¿Cómo estás tú?

Amigo mío, quiero saber de tí...de como enfrentas la vida...saber si eres feliz...saber de tí...

¿Cómo enfrentas tus problemas y angustias? ¿Y tus alegrías?
¿Cómo enfrentas el día? ¿Cómo enfrentas tu vida?

¿Te ves a tí mismo, solo, enfrentando cada situación que sucede en el diario vivir?

La primera interrogante que hay que formularse es si soy yo y mis circunstancias quienes mandan en mi vida o si el que manda sobre mí y mis circunstancias dirigiendo, guiando, consolando y solucionando es nuestro Padre Dios, Su Hijo Jesucristo y nuestro Dios el Espíritu Santo.

Como se desarrolla mi vida, en derrotas o en victorias, depende de clarificar esta situación de dominio.

¿En cuántas áreas todavía mando yo? ¿Confío en las manos de nuestro Señor todo lo que acontece en mi vida, minuto a minuto? Repito... minuto a minuto...?

¿O yo soy el que planea, organiza, maquina, propone, trata de solucionar y dispone en todas las cosas que van sucediendo?

¿He llegado a confiar en Dios de tal manera que puedo descansar, que puedo vivir en paz conmigo mismo y con los problemas que diariamente llegan a mi vida? O, en la medida que voy creciendo en el Señor me voy haciendo cargo de nuevo de todo lo que me sucede?

Amigo mía, en la medida que vayamos entregando todas las áreas con sus conflictos y penas a nuestro Dios, vamos a tener absoluta paz interior. Nadie ni ninguna circunstancia nos podrá llevar a la desesperación. Hay control absoluto...

No hay ninguna razón de inquietud en mi vida si tengo fé en que Dios me dará la sabiduría, conocimiento, inteligencia y paciencia para enfrentar todos y cada uno de mis pequeños o grandes problemas.

Todo está sucediendo bajo la mirada atenta y amorosa de nuestro Señor.

¿Qué nos podrá hacer la maldad, el mundo, los problemas y las penas que nos circundan y embargan, si Dios Todopoderoso Padre y Señor está a cargo de todo?

¿Entraremos a batallar con nuestras infantiles, erráticas, carnales, débiles y hasta maquiavélicas armas cuando Dios toma sus propias y seguras armas ante las cuales nadie ni nada puede resistirse?

“Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?”

¿Acaso Satanás podrá zarandearnos más allá de lo que Dios le permite?

“El enemigo entrará como río, mas Jehová levantará banderas contra él.”

Si yo como hijo de Dios creo en su Amor de Padre, no sentiré miedo ni pavor repentino por nada que me suceda, por muy terrible o incomprensible que sea un problema o por muy grande que sea mi pena o por muy largo que sea el período de prueba; El me dará junto con el problema, Su solución, y junto con mi pena, Su Consolación....y junto con mi impaciencia, Su Revelación...

Si creo solamente en mí, mi Padre se encargará de hacerme ver que lejos de El no soy nada, y a lo mejor me va a enfrentar a otros problemas más grandes aún, hasta que me de cuenta que soy incapaz de solucionar por mí mismo determinadas cosas. El como Padre amoroso, quiere que yo como hijo suyo, dependa de El; que confíe en Su Amor.

O andamos sobres las aguas como Pedro cuando creyó, o nos hundimos como cuando se vió a sí mismo y la tempestad...

¿Por qué no entregarnos en sus manos, antes de sentirnos desesperados? ¿Por qué tenemos tan enraizado el pensamiento de que somos autosuficientes? Si creemos en Su Amor, no habrá temor ante los problemas...si nos olvidamos de Su Amor, nos deprimiremos, pues, nos sentiremos sin poder...sin fuerzas y abandonados...

¿Por qué no dejamos que nuestro Dios y Padre nos regalonee (mime) y nos saque de todos los problemas en los cuales todavía creemos que podemos superar con nuestras armas?

Todas nuestras luchas pasarían a ser victorias antes de que nos diéramos cuenta, si sólo dejáramos que el Espíritu Santo se encargara de sacar, de eliminar todo lo malo que conlleva el solucionar de mala manera los problemas y conflictos que tenemos diariamente.

En su palabra Jesús dice: “Vengan a mí los que estáis cansados y cargados que yo os haré descansar. Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón. Pues, mi yugo es blando y mi carga ligera.”

Lo peor y más insultante que podemos decirle a nuestro Señor, es que no lo necesitamos en tal o cual circunstancia, que somos independientes o autosuficientes para solucionar nuestros problemas, no aceptar su ofrecimiento de llevar nuestras cargas y problemas, considerándonos autosuficientes para enfrentar la vida. Lo otro más insultante aún, es sentir temor, pues, significa que no creemos de verdad que nos ama.

