebreos 10:10-14

Una cosa que no se encuentra en el templo del Antiguo Testamento es una silla. La razón es que el trabajo del sacerdote nunca estaba terminado. Puesto que los sacrificios ofrecidos no podían quitar el pecado., estos sacrificios tenían que ser continuamente ofrecidos para continuar cubriendo los pecados. Pero cuando Cristo se ofrendo a si mismo una ves por todos los pecados, El dijo: "Consumado es: Y se sentó a la diestra de Dios.

Nosotros hemos sido hechos santos y perfectos para siempre a través de Su sacrifico final. No hay nada mas que ofrecerle a Dios como pago por el pecado.

El Espíritu Santo también nos testifica acerca de esto: "Este es el pacto que haré con ellos Después de aquellos días, dice el Señor: Daré mis leyes en sus corazones, Y en sus almas las escribiré; Añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados é iniquidades. Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por pecado." Hebreos 10:16-18

El Antiguo Pacto proporcionaba sacrificios de animales que servían como recordatorios anuales de sus pecados y conducían a la muerte. La muerte de Cristo aseguro el nuevo Pacto. El murió en nuestro lugar para tomar el castigo de Dios por nuestros pecados.

Como resultado, Dios no recuerda mas nuestros pecados. Ningún otro sacrifico es requerido a fin de ganar mas perdón. tenemos todo lo que necesitamos bajo este nuevo Pacto.

Entrando al descanso de Dios

Por lo tanto queda un reposo para el pueblo de Dios. Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas. Hebreos 4:9,10

Después que Dios les dio el Antiguo Pacto a los Israelitas, les dijo que fueran a ala tierra prometida. Ellos deambularon (vagaron) por el desierto durante cuarenta años por causa de su falta de fe. Antes de que los Israelitas entraran en la tierra prometida y comieran de los arboles que ellos no plantaron y bebieran de los posos que ellos no cavaron; Dios había proporcionado un descanso permanente a través del nuevo pacto. Nuestra tierra prometida es nuestra relación con Jesucristo. Todo esta provehido en El. El ofrece una vida de amor, gozo y paz para todos los que lo reciben.

La única manera de entrar a este reposo, es por la fe. A fin de descansar debemos de dejar de trabajar. Es imposible experimentar la vida abundante en Cristo mientras tratamos de hacernos así mismos aceptables ante Dios por nuestras propias obras. Debemos de creer y confiar en lo que Cristo ha echo por nosotros en la cruz. Así como el padre de Roberto hizo provición en su último testamento para la herencia de Roberto, Dios ha hecho toda la provición necesaria para nosotros para ser santos y aceptables a su vista.

Por lo tanto hermanos, mientras tengamos confianza de entrar en el Lugar Mas Santo por la sangre de Jesús, por una nueva forma de vivir abierta para nosotros por medio de la cortina la cual es: Su Cuerpo y mientras tengamos un Gran Sacerdote sobre la casa de Dios acerquemonos a Dios con un corazón sincero lleno de la seguridad de la fe habiendo sido nuestros corazones limpiados de la conciencia culpable y habiendo lavados nuestros cuerpos con agua pura. Aferremonos a la esperanza que profesamos, por que aquel que promete es fiel. Hebreos 10:19-23

¿Estas todavía tratando de vivir la vida Cristiana por tus propias fuerzas bajo la ley?

Dios ha proveído :una nueva y viva manera" por donde podemos entrar en permanente reposo Sabático. ¿Estas dispuesto a entrar por fe hoy mismo? A través del nuevo pacto, Dios ha proveido una vida abundante para todos los que lo aceptan por fe.

FINAL

Por Alberto Rivera








6 Comentarios


El nuevo pacto implicaría contradicción entre el Padre y el Hijo, es decir, entre Dios mismo. La Ley fué dada como medio para permanecer junto a Dios, pero su cumplimiento dependían de la fe y de los sacrificios para librarse de los errores. Esto no ha cambiado, sino que se ha elevadó a un nivel espiritualmente superior:Con Cristo como sacrificio perpetuo y el Espíritu Santo como motor de toda buena obra (quitando así toda intervención humana), el Pacto eterno de Dios se hizo ampliamente accesible para todas las personas.
[1] Enviado por Kaiser el 09/05/2006 a las 14:05:48


Hay que entender una cosa, el nuevo pacto no ha desechado para nada el antiguo testamento, antes por el contrario lo confirma, para poder entenderlo necesitamos saber que es la ley. La ley de Di-s son una serie de mandamientos, decretos y estatutos dados al pueblo de Israel en el monte de sinai en un número de 613, ahora pues, está conformada en tres partes, La ley moral (los 10 mandamientos), La ley sacerdotal ( sacerdotes, ofrendas, oficios del templo, diezmos, vestimentas sacerdotales, sacrificios de animales) y la ley de convivencia social (comidas, uso de vestimentas, agricultura, tierras, sanidades, aseo, guerra, etc), fuera de esto hay que saber cuales fuerón los pactos en el antiguo testamento el de adán, noé, abraham, israel, levitico, david, ahora pues nos dedicaremos al que nos interesa El Levitico, lo encontramos en números 25:10-13 donde establece el pacto de paz para llevar como pacto el sacerdocio perpetuo de generación en generación, entonces cuando leemos hebreos 8 que habla sobre un mejor sacerdote y una mejor ofrenda rebate al anterior pacto y concluye en el versículo 13 Al decir; Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero, ý lo que se se dá por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer. con ésto concluimos que el nuevo pacto (cual? el sacerdocio y ofrenda de jesús de hebreos 8) dá por terminado el antiguo pacto (cual? el sacerdocio levititico de números 25:10-13, osea la parte de la ley sacerdotal) esto quiere decir que el antiguo testamento no está abolido que todavia está vigente la ley moral, la ley de convivencia y los profetas por eso toda la palabra es una sola y no podemos partila en dos como siempre se ha estudiado antiguo y nuevo testamento.
[2] Enviado por roberto valenzuela el 20/01/2008 a las 17:01:34


entendiendo el comentario anterior sobre la explicación de la ley ´podemos leer la carta de los romanos, la cual explica muy bien todo acerca de la ley, y sabremos de que parte de la ley se refiere en cada momento, ya que pablo toca diferentes clases de ley. 1. la ley moral, 2. la ley sacerdotal, 3. la ley de convivencia social, 4.la ley del mal que está en mí, 5. la ley de los miembros del cuerpo, 6, la ley de la mente, 7. la ley del pecado 8. la ley de Dios, 9. la ley de la carne, así que hermanos si no diferenciamos cada cosa que se habla en cada tema y más de pablo que toco todas estas diferencias de ley siempre estaremos juzgado que es solamente la ley de Dios en general y así estaremos rechazando la misma palabra del eterno. el Eterno es inmutable nunca cambia ni ha cambiado su palabra por que el Señor no es hijo de hombre para que mienta, hermanos analicemos siempre cada parte de la palabra que estudiamos tengamos diccionarios biblicos,otras versiones biblicas para comparar, hay mucha literatura del siglo primero y anterior para ver aspectos sociales, politicos, religiosos, etc para comprender mejor la palabra y no darle nuestra pro´pia interprretación espontanea.
[3] Enviado por roberto valenzuela el 20/01/2008 a las 17:01:44


Deseo cooperar en el entendimiento de este importante tema enviando un breve estudio.

