Doctrinas de la Gracia (3): La Justificación Solo por la Fe

Introducción: El grito de guerra de la Reforma, "Justificación Por La Fe”, resonó por toda Europa en el Siglo XVI. Miles entregaron sus vidas en lugar de renunciar a esta doctrina. Se desataron guerras en varios países de Europa. ¿Por qué tenía controversia? Porque esta doctrina representaba una denuncia de lo que se enseñaba en aquel entonces sobre la salvación.

A fines del Siglo XVI en Alemania, un sacerdote católico llamado Martín Lutero, leyendo la Biblia, se dio cuenta que Romanos 1:17 declara lo siguiente: "El justo por la fe vivirá'. Dios iluminó su corazón por medio de este texto. Entonces comprendió que los méritos no tenían nada que ver con la salvación.

 

Maravillado por esta revelación, continuó sus estudios en Romanos y llegó a entender esta importante doctrina de la gracia. Con esto, comenzó el redescubrimiento de la teología de la Biblia que se conoce hoy en día como la Reforma.

 

¿Para qué sirve entender esta doctrina?

Primero: Nos libera de temores e inseguridades respecto de nuestra relación con Dios. Cuando vemos que nuestra aceptación con Dios está basada en la justicia de Cristo y no en la nuestra propia, experimentamos un profundo alivio emocional.

Segundo: Nos ayuda en la oración, ya que nos damos cuenta de que las respuestas a nuestras oraciones no dependen de nuestros méritos.

Tercero: Nos ayuda a evitar toda clase de legalismo, al entender que nuestra justicia es un hecho cumplido interiormente y que no consiste en prácticas exteriores.

 

Definición de la doctrina

La Justificación es una declaración legal hecha por Dios, de que una persona es justa respecto a la Ley Divina, a causa de la justicia perfecta de Cristo, concedida a la persona por medio de la fe en Cristo.

 

Lo que NO es la justificación

La Justificación no se refiere al proceso de crecimiento espiritual en la vida cristiana. (Esta última se llama "Santificación".) La justificación es cuestión de nuestra aceptación LEGAL por el Padre, frente a la ley Divina.

Un error común entre los cristianos en el estudio de la Justificación, es el imaginar que la Justificación quiere decir "ser hecho justo". Cuando en verdad significa "DECLARADO justo".

 

Tampoco es una recompensa por nuestra fe. La fe salvadora es una obra de la gracia divina. Aunque Dios requiere la fe como condición para la Justificación, no debemos suponer por eso, que la Justificación es una recompensa por nuestra fe; puesto que es Dios mismo quien nos la da, por medio de la regeneración.

 

Tampoco afirmamos que la fe reemplaza a la Ley Moral Divina. Algunos acusaron a los reformadores de enseñar que si tenemos fe, no tenemos que hacer buenas obras. La realidad del asunto es que las obras de los pecadores no son válidas para su salvación porque provienen de una fuente corrupta. Las OBRAS no son aceptadas si la PERSONA no es aceptada primeramente. Y la persona será aceptada solamente si es justificada por la fe.

 

La idea básica en la Justificación, no es cómo ser salvo sin la Ley, sino cómo la justicia perfecta de la Ley puede ser atribuida a nuestra cuenta. Según la Biblia, esto se cumple por medio de la fe en Cristo, quien es nuestro sustituto bajo la Ley.

 

Por medio de las siguientes preguntas vamos a llegar a un entendimiento completo de la definición anterior:

 

A. ¿Exige Dios que la justicia de la Ley sea cumplida en los cristianos?

"...para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. " Ro.8:4

Estas palabras son claras. Dios exige que la justicia de la Ley Moral sea cumplida en nosotros. Sobre este punto muchos cristianos se equivocan. Leen versículos que afirman que no estamos bajo la Ley, y que no somos justificados por ella. De esto sacan la conclusión ilógica de que la Ley no cuenta para nada y de que Dios no exige la justicia que ella representa.

 

Los judíos entendieron bien que la Ley representaba la justicia de Dios. Por eso, ellos suponían que la justificación provenía de la obediencia a la Ley. Erraban porque nadie podía guardar la Ley. Pablo nos muestra que la justicia que la Ley representa, viene a nosotros por medio de la fe en Jesucristo como un don gratuito de Dios. Pero cuidado. Es también un error suponer que por eso Dios no requiere la justicia de la Ley en el creyente.

