¿Quiénes Somos?

No somos ninguna institución con unas siglas que nos definan, somos de la institución más hermosa y eterna que haya existido nunca, formamos parte del Cuerpo de Cristo. Somos cristianos, y nos basamos en los principios de la Reforma, siendo nuestra máxima autoridad la Santa Biblia.


Siempre en continua reforma buscando cada día la voluntad de Dios. Esta Web es de carácter interdenominacional, donde todos podemos colaborar enviando Estudios Bíblicos, testimonios, y cualquier cosa que pueda servir para la edificación de todos. Hemos realizado esta Web a título particular, movidos por el anhelo de que el glorioso Evangelio de nuestro Señor llegue a todas las personas, y para los que ya somos creyentes, encontrar un lugar en Internet donde podamos gozarnos con su Santa Palabra, y encontrar consuelo e instrucción en Él. Esperemos que su viaje a través de nuestra Web le haya sido de su agrado, pero si desea hacer alguna pregunta, opinión, sugerencia o aportación, no dudes en enviarnos un e-mail.



Memorandum: Ante los mensajes de carácter coactivo más o menos velado que con cierta periodicidad recibimos, en los que se nos ‘sugiere’ cuál ha de ser la línea del contenido que hemos de albergar en la Web Cristiana y cuál la que hemos de rechazar, quienes diseñamos y mantenemos esta Web decidimos redactar un prólogo que como frontispicio a quienes nos visitan, fuese fiel reflejo del espíritu que nos anima en nuestra labor de difusión y defensa del cristianismo desde nuestra personal visión, enraizada en la Reforma. Cuando estábamos pensando en ello, cayó en nuestras manos un fragmento de un discurso pronunciado por Francisco Oviedo, Presidente de la Comisión Organizadora de Libertad de Cultos en España, pronunciado el día 11 de marzo de 1910, en el antiguo teatro Barbiere de Madrid, que refleja fielmente nuestra postura y línea de acción como cristianos no pertenecientes a ningún grupo denominacional, libres y responsables ante el Único que hemos de rendir cuentas. Dice así: 'No somos debeladores de creencias, siempre respetables si son sinceramente profesadas, ni tampoco somos creadores de nuevas confesiones religiosas. Somos los hijos de la Reforma, los leales defensores del gran principio emancipador de la conciencia humana: el libre examen. Respetables son para nosotros las más atrevidas afirmaciones. El que pide, el que reclama libertad, no puede, no debe solicitar medidas de represión para la conciencia ajena. No somos sectarios de un Cristianismo estratificado, frío, cristalizado en las tenebrosas grutas de un pasado de intransigencias, del que aún tocamos muy lamentables consecuencias. No somos sectarios de ningún reformador, no seguimos la huella de ningún hombre, no obedecemos las inspiraciones de ninguna inteligencia, por augusta que sea. Seguimos libremente las inspiraciones de nuestra propia conciencia, formada al calor de los valores cristianos'.

* Debelar = Rendir al enemigo con la fuerza de las armas.