LOS DOS PACTOS

INTRODUCCIÓN:

Dentro de las muchas enseñanzas que existen en los medios religiosos, el tema “Los Dos Pactos” es un tema absolutamente desconocido. El desconocimiento de este tema lleva a un sinnúmero de prácticas equivocadas y reñidas con la Palabra de Dios. Prácticas y enseñanzas que se originan en un entendimiento equivocado acerca del Antiguo Pacto.

El propósito de este estudio es, en primer lugar, dar un entendimiento a las personas que no saben nada acerca de este tema, en segundo lugar servirá aclarar ampliamente a aquellas personas que están confundidas debido a las prácticas que se observan en las diferentes denominaciones. Estos son los propósitos de esta lección. Espero que usted abra su Biblia y su corazón a lo que la palabra de Dios tiene que decirnos respecto a este tema que yo considero fundamental en el intento de agradar a Dios. A Dios se le agrada fundamentalmente por poner en práctica Su palabra. No hablar ni practicar más de lo que está escrito es, como siempre hemos enseñado, una buena norma a seguir porque esto nos pone un límite; un límite saludable espiritualmente. Así es que con mucha alegría y responsabilidad deseo compartir este trascendental tema con usted. Deseo que el Señor le bendiga ricamente en el estudio de Su palabra.

I. EXISTEN DOS PACTOS

El primer punto en este estudio indica que la Biblia es muy clara para enseñar la existencia de dos pactos muy distintos. Esto lo encontramos primeramente en profecía. Vamos al libro de Jeremías en el capítulo 31:31-34, él dice:

“He aquí que vienen días, dice Jehová , en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlo de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto , aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová. Pero este es el pacto haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo, diciendo: conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de sus pecados.”

Este pasaje bíblico es clave para entender que antes del ministerio de Cristo, cientos de años antes, Dios había prometido un nuevo Pacto. “Haré un nuevo pacto” dice en el versículo 31. Y el versículo 31 dice que no será como el pacto que hizo con sus padres cuando les sacó de la tierra de Egipto; es decir, el Pacto que hizo en el monte Sinaí. Porque fue en Sinaí que les hizo el Pacto de los 10 mandamientos. Así es que tenemos una enseñanza de que habría nuevo Pacto. En el libro de Hebreos capítulo 8:6-13, encontramos las siguientes palabras del escritor a los cristianos hebreos:

“6Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas. 7Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo. 8Porque reprendiéndolos dice: He aquí vienen días, dice el Señor, En que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto; 9 No como el pacto que hice con sus padres El día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; Porque ellos no permanecieron en mi pacto, Y yo me desentendí de ellos, dice el Señor. 10Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en la mente de ellos, Y sobre su corazón las escribiré; Y seré a ellos por Dios, Y ellos me serán a mí por pueblo; 11Y ninguno enseñará a su prójimo, Ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce al Señor; Porque todos me conocerán, Desde el menor hasta el mayor de ellos. 12Porque seré propicio a sus injusticias, Y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades. 13Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer.”

Aquí tenemos el cumplimiento de lo que Jeremías ha dicho. El Nuevo Pacto. El Pacto prometido por Jeremías. Fíjese bien que Cristo es “Mediador de un Mejor Pacto establecido sobre mejores promesas. Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo.” Aquí encontramos claramente que el Nuevo Pacto es diferente al Antiguo Pacto: no es el mismo pacto porque tiene otro mediador, tiene otras promesas y no tiene los defectos que tenia el primer pacto. No es el mismo primer pacto; es un segundo Pacto, distinto, totalmente diferente. Luego el versículo 8 de Hebreos 8 identifica la profecía de Jeremías.

“Porque reprendiéndolos dice: He aquí vienen días dice el Señor en que establecerá con la casa de Israel y con la casa de Judá un nuevo Pacto.” Y así continúa el escritor de los Hebreos, citando lo que nosotros hemos leído en Jeremías capítulo 31. Y en Hebreos 8:13 declara: “Al decir: Nuevo Pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer.” Y ahora, en el tiempo de Cristo, por medio de él, tenemos este Nuevo Pacto en vigencia. El antiguo ha dejado de ser.

Cristo, menciona también este Nuevo Pacto en la cena con los discípulos, en Lucas capítulo 22:20: “De igual manera, después que hubo cenado , tomo la copa diciendo: esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.” Por medio de la sangre de Cristo se estableció el Nuevo Pacto. En el libro de Hebreos capítulo 9:15, encontramos otro texto que nos aclara el cumplimiento de esta profecía de Jeremías, esta profecía de un Nuevo Pacto, lo mismo que dice Cristo en Lucas 22. Hebreos 9:15 dice: “Así que por eso es mediador (hablando de Cristo) de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de la transgresiones que habían bajo el primer pacto, los llamados recibían la promesa de la herencia eterna.”

Aquí tenemos de nuevo este hecho bíblico: que Jesús no es mediador del Antiguo Pacto, si no del Nuevo Pacto. En hebreos capitulo 12:24, encontramos a Jesús el mediador del Nuevo Pacto: “24a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel.” A través del derramamiento de su sangre él llego a ser el mediador del Nuevo Pacto. En hebreos capitulo 1:1,2 la Biblia dice: “Dios habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el hijo a quien constituyó heredero de todo por quien asimismo hizo el universo.” Dios ahora nos habla por medio de su Hijo. Ya no nos habla por medio de Moisés, ya no nos habla por medio de la ley, sino que nos habla por medio de Jesucristo. Hay dos pactos muy distintos; y el nuevo se encuentra en el Nuevo Testamento, en Cristo y en sus apóstoles y en lo que ellos dijeron y escribieron.

