¿Eres hijo o hija de Dios?

Amado hermano....amada hermana...

¿Recibiste en tu corazón a Jesús, el Hijo de Dios, como tu Salvador y Señor?

¿Sí? Entonces, Jesús, con Su sangre Preciosa derramada en la cruz, lavó todos tus pecados; y porque creíste que Él es el Hijo de Dios que entregó Su Vida por tí, ya eres un hijo de Dios; y como tal, heredero de las promesas de nuestro Dios.
¿Tienes seguridad de vida eterna con Dios?

¿Y cómo tener esa seguridad gozosa, sin temores, si somos todos pecadores?

Todos necesitamos para tener comunión con Dios ahora y en la eternidad, de un Salvador; y Jesús, es tu Salvador.
Perfecto plan de Dios.

¿Has dudado o no sabes con certeza lo que Jesús, el Hijo de Dios hecho hombre, hizo por tí?
¿Tienes la seguridad de que Jesucristo pagó con Su muerte en la cruz por todos los pecados cometidos por tí, durante toda tu vida?

Su Palabra dice que si has creído en Él como tu Salvador, y lo has recibido en tu corazón, Dios te ve como a Jesús, justo. Sin pecado.

¿Has aceptado mentiras de hombres en relación a que el perdón de pecados viene por medio de una confesión ante otros hombres, (sacerdotes etc...) y otras cosas, por sobre la expiación que hizo Jesús por ti?
El que otorga la Salvación es Dios y a nadie entre los hombres le ha dado potestad para perdonar pecados en Su Nombre.
Jesucristo fue el único hombre, por voluntad de Dios, que tuvo la potestad de perdonar pecados.
Al paralítico le dijo:

"Y viendo Jesús la fe de ellos, dice al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados." Marcos 2:5

Tu Salvador es Jesucristo, el Hijo de Dios.

Todo lo que le agregan los hombres a la salvación otorgada por Dios, es pecado, pues, hacen de Su Plan y Sabiduría, algo insuficiente.
Los hombres se hacen dioses a sí mismos, al atribuirle poderes de salvación y limpieza de pecados, a tanta cosa inventada por ellos.
Nada que haga el hombre le da la salvación ni vida eterna.

"Hay un sólo mediador entre Dios y los hombres. Jesucristo, hombre" Tim 2::5

Antes de Cristo, Dios hablaba a su pueblo a través de profetas; pero, cuando Su Hijo Jesús vino al mundo Se manifestó en Él.

Jesús, fue el Verbo.
Jesús fue la Palabra y Acción de Dios expresada a los hombres.
Dios y Jesús son Uno.
"Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre),
lleno de gracia y de verdad..." Juan 1:14
Cuando Jesús, se transfiguró estando con Elías y Moisés en el monte, Dios lo glorificó delante de sus apóstoles, Pedro, Juan y Santiago, diciendo que le escucharan a Él.

Tú, amado hermano, haces lo que Dios dijo que hiciéramos?
¿Escuchas a Jesús, el Hijo de Dios, reconociéndolo como la Verdad o te dejas llevar por falsas doctrinas?
¿Es para ti suficiente Verdad todo lo que Dios expresó a través de Su Hijo?

Jesús, es la Palabra de Dios encarnada.
Si no crees en ellos, les haces mentirosos.

Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, tiene al Padre y al hijo juntamente.

"Todo el que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre."

"Ese es el anticristo, el que niega al Padre. El que confiesa al Hijo también tiene al Padre" I Juan 2:22-23"

No debemos de olvidar que una vez que hayamos recibido a Cristo en nuestro corazón como Salvador y Señor, debemos confesarlo al mundo.

Si confesamos a los demás que Jesús, es hijo de Dios y nuestro Salvador, Él nos confesará delante de Su Padre.

Si no confesamos que somos de Jesucristo, Él tampoco nos confesará delante de Su Padre ese día en que todos seremos juzgados.

Si no somos capaces de decirle a los hombres que somos de Cristo, pasamos a ser como lámpara que se pone debajo de la cama; inútil. Debemos anunciar el Nombre de Cristo a todo el mundo.
"Cualquiera, pues, que me confesare delante de los hombres, le confesaré yo también delante de mi Padre, que está en los cielos.
Y todo aquel que me negare delante de los hombres, le negaré yo también delante de mi Padre que está en los cielos.
Mateo 10:32,33
Jesús, dijo:

"Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida" Juan 14:6

Gracias a Su obediencia, por hacer la Voluntad de Dios, por entregarse a Sí mismo, tú, amado, amada, eres salvo y tendrás vida eterna a junto a ellos.