 

Nosotros y los judíos estamos de acuerdo sobre este punto esencial. Dios requiere de nosotros la justicia de la Ley. En lo que diferimos de los judíos es, en el método de obtener esta justicia. Ellos creen que se obtiene guardando la Ley. Nosotros creemos que se obtiene como un don gratuito de Dios por la fe en Cristo.

 

Es esencial entender que no se anula la Ley en todo sentido. Es abrogada solamente como medio de la Justificación. Sigue en vigor en el siguiente sentido:

La Ley sirve todavía como definición de ciertas palabras bíblicas, como “justicia” y “pecado”. Dice 1 Jn.3:4, "pues el pecado es infracción de la Ley". Lógicamente, la palabra "pecado" no tendría significado si no fuera por la Ley. También Pablo dice en Ro.5:13,"donde no hay Ley, no se inculpa de pecado. " Y, "porque por medio de la Ley es el conocimiento del pecado." (Ro. 3:20)

La Ley sirve como norma de la justicia. Sin la Ley, no habría pecado, y nadie podría ser condenado.

 

El problema con las exigencias divinas respecto a la Ley es que nadie puede cumplir con ellas. Como dijo Pablo “Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la Ley de Dios, ni tampoco pueden." (Ro.8:7) Con esto, llegamos a la segunda pregunta:

 

B) Si No podemos cumplir con las exigencias de la Ley, ¿Cómo es que la justicia de la Ley nos llega a ser contada?

 

Aquí entra uno de los principios bíblicos más importantes: la sustitución de Cristo. Jesucristo fue nuestro sustituto frente a la Ley.

 

Cristo cumplió la Ley en nuestro lugar en dos sentidos.

 

Primero, vivió una vida perfecta bajo la Ley, cumpliendo así con todas sus exigencias. Ro. 3:21: Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; 

3:22 la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, 

3:23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,   

3:24 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, 

3:25 a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados,  

3:26 con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.

 

Segundo, Cristo acepto en su cuerpo la pena que la Ley requiere para los transgresores, la muerte.

Pablo reveló eso en Gal. 4:5-6: "Dios envió a Su Hijo, nacido de mujer y nacido  bajo la Ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin, de que recibiésemos la adopción de hijos”.

 

Vemos entonces por qué Pablo dice en Ro.3:31: ¿Luego por la fe invalidamos la Ley? De ninguna manera, si no que confirmamos la Ley. "

La muerte de Cristo era necesaria precisamente porque la Ley Moral siempre está en vigor.Si la Ley no valiera nada, no habría pecadores, y Cristo no hubiese venido a morir. La fe, no es un sustituto para la justicia de la Ley, sino que es la única manera en que podemos recibir esa justicia.

 

Pablo nos enseña que la Ley misma serviría como medida de justificación si el hombre pudiera guardarla. "porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados." Ro. 2:13.

 

Punto clave: La gracia no consiste en que Dios haya cambiado las condiciones de la salvación de algo que el hombre no podía hacer (guardar la Ley) a algo que el hombre sea capaz de hacer, (poner fe en Cristo). La fe, como ya vimos, es un don de Dios, no algo que el hombre produzca por su propia voluntad. El pecador nunca ha tenido capacidad de creer ni tampoco capacidad para guardar la ley.

 

C ¿Es la fe la base de nuestra justificación?

A riesgo de ser malentendidos, contestamos NO a esta pregunta. La fe no es la base de nuestra Justificación. Sino la justicia perfecta de Cristo. La fe es el medio necesario para recibirla.

Tomemos como ilustración el proceso de poner los cimientos para un edificio. El encofrado nos representa a nosotros. El cemento representa la justicia perfecta de Cristo. El conducto representa la fe por la cual el cemento se derrama en el encofrado.

 

El encofrado, antes de recibir el cemento, está vacío. Es igual a nosotros, antes de aceptar a Cristo. Estábamos vacíos de toda justicia. No teníamos nada. Pero Dios instaló el conducto, es decir la fe. Por medio de la fe, Dios derramó en nosotros el “cemento" es decir la justicia perfecta de Cristo, y eso forma la base sólida sobre la cual construimos la casa de nuestra vida.

 

Tenemos que distinguir aquí la diferencia entre la Justificación y la Santificación. La Santificación es como la construcción de la casa después de poner el fundamento. Es un proceso que dura toda la vida y varía entre los cristianos. Pero la Justificación es un acto divino hecho una sola vez y para siempre en el creyente al momento de su conversión a Cristo, y nunca puede cambiar ni variar. Esto es obvio, porque la justicia perfecta de Cristo, que forma la base de la Justificación, no puede cambiar. La Santificación, significa "ser HECHO justo", (es decir, nuestra práctica cotidiana de la vida Cristiana), mientras que la Justificación significa "ser DECLARADO justo", (frente a las exigencias de la Ley).