Entonces el primer punto es que hay dos pactos muy distintos según lo hemos leído en el libro de Jeremías 31:31-34.

Antes de pasar a al segundo punto de este estudio, quiero llamar su atención a algo que Jeremías 31:33. “Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo”. La pregunta que nos hacemos al leer esto es: ¿Cuál es el pueblo de Dios? ¿De qué pueblo Dios es Dios? Dice “yo seré su Dios”. ¿El Dios de quién? “Ellos serán mi pueblo”. Claramente Jeremías dice que el pueblo de Dios es el pueblo que vive en el Nuevo Pacto; y Dios es Dios de ese pueblo.

II. SEMEJANZAS ENTRE LOS DOS PACTOS

El segundo punto es también muy importante para entender este tema. Y es que hay semejanzas entre los 2 pactos.

1. Acabamos de leer en Hebreos capítulo 1:1,2 que en tiempos antiguos Dios habló a las personas, Dios habló a los de aquel tiempo por los profetas; pero siempre era Dios el que hablaba. La ley de los 10 mandamientos era de Dios y todos los mandamientos del Antiguo Testamento eran de Dios: el origen del Antiguo Pacto y el origen del Nuevo Pacto, es el mismo: EL MISMO DIOS.

2. También debemos ver que los 2 Pactos, el Antiguo y el Nuevo, contienen promesas y condiciones, (es decir, requisitos.) En el Antiguo Testamento, especialmente en Deuteronomio capitulo 28-30, (tres capítulos enteros) hablan de la bendición o maldición para la obediencia o desobediencia. Al hacer las cosas que Dios dice que debían hacer iban a ser bendecidos: pero al desobedecer las cosas que Dios dice, iban a caer bajo la maldición de Dios. También en el Nuevo Testamento encontramos claras promesas del Señor. En Marcos capítulo 16:15-16 Cristo dice: “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado será salvo ; más el que no creyere, será condenado.” Ahí tenemos promesas de salvación y ahí tenemos condiciones: creer y ser bautizado. El que no hace esto no recibe la promesa. Así es que este principio, el de las promesas y condiciones, lo encontramos tanto en el Antiguo Testamento como también en el Nuevo Pacto y por este motivo el Antiguo Pacto tiene valor para nosotros porque aprendemos cómo Dios trata a la gente; cómo Él da promesas y pone condiciones para recibir sus promesas

3. Otra semejanza que encontramos entre los 2 pactos es que en los dos pactos hay castigo por la desobediencia. Tal vez el texto más claro es Hebreos capítulo 2:1-3. La Biblia dice así en este pasaje: “Por tanto es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído no sea que nos deslicemos. Porque si la Palabra dicha por medio de los ángeles (esto se refiere al antiguo Pacto) fue firme, y toda trasgresión y desobediencia recibió justa retribución, ¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?” Podemos estar seguros que en el antiguo Testamento las personas que desobedecieron fueron castigadas. Lo mismo acontecerá con aquellos que desobedecen el Evangelio. Ambos tienen castigo por la desobediencia

4. En los 2 Pactos hay también mandamientos con respecto a la adoración. En Hebreos 9:1 el escritor nos aclara este punto cuando dice: “ahora bien, aún el primer pacto tenía ordenanzas de culto y un santuario terrenal.” Había culto en el Antiguo Testamento había adoración a Dios; y en el Nuevo Pacto también hay adoración a Dios. Ahora, al culto del Antiguo Testamento estaba basado en los mandamientos del Antiguo Pacto; El culto del Nuevo Testamento esta basado en los mandamientos del Nuevo Pacto. No son los mismos mandamientos. Pero el Antiguo Pacto tenía mandamientos específicos en cuanto a la adoración que definitivamente no son los mimos.

5. También encontramos que los 2 Pactos fueron instituidos con sangre. En un caso , (el Antiguo Pacto) la sangre de animales; y en el caso del Nuevo Pacto la sangre de Cristo. Podemos leer esto en Hebreos 9:16-18: “Porque donde hay testamentos, es necesario que intervenga muerte del testador. Porque el Testamento con la muerte se confirma; pues no es válido entre tanto que el testador vive. De dónde ni aún el primer pacto fue instituido sin sangre.” Y luego el autor continúa explicando como fue que ambos pactos fueron instituidos con sangre.

6. Otro punto de similitud entre los 2 Pactos y en el cual muchas personas están confundidas, es que en los 2 pactos hay que adorar de corazón. Algunas personas creen que en el AT era la forma lo más importante en la adoración. Eso no es cierto. Ya vimos que ciertamente había una forma establecida por Dios bajo el Antiguo Pacto tales como mandamientos específicos en cuanto a la adoración así como los ahí en el nuevo pacto (NP). Pero también en el antiguo pacto (AP) como en el NP, la Biblia enseña claramente que la única adoración que era y es aceptable a Dios era y es aquella que proviene del corazón. En el libro del profeta Amós en el capitulo 5:21-24, Jehová se esta refiriendo a ellos y les está aclarando que sus sacrificios, que su adoración a él no era aceptable porque no provenía de un corazón limpio, porque no provenía de una vida santificada. Dice el profeta amos: “aborrecí, abominé vuestras solemnidades, y no me complaceré en vuestras asambleas. Y si me ofrecieres vuestros holocaustos y vuestras ofrendas, no las recibiré, ni miraré a vuestras ofrendas de paz de vuestros animales engordados. Quita de mí la multitud de tus cantares, pues no escucharé las salmodias de tus instrumentos. Pero corra el juicio como las aguas, y la justicia como impetuoso arroyo.”

El problema no estaba en lo que estaban haciendo sino en COMO lo estaban haciendo. Estaban viviendo en el pecado, en la injusticia, en la deshonestidad y luego estaban practicando la adoración mandada por Dios; pero aunque estaban practicando la adoración que Dios había establecido, eso, a los ojos de Dios, no tenía validez. Eso no es aceptable ni en el Antiguo Pacto ni el Nuevo Pacto.

En el libro de Isaías, el profeta escribe y aclara este mismo punto con referencia al pueblo de Israel (Isaías 1:10-17)

V.10 “Príncipes de Sodoma, oíd la palabra de Jehová escuchad la ley de nuestro Dios, pueblo de Gomorra” (el profeta le está llamando Sodoma y Gomorra, pero se está refiriendo al pueblo de Israel).