¿Crees y recibes la Palabra de Dios?
¿Crees y recibes a Jesús, el Verbo encarnado?

"En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios,
y el Verbo era Dios" Juan 1:1

Se cumple Su Promesa de ser hijos de Dios cuando lo recibimos y creemos.

"Mas a todos los que le recibieron, dióles potestad de ser hechos hijos de Dios, a los que creen en Su Nombre. " Juan 1:12

¿Crees que Dios es la Verdad?
¿Has nacido de nuevo, y en el Espíritu?
¿Eres ya un hijo de Dios?

"Los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, mas de Dios.. Juan 1:13

"Porque por Gracia sois salvos por medio de la fe. Y esto no de vosotros, pues, es don de Dios, no por obras, para que nadie se gloríe. Efesios 2:8,9"

La Justicia de Dios, solo puede ser satisfecha EN Jesucristo.

A tí te digo, amado hermano y amada hermana, que el Plan de Salvación que Dios dispuso para los hombres es que creyendo y recibiendo a Su Amado Hijo como Salvador y Señor, recibamos perdón de pecados, vida abundante aquí en la tierra y vida eterna junto a Él.

¿Te apropiarás por fe de Su promesa?

¿O harás caso de los apóstatas que dicen que la vida eterna, o sea, el conocer a Dios y a Su hijo, se gana con esfuerzos u obras propias o intervenciones o perdones de terceros?

"La paga del pecado es la muerte, la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro." Ro 6:23

Por lo tanto, necesitamos un Salvador.

"Por cuanto todos pecamos, estamos destituídos de la Gloria de Dios" :Ro 3 23

Esa es la sentencia y condena de Dios al pecado, y a nosotros que nacemos pecadores. Por Adán todos somos pecadores.
Todos, desde Adán, hasta el último recién nacido somos pecadores.
Pero, Dios en Su Amor por los hombres, creó un Plan de Salvación.

"Porque de tal manera amó Dios al mundo que entregó a Su unigénito Hijo para que todo aquel que en Él crea, no se pierda mas tenga vida eterna" Juan 3:16
Jesús, el Amado de Dios, en la cruz, ya pagó con Su muerte tu sentencia a morir. Ya pagó con Su muerte, para que no vivamos eternamente destituídos de la Gloria de Dios.
Pero, Dios no lo dejó en la muerte...
Lo resucitó y lo glorificó dándole todo poder, en el cielo y en la tierra, y está con nosotros hasta la consumación del mundo. (Mateo 28:20)

La obra expiatoria la hizo Jesús, el Hijo de Dios hecho hombre, hace más de 2000 años atrás.

Su Preciosa Sangre de Cordero Inmaculado fue derramada por ti.

Nada excelente o maravilloso que tú hagas o dejes de hacer te hace merecedor de vida eterna con el Santo y Su Hijo Jesucristo.

"Como está escrito: No hay justo ni aun uno." Ro 3:10

El único, Jesús, el Ungido de Dios, tu Salvador.

Por lo tanto, sólo por el hecho de tener un encuentro con Jesús, recibiéndolo en tu vida, creyendo que Él es tu único Salvador, Dios te da el don de ser salvo y vivir eternamente con Ellos.

"Mas Dios muestra Su amor para con nosotros en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros." Ro 5:8


Y ésta es la promesa de Jesús, el Hijo de Dios.

"Y esta es la vida eterna, que te conozcan a Ti, único Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo..." Juan 17:3

¿Has invocado a Jesucristo, el Hijo de Dios?
¿Has invocado a Dios?
¿Recibiste a Jesús, como tu Salvador y Señor?

"Nadie viene al Padre sino por mí." Juan 14:16
"Y ninguno puede venir a mi, si el Padre que me envió no le trajere y yo le resucitaré el día postrero."

"Y todo aquel que invocare el Nombre de Cristo, será salvo." Ro 10:13
"Si me pidiéreis alguna cosa en mi nombre, yo la haré." Juan 14:14

Pues, amado hermano, si ya invocaste a Cristo, ya eres salvo. Cristo es el ungido de Dios. El Mesías.
La justicia de Dios se cumple en el único justo. Su Hijo Jesús.

