
Las constantes persecuciones de los cristianos en países musulmanes han provocado un clamor en la opinión pública del que se hace eco la prestigiosa La Civiltà Cattolica.
Los artículos de la revista jesuita La Civiltà Cattolica tienen una peculiaridad: no se publican sin el visto bueno de la Secretaría de Estado e, incluso –según los temas– de la Congregación para la Doctrina de la Fe o de otros dicasterios. Esta tradición se remonta a 1850, año de su fundación. Dos veces al mes, el director despacha con el secretario de Estado, quien le hace las observaciones pertinentes.
En consecuencia, La Civiltà Cattolica es considerada un órgano oficioso del Vaticano. Si una cuestión candente y polémica figura en sus páginas, es porque en ella el Vaticano ve reflejada su opinión o, al menos, no ha querido impedir que esa opinión se difunda como oficiosamente suya.
Así las cosas, ¿por qué en el último número aparece un artículo titulado "Los cristianos en los países islámicos", del padre Giuseppe de Rosa, S.I., en el cual se adopta una posición muy beligerante hacia el islamismo en cuanto tal?
En principio, la posición vaticana es que "el Islam es una religión de paz", y los fundamentalistas islámicos pervierten su esencia, en particular quienes practican el terrorismo. Sin embargo, el padre De Rosa sostiene una posición distinta. Tras un pormenorizado repaso histórico constata que "en todos los lugares donde se ha impuesto el Islam con su acción militar... el cristianismo, que era en ellos extraordinariamente floreciente y arraigado desde hacía siglos, casi ha desaparecido". Y la causa no es sólo la violencia: "No se debió a formas de persecución religiosa violenta, sino a las condiciones en que los cristianos se veían obligados a vivir dentro de la organización del Estado islámico".
El autor expone a continuación cómo esas condiciones derivan de las prescripciones coránicas. La inferioridad civil de los cristianos les aboca a la emigración o a la conversión al islamismo para poder prosperar. De ahí su lenta pero inexorable extinción. En torno a tres millones de cristianos han abandonado en los últimos decenios Egipto, Irak, Jordania, Siria, Líbano o Palestina, lo cual supone un tercio del total.
Fuente: ESD. Redacción: ACPress.net
Creo que nuestra tarea como cristianos es estar orando por estos paises islamicos que humanamente parecen inquebrantables espiritualmente hablando, pues solamente por medio de la oracion y el ayuno por estos paises el Espiritu de Dios se movera en medio oriente, pues recordemos que no es con espada ni con ejercito sino con su Santo Espiritu.
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1] Enviado por
lucy el 15/01/2006 a las 05:01:34
Yo también mantengo de que el islam es una religión que se basa en la violencia.A los españoles La Reconquista nos costó 800 años expulsar a los islamistas.España es católica gracias a valintes héroes com el Cid o Don Pelayo.A mi no me extraña que nuestros hermanos estén perseguidos por una religión basada en la violencia,tal vez es por temor a que nuestra religión tiene conceptos como el amor y la paz que ellos no tienen.
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2] Enviado por
Nacho Cabrera el 01/09/2009 a las 19:09:33