V.11 ¿Para que me sirve, dice Jehová la multitud de vuestros sacrificios? Hastiado estoy de holocaustos de carneros y de cebo de animales gordos; no quiero sangre de bueyes, ni de ovejas, ni de machos cabríos”. Tome en cuenta y tenga en mente que todo esto es algo que Dios les había mandado hacer, pero les dice que no sirve de nada; no los quiero yo, les dice el Señor. ¿Por qué?

Vv. 12-17 “¿Quién demanda esto de vuestras manos cuando venís a presentaos delante de mi para hollar mis atrios?. No me traigáis más vana ofrenda; en incienso me es abominación; luna nueva y día de reposo, el convocar asambleas, no lo puedo sufrir; con iniquidad vuestras fiestas solemnes. Vuestras lunas nuevas y vuestras fiestas solemnes las tiene aborrecidas mi alma; me son gravosas; cansado estoy de soportarlas.” Y así continúa el profeta hasta el versículo 17. Esta es la exigencia de Dios. Toda aquella adoración no servía de nada porque sus vidas, sus acciones, sus palabras, no estaban manifestando una adoración a Dios. Sus vidas estaban lejos de la voluntad de Dios. De modo que no valía de nada que ellos hicieran lo que Dios les había mandado hacer en la adoración.

Luego encontramos en el Evangelio de Juan 4:21-24 las palabras del Señor Jesucristo bastantes conocidas. Leemos en Juan 4:21-24. “21Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. 22Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos. 23Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. 24Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren”. Hay muchos otros textos que aclaran que Dios quiere la adoración que proviene del interior del hombre, de una vida limpia, dedicada realmente a él. No una adoración nada más que formal, ritualista. Así era en el AP y así es en el NP. Estas semejanzas encontramos entre los 2 Pactos.

DIFERENCIAS ENTRE LOS DOS PACTOS

Pero hay deferencias entre ambos pactos. Hay muchas diferencias.

1. En primer lugar el AP fue dado solamente para los judíos. Sólo para
el pueblo de Israel. La ley, los 10 Mandamientos y toda su enseñanza, todo esto fue dado exclusivamente al pueblo de Israel. La Biblia dice claramente en el libro de los Salmos en el capitulo 147:19-20: “19Ha manifestado sus palabras a Jacob, Sus estatutos y sus juicios a Israel. 20No ha hecho así con ninguna otra de las naciones; Y en cuanto a sus juicios, no los conocieron. Aleluya.”

Fíjese bien que aunque Dios manifestó su palabra, manifiesto su voluntad, declaró sus estatutos, dio su ley al pueblo de Israel, el texto dice que no ha hecho así con ninguna otra nación. Es decir, que esta ley fue dada exclusivamente a una nación, a un pueblo; no fue dada para las naciones, no fue dada para aquellos que no eran judíos, sino exclusivamente para los judíos. En Deuteronomio 4:1-2 encontramos la misma verdad declarada: “1Ahora, pues, oh Israel, oye los estatutos y decretos que yo os enseño, para que los ejecutéis, y viváis, y entréis y poseáis la tierra que Jehová el Dios de vuestros padres os da. 2No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os ordeno”. Ahora fíjese en el versículo 8 de este mismo capitulo. Esto es cuando Dios estaba estableciendo la ley, les estaba dando los 10 mandamientos y los demás mandamientos del AP. Y Dios pregunta después de hablarles, de la necesidad de guardar todos estos mandamientos. “8Y ¿qué nación grande hay que tenga estatutos y juicios justos como es toda esta ley que yo pongo hoy delante de vosotros?”. La respuesta a esta pregunta es que no hay ninguna nación que tenga esta ley, ni alguna ley semejante a ella. Esta ley, el AP, fue dado para una nación: la nación de Israel.

En contraste con esto, el NP del Evangelio es dado para toda la humanidad. Es para todo aquel que es llamado, es para todo aquel que es obediente al Evangelio. No solamente para el pueblo de Israel, según el libro de los Hechos capítulo 2:39. entonces el NP es para toda la humanidad en contraste con el AP que fue dado sólo para una nación.

2. Otra diferencia que encontramos entre los 2 Pactos, es que el AP era la sombra o tipo del verdadero. Pero el NP es la sustancia, la esencia, la realidad. El AP contiene sombras, pero el NP es el cumplimiento. Podemos leer esto en hebreos capitulo 10:1. “Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de la cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan.” Entonces aquella ley tenía nada más que la sombra, pero el Nuevo Testamento, el NP tiene la imagen misma de las cosas. Por tanto es un mejor Pacto

3. Otra diferencia que la Biblia nos presenta entre los dos Pactos, es que el AP no perfeccionaba, no hacía perfecto; pero el NP sí lo hace. Leemos en el libro de Hebreos 9:8-9 los siguiente: “8dando el Espíritu Santo a entender con esto que aún no se había manifestado el camino al Lugar Santísimo, entre tanto que la primera parte del tabernáculo estuviese en pie. 9Lo cual es símbolo para el tiempo presente, según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto.”

Entonces el AP y su culto, sus sacrificios, no podían hacer perfecto al adorador. No podían perfeccionar en cuanto a la conciencia de la persona que presentaba la adoración. Porque el AP tenía ordenanzas carnales, según lo podemos leer en Hebreos 9:10. “10ya que consiste sólo de comidas y bebidas, de diversas abluciones, y ordenanzas acerca de la carne, impuestas hasta el tiempo de reformar las cosas.” Y este tiempo de reformar las cosas llegó cuando Cristo vino, y vino no con ordenanzas carnales sino para que nosotros recibiéramos bendiciones espirituales y ofreciésemos sacrificios espirituales.

El AP purificaba la carne; pero el NP purifica la conciencia. Leamos en Hebreos 9:13-14: “13Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne, 14¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?”

4. En el AP, los sacerdotes, los levitas, murieron; pero en el NP nuestro sacerdote único, nuestro Sumo Sacerdote, Cristo Jesús, vive para siempre. Por tanto no hay que estar reemplazando a los sacerdotes ya que Cristo Jesús, nuestro Sumo Sacerdote es eterno. Lo dice la Biblia en Hebreos 7:23,24: “23Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar; 24mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; 25por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.” Eran muchos los sacerdotes del AP, pero el Sumo Sacerdote del NP, Cristo Jesús, permanece para siempre.