En Jesús, Dios te sentenció, condenó y ejecutó en la cruz.
Cancelada tu deuda.

Dios te perdona, porque Jesús ya pagó por el pecado de todos.
Su propio Hijo. Su Amado. El único que siendo hombre no pecó.
Nadie tiene el poder de perdonar pecados sino Dios.
Si alguien pudiera perdonar los pecados, la muerte de Jesucristo sería vana.
Nosotros podemos perdonar a los hombres cuando nos ofenden, pero, el que perdona los pecados para vida eterna es Dios a través de Cristo, que ya pagó por ti.

Si crees en Dios, pues, cree también en Jesús, y Su sacrificio en la cruz.
Jesús murió por ti, creyendo en Él, en relación al poder que tiene el pecado en tí, tú estás muerto con Él. Nueva criatura eres.
Dios resucitó a Jesucristo, y la promesa es que también tú, si crees en El como Salvador y Señor, serás resucitado para vida eterna.
"Dios no es Dios de muertos, sino Dios de vivos." Marcos 12.27

Ya puedes, amado hijo de Dios, tener la seguridad de que tu vida aquí en la tierra está bajo el Amor de Dios, y, también, ya está cumplida en ti, Su Promesa; tendrás vida eterna con ellos.

Jesucristo, hijo de Dios y Redentor tuyo, te está preparando una hermosa morada en la Casa de Dios; ellos te aman y quieren vivir eternamente contigo y con todos los que ya son Sus hijos...

"No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí."
En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no fuera así, os lo diría, porque voy a prepararos el lugar.
Cuando yo me haya ido y os haya preparado el lugar, de nuevo volveré y os tomaré conmigo, para que donde yo estoy estéis también vosotros. Juan 14: 1-4

Si recibiste a Jesucristo, quien es la Vida, como tu Salvador y Señor, ya eres un hijo de Dios y tienes la promesa de Vida eterna.

Que el Espíritu Santo te revele a Jesucristo, como el mismo Jesús prometió antes de subir a los cielos.

Algunas personas, de tanto oír y oir, tradiciones de hombres e inventos de iglesias apóstatas, creen que el pecado puede ser perdonado por otros hombres, por otros medios, y no se sienten perdonados por Dios, sino cumplen mandas o hacen caridades, o sufren enfermedades o maltratan sus cuerpos, o reciben la absolución de pecados de un sacerdote.

Otros creen en su ignorancia, que por llevar escapularios, estampitas, echar agua bendecida por hombres, u orar en forma repetitiva a algún santo o virgen, o hacer sacrificios, se les va a preservar del mal o se les dará la salvación, como si se pudiera mediante de obras del hombre, alcanzar la vida eterna y salvación del mundo.
Quien así piensa peca, pues, haciéndole caso a inventos de hombres, le da atribuciones de salvación a otras personas, vivas o muertas o a otras cosas y no a Jesús, el Hijo de Dios, que murió por él.

El único que perdona es Dios. Y ya estás perdonado, por creer y recibir a Jesús como Tu Salvador.

El que pagó por tu vida, es Jesús.
El que te condenó por tus pecados es Dios, pero, ya cumpliste tu condena en Jesús.

"El justo por los injustos." 1 Pedro 3:18

Plan Amoroso de Dios y de Su Cristo.

Dios es Santo y no tolera el pecado.

Pero, si tú crees que Jesús, murió por tus pecados.
Si tú crees que Dios es el que te perdona, porque Su Hijo pagó con la muerte, tus pecados y los de toda la humanidad y de todos los tiempos, eres salvo y tienes vida eterna.

¿Crees que las obras de caridad, que hacen algunos tengan más poder expiatorio, que el sacrificio de Jesús en la cruz, para cumplir la justicia de Dios?
¿Crees que algo, aparte de Jesús, logrará el perdón de Dios por tus pecados?
¿Crees que si pagaras con todo el oro del mundo, (que ya es de Dios), o con tu vida por tus pecados, podrías sobrepasar el valor que tuvo ante Dios, el que Jesucristo, Su Unigénito Hijo, pagara por ti con Su Vida?
¿Crees que tu sacrificio, tus dolores, tus oraciones, tus rezos, las absoluciones del sacerdote, tus mandas, las penitencias dadas por los sacerdotes, todo lo que en tu mente signifique pago por tus pecados, tiene más valor que la muerte de Jesucristo el Hijo de Dios?