 

Al analizarlo, se puede ver fácilmente por qué algunos cristianos sienten inseguridad respecto de su aceptación frente a Dios. Es porque confunden la diferencia entre la Santificación y la Justificación. Imaginan que su aceptación con Dios se basa en su nivel de Santificación. Así, experimentan inestabilidad emocional porque la Santificación es variable.

 

Es igual con el concepto de que el cristiano puede perder una y otra vez la salvación. Este concepto basa la salvación sobre el grado de Santificación del creyente y no en la Justificación, como la Biblia enseña. Sobre tal base es imposible tener la seguridad de la salvación en esta vida, porque el fundamento es variable y relativo.

 

Adán era el representante de su raza, por eso es que su pecado es la base judicial para la condenación de toda la humanidad. Y, es debido a que Cristo es el representante de su pueblo que, su justicia es la base judicial de la justificación de los creyentes.

 

La Justificación es un acto absoluto e invariable. Por eso un gran Apóstol no es más justificado que un recién nacido en Cristo. Claro, habrá una diferencia enorme entre ellos en el grado de santificación. Pero no en Justificación. En el cielo no seremos más justificados que ahora. Más santificados, sí. Pero no más justificados.

 

Todo el Capítulo Cuatro de Romanos fue escrito para ilustrar cómo la justicia perfecta de Cristo nos es contada a nosotros. Pablo usa a Abraham para esta ilustración. Abraham vivió más de cuatrocientos años antes de la Ley de Moisés. No tenía la Ley de Dios escrita. Lo único que tenía era la fe. Y Pablo dice, "Creyó Abraham a Dios y le fue contado por justicia." Romanos 4:3.

 

Eso no quiere decir que su fe fue contada EN LUGAR DE la justicia. Solamente que la fe fue el medio que Dios usó para justificarle. La palabra "'por" usada aquí, es una palabra difícil de traducir del griego. Su sentido es "en vista de".

No significa que Dios aceptó su fe como base de la justicia, sino como medio para recibir la justicia.

 

¿Para quiénes está reservada la justificación por la fe?

"Y a los que predestinó, a estos también llamó; y a los que llamó, a estos también justificó; y a los que justificó, a estos también glorificó." Ro.8:30

 

La Justificación por la fe está reservada para los predestinados, a los que Dios escogió para la salvación antes de la fundación del mundo. La glorificación de estos es inevitable.

 

¿Es posible que un creyente pierda la justificación?

Pablo nos contesta: "¿Quién acusará a los elegidos de Dios? Dios es el que justifica."Ro.8:33

 

Dios no acepta acusaciones de pecado en contra de Su pueblo escogido y justificado. ¿Por qué no? Porque Cristo les ha prestado Su justicia. Y la justicia perfecta de Cristo no cambia jamás. Si se pudiera perder la Justificación, tendría que ser por otras causas, pero no por ser pecador. Pablo dice claramente que Dios no acepta acusaciones de pecado en contra de Sus elegidos. Pablo nunca dijo que los cristianos no tienen pecados, solamente que los rastros de corrupción que quedan en nosotros han dejado de ser causa de condenación.

 

¿Cómo llegamos a ser amigos de Dios?

De la misma forma en que Abraham llegó a ser amigo Dios justificación por la fe solamente.

  •  La justificación es nuestra salvación  Tito 3:4: Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, 
    3:5 nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, 
    3:6 el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, 
  • La justificación es lo que nos consigue la vida eterna. Ti. 3:7 para quejustificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna.
  •  La justificación nos da paz con Dios. Romanos 5:1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;
  • La justificación es la base de que recibimos el Espíritu Santo. Gal. 3:14: para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu.
  • La justificación nos consigue perdón de pecado. Rom.3:4: De ninguna manera; antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso; como está escrito:  Para que seas justificado en tus palabras, Y venzas cuando fueres juzgado

 

Nos gozamos amados en el señor que puedan entender la grandeza del unico Dios, Bendiciones mi amados hermanos desde Neuquen Argentina.

 Les dejo unos videos de los estudios de nuestro amado pastor.

 

https://www.youtube.com/channel/UCg15Ruwug2t0hbTRFdFaEBQ

 

Matias Bello.  Instituto Bíblico Cristiano de Berea.       

 

Autor: Pastor Calixto Gonzalez

 




 


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