5. El AP era defectuoso, débil, según nos lo dice Hebreos 8:7. “Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto ciertamente, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo.” Y según nos dice Romanos capítulo 8:3, al AP dependía de la capacidad humana, dependía de lo que podía hacer el hombre para su cumplimiento. Pero el NP es mejor porque no depende de la capacidad del hombre, sino que depende de la capacidad de Dios para su perfección. El libro de Romanos aclara esta situación. Romanos 8:3-4: “ 3 Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; 4 para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.”

La diferencia es sencillamente que la ley dependía del hombre para su cumplimiento. Por eso era débil. Pero el NP depende del Espíritu de Dios operando en el hombre.

6. Además, según Hebreos 10:9 el AP era temporal, se quitó; pero el NP se estableció. Hebreos 10:9 dice “ 9 y diciendo luego: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para establecer esto último.” Uno es quitado, otro establecido. Y por esta misma razón el AP, ofrecía una herencia temporal; en cambio el NP promete una herencia no terrenal, no temporal si no que una herencia eterna. La herencia que Dios prometió bajo el AP, fue la tierra de Canaán, pero en el NP tenemos una herencia eterna reservada en los cielos. I Pedro 1:4 dice que nosotros renacimos “para una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo, para una herencia incorruptible, incontaminada, inmarcesible, reservada en los cielos.” Esta es la herencia que Dios ofrece bajo el NP; herencia para todos aquellos que obedecen al Evangelio.

Vamos ahora a hacer una lectura cuidadosa de II Corintios 3:3-11 y veremos cómo la Biblia establece diferencias que son prácticamente definitivas. “3 siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón. 4Y tal confianza tenemos mediante Cristo para con Dios; 5no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios, 6el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica. 7Y si el ministerio de muerte grabado con letras en piedras fue con gloria, tanto que los hijos de Israel no pudieron fijar la vista en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro, la cual había de perecer, 8¿cómo no será más bien con gloria el ministerio del espíritu? 9Porque si el ministerio de condenación fue con gloria, mucho más abundará en gloria el ministerio de justificación. 10Porque aun lo que fue glorioso, no es glorioso en este respecto, en comparación con la gloria más eminente. 11Porque si lo que perece tuvo gloria, mucho más glorioso será lo que permanece.”










DIFERENCIAS ENTRE LOS DOS PACTOS EN BASE A II CORINTIOS 3:3-11

ANTIGUO NUEVO

a. Estaba escrito en las tablas de piedra a. En tablas de carne del corazón
b. El AP era un ministerio de muerte b. Ministerio del Espíritu que vivifica
c. Fue glorioso c. Mucho más glorioso
d. Ministerio de condenación d. Ministerio de Justificación
e. Perece e. Permanece


LOS 10 MANDAMIENTOS Y EL ANTIGUO PACTO

El siguiente punto que en este estudio vamos a considerar es que Los 10 Mandamientos son el Antiguo Pacto. Es muy importante entender que el AP es en esencia los 10 mandamientos. Vamos a ver varios versículos que enseñan que los diez mandamientos SON el Antiguo Pacto.

En Éxodo 34:27,28 encontramos lo siguiente: “27 Y Jehová dijo a Moisés: Escribe tú estas palabras; porque conforme a estas palabras he hecho pacto contigo y con Israel. 28Y él estuvo allí con Jehová cuarenta días y cuarenta noches; no comió pan, ni bebió agua; y escribió en tablas las palabras del pacto, los diez mandamientos.”

¿Entiende Ud. cuáles son las palabras del pacto que se escribieron en tablas?. Las respuesta la da la misma Biblia: Las palabras del pacto son los 10 mandamientos.

Conforme a estas palabras se hizo el pacto con el pueblo de Israel y con Moisés. Conforme a este pacto, conforme a estas palabras. ¿Y cuáles son estas palabras? Son las palabras de los diez mandamientos. Pongamos ahora nuestra atención en Deuteronomio 4:13. Vamos a encontrar la misma verdad. “13Y él os anunció su pacto, el cual os mandó poner por obra; los diez mandamientos, y los escribió en dos tablas de piedra.” ¿Cuál es ese pacto que mandó poner por obra?

Ahora cuando enseñamos sobre el Antiguo y el Nuevo Pacto y a citar los textos del Antiguo y Nuevo Testamento que enseñan que el Antiguo Pacto ya no está vigente, y todo aquello que hemos estudiado acerca de las diferencias entre los dos pactos y la inferioridad del antiguo con respecto al nuevo pacto, cuando comenzamos a decir todo esto y a enseñarle a alguien estas cosas, especialmente a aquellas personas que creen que se debe guardar el sábado como día de reposo, argumentarán que el antiguo pacto es una cosa y los diez mandamientos son otra cosa distinta. Van a argumentar, especialmente sabatistas, que el antiguo pacto se refiere a las ceremonias, a los ritos. Pero hemos visto en los dos textos anteriores que las palabras de pacto son los diez mandamientos.

Pero de todas maneras le invito a leer Deuteronomio 9:9-11 “9Cuando yo subí al monte para recibir las tablas de piedra, las tablas del pacto que Jehová hizo con vosotros, estuve entonces en el monte cuarenta días y cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua; 10y me dio Jehová las dos tablas de piedra escritas con el dedo de Dios; y en ellas estaba escrito según todas las palabras que os habló Jehová en el monte, de en medio del fuego, el día de la asamblea. 11Sucedió al fin de los cuarenta días y cuarenta noches, que Jehová me dio las dos tablas de piedra, las tablas del pacto”.

Entonces cuando la Biblia dice que el Antiguo Pacto fue quitado y que el Nuevo Pacto fue establecido, claramente está hablando de la ley de los diez mandamientos. En Jeremías 31 Dios prometió un NP. Cuando dice que no será “como el que hice con sus padres el día que tomé su manos para sacarlos de la tierra de Egipto” es obvio que estaba hablando del pacto hecho en el monte Sinaí cuando Moisés recibió las tablas de piedra (los diez mandamientos) escritas con el dedo de Dios. No hay ninguna manera de evitar la verdad de que los diez mandamientos y el Antiguo Pacto son una y la misma cosa.

Nuestro siguiente punto en este interesante estudio, tiene que ver con la duración del AP Recuerde que cuando hablamos de AP estamos hablando de “la ley de Moisés”, de “los diez mandamientos”.