“Yo soy la Vid, y mi Padre es el viñador, aquel que en mí no lleve fruto será arrojado fuera, pero aquel que en mí lleve fruto, mi Padre lo podará para que lleve más fruto”

“Yo soy la Vid y ustedes son los sarmientos, lejos de mí nada tenéis.”

En la medida que empecemos a entregarle todos los problemas, no confiando en nosotros mismos, vamos a tener descanso para nuestras almas.

Oremos desde lo más profundo del espíritu para que Jesucristo nos revele esta verdad. Y una vez revelada, no pensemos que alguna vez no iremos a caer en lo mismo...estemos alerta a las acechanzas del enemigo...

"el que crea estar bien, mire que no caiga..."

“Hasta hoy yo trabajo y mi Padre también trabaja”

¿O pensamos que este problema o todas estas pruebas que hoy nos afligen como algo insolucionable, escaparon de las manos del Todopoderoso Dios?

¿Acaso creemos que nosotros podemos solucionar por nuestros propios medios los problemas que tenemos diariamente?

¿Cuántos años piensas luchar solo por ese tremendo problema que tienes? ¿No crees que Dios Todopoderoso sí que tiene la solución ya planeada? ¿Le dijiste que guiara tu vida?

¿Tan difícil te es dejar TU YO?

Humíllalo y decláralo inservible. Mientras más mansos seamos nosotros ante nuestros ojos y los ojos del mundo, más fuertes seremos en Cristo.

¿Por qué no descansas en la fé de que Él está a cargo de todo?

“No os afanéis por el mañana, pues, bástale a cada día su propio afán”

Pidámosle a Jesucristo que transforme en forma radical esta manera de ser y de pensar.

La derrota no es para el que cree en Jesucristo.

El Nombre de Jesús es Todopoderoso Señor.

“...y me manifestaré a vosotros.” Paz y Victoria en Él.

¿Lo has recibido como Señor en tu vida?

Si no doy un paso de fé, y creo que Jesucristo sí está al tanto de todo lo que me pasa, que todo lo tiene bajo su Amor y Dominio, voy a caer en depresiones continuamente, porque empezaré a mirarme a mí mismo como el dador de soluciones, y como voy a ir de fracaso, triunfo y de nuevo en fracaso, voy a decaer en mi autoestima, y vendrá lo peor, pues, puedo llegar a pensar que Dios se olvidó de mí...

¿Y, quién podrá levantar mi ánimo si pienso que mi propio Padre me abandonó?

El gran ataque de Satanás, el motivo de sus luchas es hacernos creer que para Dios no somos nada.

No caigas en su juego, pues, es el peor insulto que puedas hacerle a tu familia Divina. El dudar sólo te traerá dolor y soledad...

El Amor de Dios, demostrado en el plan de muerte de Su Hijo Amado, no permite que nadie dude de El...

Satanás es un mentiroso y un ladrón...somos hijos de Dios porque recibimos y creemos en Jesucristo, ¿quién nos va a arrebatar del Amor de Dios?

Satanás trata de convencernos que el hecho de tener problemas significa que Dios no está a cargo de todo. Siendo que él sabe que si Dios permite que nosotros pasemos por diferentes y dolorosas circunstancias, es precisamente para demostrarnos lo contrario.

El Todopoderoso Dios es Omnisciente y Omnipresente.

El Único Dios Verdadero...

Que en los problemas reconozcamos nuestra debilidad para que así Jesucristo pueda libremente salir a batallar por nosotros.

Nosotros en la retaguardia estaremos seguros y protegidos, mientras al frente, adelante, en el fragor de la batalla, nuestro Dios gana para nosotros la Paz.

Yo no valgo más ni menos ante los demás si soy capaz de solucionar a veces ciertas cosas, pero sí tendré un valor incalculable si como testimonio, ante los ojos del mundo, en una actitud sumisa y de fé, doy a conocer que soy un confiado hijo de Dios, y que tengo los privilegios de todo hijo, el poder descansar en la Fortaleza, en la Sabiduría, en el Amor que tiene mi Padre por mí.

¿Tengo mucha fuerza natural interior?

Ojalá Dios me la quite por completo, que no deje nada mío, pues, así tendré diariamente, minuto a minuto, la oportunidad de acercarme a El y pedirle que se haga cargo como Padre y como Señor de todo lo que sucede en mi vida...