Si has recibido al Hijo has recibido la Vida.
Si has creído que Jesús, es el Hijo del Dios viviente, y crees que tu Camino hacia Dios, es Él, tendrás vida eterna con ellos.
Jesús dijo:

"Arrepentíos, porque el Reino de los cielos se ha acercado." Juan 4:17

"Yo soy la Resurrección y la Vida" Juan 11.25

¿Lo crees tú, amado amigo y amiga?

"El que cree en el Hijo de Dios tiene este testimonio en sí mismo, El que no cree en Dios le hace embustero, porque no cree en el testimonio que Dios ha dado de su hijo.
Y el testimonio es que Dios nos ha dado la vida eterna, y esta vida está en su Hijo.
El que tiene al Hijo tiene la vida;
el que no tiene al Hijo de Dios, tampoco tiene la vida." 1 Juan 5:10-12

No aceptes que nadie te perdone pecados en el Nombre de Dios. Eso es un invento de la iglesia católico-romana.
El que perdona es Dios, pues, es Su Hijo quien murió por ti.
Ponte frente a Dios, confiesa tus pecados y recibe el perdón de Él, por Jesucristo Su Hijo.

Si fuera imprescindible la confesión ante un sacerdote para recibir perdón de pecados y obtener vida eterna, el perdón de Dios a través de Jesucristo, sería insuficiente.
Los sacerdotes católicos se han erigido representantes de Dios en la tierra y dan por sí mismos el perdón de pecados según sus propios criterios y conocimientos.
Se basan en que Jesús dice en Su Palabra:

"A quienes les remitiéreis los pecados, les son remitidos y quienes se los retuviéreis, les son retenidos." Juan 20:23

(Remitir significa: enviar, perdonar, ceder, atenuar.)

Este versículo no capacita a nadie aquí en la tierra para suplantar el perdón que Dios nos da cuando tenemos un encuentro con Cristo, reconociéndolo como nuestro Salvador y Señor.

Este versículo va mucho más allá de recibir el perdón de un sacerdote, tan pecador como todos nosotros.
Sólo el Santo puede perdonar pecados y llamarnos justos En Cristo.
Este versículo nos dice que cada vez que nosotros no perdonamos a quienes nos ofenden, los hacemos culpables ante Dios.
Y a quienes perdonamos aquí en la tierra, los hacemos inocentes ante Dios y Su Justicia.

Remitimos los pecados: Perdonando hacemos inocentes a quienes nos ofenden. Ante nosotros y ante Dios son inocentes.

Retenemos los pecados: Condenando, hacemos culpables y pecadores a quienes nos ofenden. Ante nosotros y ante Dios son culpables.
¿Quiénes? Todos los seres humanos.
¿Cuándo? Todos los días de nuestra vida.

La confesión de pecados ante Cristo: Su Sangre; lava todas y cada uno de los pecados que hayas cometido durante toda tu vida.
Si aún no eres un hijo de Dios, ten un encuentro con Jesús y dile que lo necesitas como Tu Salvador y Señor.
Pídele que te lleve a Su Luz y te verás a tí mismo, como el que más necesita de Él.

El Espíritu Santo te santificará. Te argüirá de pecado y te llevará a toda Verdad. Y a una maravillosa vida con El...

Esas son las promesas de Dios y Su Cristo... ¿las crees?

"Jehová alce sobre tí, Su Rostro, y ponga en ti, paz.
Jehová, haga resplandecer Su rostro sobre ti, y tenga de ti, misericordia." Números 6:25-26

Dios todopoderoso Señor, dice:

"Yo soy Jehová, tu Dios, Santo de Israel, soy Tu Salvador."
Isaías 43:3
"Yo, soy el que borra tus rebeliones por amor a mí mismo y no me acordaré de tus pecados." Isaías 43:25

Jesús, el Hijo de Dios, dice así:


"De cierto, de cierto os digo:
el que cree en mí tiene vida eterna. Juan 6:47

¡Ven, Señor Jesús!

Autor: Xaviera Espejo Yoacham




 


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