DURACIÓN DEL ANTIGUO PACTO (AP)

¿Cuánto tiempo iba a durar el AP? Leyendo Gálatas 3:19 aprendemos algo muy importante acerca de este punto. Dice Gálatas 3:19: “Entonces ¿para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa; y fue ordenada por medio de ángeles en mano de un mediador.”

Fijémonos en el tiempo indicado aquí. La duración. Dice el texto que la ley fue añadida a causa de las transgresiones. ¿Hasta cuándo? HASTA que viniese la simiente a quien hecha la promesa. Entonces la duración de la ley sería: desde el momento en que fue dada HASTA QUE VINIESE LA SIMIENTE a quien fue hecha la promesa. Sin aún identificar la simiente, claramente el texto nos señala un tiempo limitado de la ley. Pero de todas maneras vamos a identificar la “simiente”. ¿Quién es? Leamos el mismo libro de Gálatas en 3:16. “16Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo.”

¿Quién es la simiente de Abraham? ¿Quién es la simiente de la promesa? ¡¡Cristo Jesús!! ¿Hasta cuándo fue añadida la ley? Hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa, es decir hasta que viniese Cristo la primera vez. Esta es la duración de la ley.

Ahora vamos a ver con detenimiento Gálatas 3: 24-25. “24De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. 25Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo”. La ley tenía un propósito y este propósito era llevar al pueblo de Israel a Cristo, a tener fe en él. Pero cuando Cristo vino y la fe llegó, entonces ya no había necesidad de la ley. Junto con la venida de Cristo llegó el fin de la ley.

Pero Hebreos 9:15-17 nos va a señalar con más claridad todavía el tiempo de duración de Antiguo Pacto: “15Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna. 16Porque donde hay testamento, es necesario que intervenga muerte del testador.”

Aquí hay un punto muy importante. El Nuevo Pacto comenzó con la muerte de Cristo. Si una persona hace un testamento para dejar sus bienes a alguien, este testamento no es válido antes de la muerte de la persona. Así es también con el NP o Nuevo Testamento. El NP no podía entrar en vigencia mientras Cristo no muriera, aunque él había dado algunas enseñanzas del NP durante su vida a pesar de que vivió bajo el AP. Y no fue hasta el momento de su muerte que comenzó el NP y terminó el antiguo. Entonces la duración de AP es desde el Monte Sinaí hasta el calvario; desde la entrega de la ley hasta la muerte del Hijo de Dios.

En Hebreos 7:12 encontramos otro texto que nos habla del cambio de ley. Dice: “12Porque cambiado el sacerdocio, necesario es que haya también cambio de ley.” En su contexto Hebreos 7 está hablando de que ahora Jesús, después de su muerte, llegó ser nuestro Sumo Sacerdote y que por lo tanto ha habido cambio de sacerdocio. Porque el sacerdocio de los levitas, los descendientes de Aarón, ya pasó y ha sido reemplazado por el sacerdocio de Cristo. Y con este cambio de sacerdocio ha habido también otro cambio: el cambio de ley. El sacerdocio levítico estaba bajo la ley antigua, el AP. Pero el sacerdocio de Cristo no está bajo esa ley, sino bajo el NP. Así es que el AP duró hasta que Jesús llegó a ser nuestro Sumo Sacerdote, es decir, hasta que él se sacrificó por nosotros.

Ahora vamos a Mateo 5:17-19 que nos señala la duración limitada del AP. Dice: 17No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. 18Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. 19De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.”

En primer lugar debemos tener en mente el tiempo en el cual vivió nuestro Señor. ¿Vivió Jesús bajo el NP o bajo AP? La Biblia enseña que Cristo nació bajo la ley, que él vivió bajo la ley, que toda su vida él estuvo sujeto a la ley obedeciéndola en todos sus aspectos. Entonces cuando él vino, vino para obedecer la ley, para cumplir la ley. El mismo dice: “17No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.” Jesús no vino para anular lo que Dios había establecido. Jesús sabía muy bien que la ley tenía un propósito. Fijemos ahora nuestra atención en el versículo 18 de Mateo 5. Dice: “18Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.”

¿Hasta cuándo, dice Cristo, que no pasará ni una jota ni una tilde de la ley? HASTA QUE TODO SE HAYA CUMPLIDO. Entonces el momento en que la ley pasaría, y NO antes, sería en el momento en todo se haya cumplido. De esta manera entendemos que el AP duró hasta que todo fue cumplido. Pero, ¿quién vino a cumplir la ley? Cristo mismo dice que fue él el que vino a cumplirla. Y una vez cumplida, dice él, entonces la ley pudo pasar. Escuchémosle a él: “17No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir”. El vino para cumplir, pero él agrega que cuando todo se haya cumplido entonces la ley pasaría. Y aquí caben todos los demás textos que dicen que la ley fue quitada de en medio y que fue establecido un NP que tiene como mediador a Cristo Jesús. En Mateo 5 Jesús NO está diciendo que la ley tenía que durar hasta el fin del mundo, sino que dice que la ley duraría HASTA QUE TODO SE HAYA CUMPLIDO. Y él vino para cumplir todo.

En Lucas 24:44-47, tenemos el entendimiento del propio Señor Jesús de lo que Mateo 5 ha dicho. En este pasaje de Lucas Jesús ha resucitado y está hablando con sus discípulos. “44Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos. 45Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras; 46y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; 47y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén”.

“Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros”. ¿Qué fue lo que les dijo? ¿Qué era necesario que se cumpliese una parte? ¿Casi todo? Era necesario que se cumpliese TODO. TODO lo que está escrito de mí es la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos. La ley queda así cumplida. Mateo 5:17-19 queda de este modo cumplido. La duración del AP es, entonces desde SINAI hasta la MUERTE de nuestro Señor Jesucristo.

PROPÓSITO DE LA LEY ANTIGUA

El siguiente punto tiene que ver con el propósito de la ley antigua. Esto es muy importante ya que debemos comprender que, bíblicamente hablando, la ley antigua no fue dada para salvar, sino para condenar al hombre.

Vamos a leer en Gálatas 3:19-20. V.19 “Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa; y fue ordenada por medio de ángeles en mano de un mediador. 20Y el mediador no lo es de uno solo; pero Dios es uno.” V. 22 “Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes”.