¿Tenemos muchas veces puestos los guantes de box, la palabra mordaz, el pensamiento altivo para arremeter contra todo lo que nos pasa? ¿Estamos siempre listos esperando el ataque de los demás o los problemas? ¿Tenemos a veces tanta pena o angustia frente a lo que nos pasa que sentimos que ya casi no somos nada? Somos....somos muy valiosos para Dios...y Su Amor es Eterno...

Bajemos la guardia...mirémoslo a Él, no miremos lo que nos pasa...creamos que Dios sabe hasta cuando dejar que Satanás nos zarandee...Él nos conoce, y Jesucristo nos dio la fe en Él...Dios confía en nosotros ...confiemos en que El domina todo lo que nos sucede...confiemos en Su Amor y en Su manera de enseñarnos que la "paciencia es virtud probada".

Pidámosle a Jesucristo que nos dé de su humildad, de su fé, para hacer lo que El hizo mientras estuvo en la tierra, confiar plenamente en la voluntad de Su Padre, descansar en Sus Planes, siempre Victorioso, nunca amedrentado, siempre en Paz y Sabiduría...

Frente a los problemas confiado en Su Padre y en el Poder del Espíritu Santo. Lo malo, fuera de mi vida por la Acción Directa de Dios en mí.

“Padre, en Tus manos encomiendo mi espíritu”.

Descansar en las manos Amorosas del Padre, confiar en que Jesucristo nos salvó con su muerte en la cruz, creer que el Espíritu Santo nos llevará a toda Verdad, y tener la certeza absoluta de que el que empezó la buena obra la perfeccionará hasta alcanzar la plenitud de Cristo.

“Somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó”

La vida de cada uno de nosotros tiene que esconderse en la Vida de Cristo.

Si yo saco fuerzas de mí mismo para enfrentar todo lo que me sucede, sufriré derrota tras derrota.

Pero, si fijo mis ojos en Cristo, como Dador de Vida, iré de victoria en victoria.

“Todo lo podemos en Cristo que nos fortalece”

Fuerza y Victoria en nuestras luchas diarias, Cristo viviendo mi vida, me hará descansar y tener Paz conmigo mismo, con los que me rodean, con mis hijos y familiares, con mis compañeros de trabajo, con mis superiores, con mis amigos y amigas, con personas que piensen igual o distinto que yo en cualquier materia, podré relacionarme con cualquiera, pues, no temeré ataque alguno, ¿quién podrá dañar lo que protege Dios? ¿Quién podrá presentarme un problema que Dios no pueda solucionar? ¿Quién me hará sentir una tristeza tal que mi Amoroso Señor no pueda consolar?

¿Quién podrá destruir lo que es de Dios? ¿Quién me dio la fé? ¿En quién creo?

“Y aunque atraviese por un valle de sombra y de muerte no temeré mal alguno, pues, Tu vara y Tu cayado me infunden aliento.”

Es sólo cuestión de tiempo, breve tiempo, pues, la solución ya está en Sus Manos...El ya la conoce...ya se hizo en Su mente. Y El hará de tí, un instrumento solucionador de todo. Él, el alfarero, tú, la vasija donde está el tesoro.

Agradezcamos a nuestro Señor, desde ya, por la solución de ese problema puntual que te quita el sueño, que te irrita sobremanera, o por esa pena que no sabes tratar, agradezcámosle antes de que nosotros veamos o palpemos esa solución y el consuelo.

“Todo es posible para el que cree.”

”Solo en Tí mi alma reposa.”

“Y el Dios de Esperanza, os llene de cumplida alegría en el creer, para que abundéis en Esperanza, por medio del Poder del Espíritu Santo”

Jesucristo mismo nos da la alegría de creer, su Don, la fé.

Dios Padre, Dios de Esperanza nos da abundante Esperanza por medio del Espíritu Santo.

Y podrás alabarle...y decirle en oración...

Gracias, Padre, por ser Tú mi padre...
Te ama, tu hijo regalón...te pido con humildad que nunca más permitas que trate de arreglar mis cosas solo, no quiero ser fuerte, solo quiero seguir siendo tu hijo regalón...victorioso y regalón...
Amigo mío, ¿recibiste a Jesucristo como tu Salvador y Señor?
Entonces, descansa y siéntete hijo regalón, pues, tu vida está bajo la Autoridad y Amor del que te amó más que a Su propia Vida...
Confía y descansa en Cristo...Él te ama...Él te da la Victoria...
Él llevará tu carga, Él consolará tu alma...
Lo que para ti es futuro, para Él ya es presente...


Por: Xaviera Espejo Yoacham




 


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