El texto dice claramente que la ley fue añadida. Fue algo adicional a la promesa, añadida a causa de las transgresiones, es decir, fue añadida para condenar el pecado. Esto NO salva a nadie; esto NO redime al pecador; esto NO justifica a ninguna persona sino que condena. Por causa de las transgresiones fue añadida a la ley. No para salvar de estas transgresiones, no para perdonar estas transgresiones sino para condenar, para encerrar bajo todo pecado. Dice el versículo 22 de Gálatas 3 “Mas la escritura lo encerró bajo todo pecado” ¿Para qué? “Para que la promesa (la promesa dada a Abraham de bendecir a todas al naciones en su simiente) que es por la fe en Jesucristo fue dada para los creyentes” Entonces, la ley no tenía nada que ver con la salvación, sino con la condenación del pecado.

Romanos 3:20 también nos señala un propósito de la ley: “ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.” ¿Es usted un ser humano? Si lo es, entonces usted NO PUEDE BUSCAR SER JUSTIFICADO POR LA LEY. ¿Fue dada la ley para hacer justo a alguien? El texto dice : “ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él”. ¿Por qué? Porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.

Romanos 5:20 dice: “20Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia; 21para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro.”

Romanos 7:13, hablando de la ley, dice: “13¿Luego lo que es bueno, vino a ser muerte para mí? En ninguna manera; sino que el pecado, para mostrarse pecado, produjo en mí la muerte por medio de lo que es bueno, a fin de que por el mandamiento el pecado llegase a ser sobremanera pecaminoso.”

Entonces la ley sirvió al propósito de conducir a Cristo a aquellos que vivían bajo la ley. Llevarles a tener fe, y esperanza en él. Pero una vez que habían llegado a esa fe ya no iban a seguir bajo aquella ley que sirvió nada más que para conducirles a Cristo. Y una vez que llegaron a la fe y siendo bautizados en Cristo y así revestidos de él, ya no estaban bajo la ley sino que ahora viven bajo la ley de Cristo. Este era el propósito de la ley. No tenía nada que ver con la salvación.
EL REQUISITO DE LA LEY

El siguiente punto que estaremos viendo en este estudio es el requisito de la ley, es decir lo que la ley exigía a aquellos que vivían o que quieren vivir bajo ella. Este requisito de la ley es LA PERFECCION. Este requisito de la ley está contra el sistema de la gracia y la fe de Nuevo Pacto. Vamos a ver que definitivamente la Biblia enseña que la ley ponía como requisito la obediencia perfecta, sin fallar en nada, ninguna vez en ningún punto.

Es imposible incorporar este requisito de la ley al Nuevo Pacto. No es posible. Porque el Antiguo el Nuevo Pacto son dos cosas excluyentes, dos cosas completamente opuestas en su propósito: uno fue para condenar; el otro para salvar. Y en su requisito, el AP requiere la perfección y el NP requiere la confianza en Cristo. Este requisito de AP milita contra el nuevo sistema de la gracia, de la fe. Por lo tanto las dos cosas son imposibles de mezclarse. Un sistema condujo al otro

Deuteronomio 28:1-6 dice: “1Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra. 2Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios. 3Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo. 4Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas. 5Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar. 6Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir.”

Comienza a hablar de la obediencia a TODOS los mandamientos que el Señor les ha mandado. De la obediencia a todos los mandamientos resultan las bendiciones mencionadas. Pero así como hay bendiciones por cumplir todo, también hay maldiciones por dejar de cumplir. Veamos lo que el mismo libro nos dice: “15Pero acontecerá, si no oyeres la voz de Jehová tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán. 16Maldito serás tú en la ciudad, y maldito en el campo. 17Maldita tu canasta, y tu artesa de amasar. 18Maldito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, la cría de tus vacas, y los rebaños de tus ovejas. 19Maldito serás en tu entrar, y maldito en tu salir. 20Y Jehová enviará contra ti la maldición...etc,etc. Todas las maldiciones por dejar de cumplir y obedecer la ley.

Deuteronomio 27:26 dice: “26Maldito el que no confirmare las palabras de esta ley para hacerlas. Y dirá todo el pueblo: Amén.” ¿Quién es maldito? ¿Quién es el condenado que está bajo la maldición de Dios? Es aquel que no confirma las palabras de la ley para hacerlas, y que no las cumple al pie de la letra, perfectamente sin fallar.

Romanos 10:5 nos confirma el mismo principio en cuanto al requisito de la ley. Dice así este pasaje: “5Porque de la justicia que es por la ley Moisés escribe así: El hombre que haga estas cosas, vivirá por ellas.” ¿Quién es aquel que logra la justicia que es por la ley? Es el hombre que es obediente en todo, es el hombre que cumple toda la justicia de la ley. ¿Y cuál es la justicia de la ley? Son todos los mandamientos. Luego para cumplir con la justicia de la ley es necesario cumplir con todos los mandamientos de la ley.

Santiago 2:10 nos enseña que la desobediencia en un punto de la ley nos hace culpable de TODOS los mandamientos del Antiguo Pacto. Leamos lo que dice Santiago: “10Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos. 11Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho trasgresor de la ley.” Eso es lo que la ley exige. Cumplimiento cabal, completo de todos los mandamientos de la ley. ¿Conoce usted algún ser humano que haya cumplido de este modo? Definitivamente no existe. El requisito de la ley milita en contra de su cumplimiento por la debilidad de ser humano.

Leyendo Gálatas 3:10-12 encontramos lo siguiente: “10Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. 11Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá; 12y la ley no es de fe, sino que dice: El que hiciere estas cosas vivirá por ellas.” Estos versículos nos declaran en forma categórica que se trata de dos sistemas:

1. el sistema de la ley que es el Antiguo Pacto y
2. el sistema de la fe y la gracia que es el Nuevo acto y que estos dos sistemas no pueden existir al mismo tiempo.

Todos los que dependen de las obras de la ley, ¿dónde están? ¡¡Bajo maldición!! Los que quieren hacer las obras de la ley como parte de su responsabilidad hacia Dios, esas personas están condenadas. ¿Por qué? Por el requisito que la ley impone. ¿Cuál requisito? “Maldito todo aquel que no permaneciere en TODAS LAS COSAS ESCRITAS EN EL LIBRO DE LA LEY PARA HACERLAS”.

Pero fíjese en la gravedad que caen los que quieren intentar cumplir el Antiguo Pacto. En primer lugar, lo que ya es grave, están bajo maldición; en segundo lugar, anulan el sacrificio de Cristo porque Gálatas 3:13 dice que 13Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero)”. Es decir que las personas que intentan colocar en práctica mandamientos del Antiguo Pacto se colocan en el lugar de donde Cristo nos ha rescatado, dejando sin valor lo que Cristo ha hecho en la cruz del calvario.

Entonces NADIE puede alcanzar la justicia que Dios requiere del ser humano a través del cumplimiento de la ley. Ese NO ES el camino que Dios ha dispuesto. El camino que Dios ha dispuesto es el camino de la fe en el sacrificio de nuestro Señor Jesucristo, un camino no de “nuestras obras de justicia”, sino las obras de justicia de nuestro Señor aplicadas o atribuidas a los que son de la fe. La justicia, pues, para el hombre viene a través de la obediencia al evangelio. Con todo esto en mente, pasamos al siguiente punto.


LA SALVACIÓN Y LOS DOS PACTOS

Según hemos visto en Gálatas 3:10-12, la salvación a través del cumplimiento de la ley es imposible porque ella demanda cumplimiento cabal, completo, perfecto. Pero también podemos leer en Romanos 7:12 que “12De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno”. El problema no está en la ley sino a quienes son hechas las demandas. No hay nada malo si el gobierno quiere subir los impuestos. El problema surge si yo no puede pagar lo que el gobierno demanda por ley. La ley de Moisés determina la justicia y qué es lo que Dios requiere. El problema está si yo no puedo alcanzar esa justicia. La ley depende de la capacidad humana para su cumplimiento. Podemos leer en el libro de Romanos 8:3 lo siguiente: “3Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne.” Por este texto queda claro que la ley dependía de la capacidad humana para su cumplimiento.

Por eso es que Dios ha provisto un medio apropiado por el cual podemos llegar a la salvación, que no depende de la capacidad humana, sino que depende enteramente de Dios. Y este sistema es la fe, de andar conforme al Espíritu. Romanos 3:20 dice: “20ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.” Así es que la ley y la salvación, la ley y la justificación del hombre a los ojos de Dios, son dos cosas totalmente diferentes. Gálatas 3:21b dice: “porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la ley.”

Romanos 3:21-28 enseña que la salvación por la fe, aparte de la ley es posible. Leamos: “21Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; 22la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, 23por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, 24siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, 25a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, 26con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús. 27¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe. 28Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley.”

Romanos 6:14 “Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.” Esto no es algo revelado por Moisés, sino por el Espíritu Santo. La Biblia dice en el evangelio de Juan 1:17: “17Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.” NO estamos bajo aquello que fue revelado por Moisés, sino que estamos bajo la gracia que fue revelada por Cristo Jesús y en Cristo Jesús.

Ahora fíjese en este contraste: La ley depende de la capacidad del hombre para su cumplimiento; el evangelio revelado en Cristo Jesús depende del poder de Dios. Para el apóstol Pedro la ley había sido “un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar” (Hechos 15:10). Pero en el evangelio la salvación sí es posible por confianza, por fe en Jesucristo y Su obra hecha en la cruz. El evangelio es el poder de Dios para salvación a todo el que cree.

El último punto que deseo compartir con usted en esta ocasión se encuentra en Romanos capítulo 7:1-4. Leyendo este pasaje vemos lo siguiente: “1¿Acaso ignoráis, hermanos (pues hablo con los que conocen la ley), que la ley se enseñorea del hombre entre tanto que éste vive? 2Porque la mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras éste vive; pero si el marido muere, ella queda libre de la ley del marido. 3Así que, si en vida del marido se uniere a otro varón, será llamada adúltera; pero si su marido muriere, es libre de esa ley, de tal manera que si se uniere a otro marido, no será adúltera. 4Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios”.

Lo primero que debemos entender de este pasaje es de qué ley está hablando. Y claramente vemos por el versículo 7 que se refiere a la ley de Moisés. 7¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás. La ley que dice “No codiciarás” es la ley de Moisés.

Y Pablo está afirmando en v.1 que la ley se enseñorea del hombre entre tanto que éste vive. Es decir que la ley domina al hombre mientras vive. Luego coloca una ilustración de la mujer sujeta a la ley del marido mientras éste está con vida. De modo que si el marido muere ella queda libre de la ley matrimonial de modo que puede casarse con quien quisiere. Pero si mientras el marido está con vida y ella se une a otro hombre será llamada adúltera.

Ahora fíjese en la fuerza del versículo 4 que el apóstol aplica a los que quieren someterse o vivir bajo la ley. El dice en v.4: “Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo.” Así también, vosotros. Es el mismo caso con “vosotros”. Hemos muerto. ¿A qué hemos muerto? A la ley. Hemos muerto al Antiguo Pacto como forma de agradar a Dios. Pero hemos muerto con el propósito de ser de otro. ¿Para ser de quién? Para ser de Cristo. Para pertenecer a Cristo. Esto lo menos que significa que la persona que quiere agradar a Dios NO PUEDE AGRADARLE COLOCANDO EN PRACTICA MANDAMIENTOS DE LA LEY a menos que quiera vivir en adulterio espiritual. Porque al someterse a la ley de Moisés es lo mismo que vivir “con dos maridos”: con Cristo y con la ley. Pero el apóstol dice que “hemos muerto a la ley” para ser de otro, del que resucitó de los muertos, A FIN DE LLEVAR FRUTO PARA DIOS.

¿Es posible llevar fruto para Dios viviendo bajo la ley de Moisés? Pablo dice que la única forma de llevar fruto para Dios es por morir a la ley, mediante el cuerpo de Cristo, para ser precisamente de Cristo y de este modo llevar fruto para Dios. Con mucha razón Jeremías ha dicho en capítulo 31:33 que el pueblo que Dios reconoce y que pertenece a El, es el pueblo que vive bajo el Nuevo Pacto.

Le invito a ser parte del pueblo del Nuevo Pacto; le invito a ser parte de aquellos que llevan fruto para Dios por medio de morir a la ley de Moisés y dedicar toda su vida a vivir bajo la voluntad de Dios que ha sido revelada por Jesucristo y sus apóstoles en el Nuevo Pacto. El Señor les bendiga en el entendimiento de Su voluntad.
[4] Enviado por Teófilo el 01/08/2009 a las 01:08:33




Gracia y paz de DIOS nuetro PADRE y del SEÑOR JSUCRISTO. Queridos hermanos con el verdadero amor que produce el SEÑOR en nosotros, me alegra el poder compartir la palabra de nuetro DIOS.
[6] Enviado por jjrb el 09/07/2011 a las 14:07:57


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