Nota importante: los diferentes comentarios de los asistentes a la reunión se indican entre paréntesis.



Textos utilizados: Colosenses 1:14-27, 2:2-3

Biblia utilizada: Version King James Amplificada.

En español se ha utilizado la Reina Valera 1960

... Pues por medio de Él tenemos redención, el perdón de nuestros pecados. El Señor Jesucristo es la imagen del Dios invisible, Jesucristo es el primogénito de toda la creación, pues a través de Cristo todas las cosas fueron creadas; las cosas de los cielos fueron creadas por Cristo, las cosas de la tierra fueron creadas por Él; todo lo que era visible fue creado por Jesucristo, todo lo que es invisible es creado por Jesucristo. Si hay tronos, fueron creados por Cristo; todo dominio, toda potestad, toda autoridad. Todas las cosas han sido creadas por tu Señor y todas las cosas fueron creadas para tu Señor. Jesucristo es previo a todo... y si tuviera un texto probablemente sería hmm... (te alabamos Señor)... "...y todas las cosas en Cristo subsisten" ... creo acordarme que es así, ¿no? Vale, ahora tenéis sonido (tenemos sonido... de los cables) Ok. (No hay línea). Ok. "Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten." Jesucristo es también la cabeza de la iglesia, el cuerpo; Él es la cabeza del cuerpo, la iglesia. Cristo es el principio; Cristo es el primogénito de entre los muertos, de forma que tiene –o tenga, o haya de tener– el primer lugar, la preeminencia en todo. Fue del buen agrado del Padre que la plenitud de la Trinidad viviera, morara, y habitara, y tomara posada, y se moviera dentro de Jesucristo. Y fue la buena voluntad del Padre que Cristo reconciliara todas las cosas consigo Mismo habiendo puesto paz por medio de la sangre de su cruz –por medio de Cristo digo, pues hay cosas en los reinos celestiales, y hay cosas en la tierra– y aunque vosotros, gentiles, estabais antes fuera, ¿confusos?, y haciendo malas obras, ahora Él os ha reconciliado en su carne, en su carne, el cuerpo, por medio de su muerte en la cruz, con el fin de presentaros ante el Padre y ante el Hijo, santos, sin mancha, ¿?, más allá de toda crítica, irreprensibles. Voy a saltarme ahora al versículo 27.
Dios quiso... –veamos... me he perdido– ... "a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria." Ok.

Vamos a hacer un viaje a un lugar que nunca ha sido, porque de hecho nunca existió, pues no es un lugar; es de hecho Dios Mismo antes de la creación, porque Él es un Dios sin dimensión... por tanto no podemos localizar este lugar.

Hemos fallado en presentarnos los unos a los otros a Cristo, en su gloria. Antes de ser creador, Él existía y era glorioso. Parece también que no nos percatamos de todas las cosas que hizo antes de crear; e hizo muchas cosas.

Por favor, uníos conmigo a un lugar donde no hay ángeles, y no hay inmundicia, ni hay tierra, ni hay cielos, ni hay reinos celestes. Uníos conmigo donde sólo está el Padre, el Hijo y el Espíritu. Uníos conmigo a ese lugar donde todas las cosas son reales. Uníos conmigo a ese lugar antes de la creación. Acompañadme antes de que hubieran sombras, y tipos, e imágenes, y réplicas, y representaciones... antes de que hubiera símbolos.

En el Padre, y en el Hijo, y en el Espíritu existía oro; existía la perla, y existía el agua, y existía la comida; sólo que no era sombra, ni símbolo, ni imagen, ni reflejo... porque el oro era Cristo, y la perla era Cristo, y el agua era Cristo mismo, y la luz era Cristo, y el sol ¿? era Cristo..., y la luna era Cristo. Y Él lo era todo; y allí estaba el Padre, y allí estaba el Hijo, y el Espíritu... y nada más que realidad, y no había irrealidad, ni sombras,... y se lo estaban pasando maravillosamente bien: el Padre, el Hijo, y el Espíritu. Lo que estaban haciendo era tener vida de iglesia. No había ley y no había legalismo; estos conceptos no existían (la verdad es que no). No había ... hmmm ... vivían juntos. (La parte de abajo, la parte de abajo...) –hmm... tengo un miedo horroroso de tocar uno de estos cables..., bueno, a estas alturas ya no me importa...– Había una libertad absoluta; no había gracia. No había gracia. Había paz: la paz era Cristo ... y tenían comunión, y el Padre era la gloria del Hijo, y el Hijo era la gloria del Padre, y el Espíritu era el que realizaba este "cambio" entre ellos.

Y el Padre adoraba al Hijo. Y el Hijo adoraba al Padre. Y en su rica comunión exenta de obstáculos, en el consejo de la voluntad de la Trinidad, el Padre decidió que quería ojos que no fuesen suyos para ver a su Hijo... y ojos que no fueran del Espíritu para ver cuán glorioso era su Hijo. Y confabularon juntos y tomaron una decisión; e hicieron algunas cosas que tú y yo no podemos entender. En primer lugar diría que hicieron esa terrible y sobrecogedora apuesta, y habiendo hecho una apuesta terrorífica, aún horrible, trazaron un plan en el que esa apuesta no era tal apuesta.

Me podría pasar los próximos tres días tratando de explicaros que es lo que hicieron, pero no puedo hacer eso porque lo que hicieron fue absolutamente incomprensible..., mas voy a deciros lo que hicieron. Decidieron que habrían porciones del Hijo –H.I.J.O– que estarían separadas –uso la palabra "separadas" muy deliberadamente– de la Trinidad; excepto que eso no es posible, pues en la naturaleza de Dios, todo lo que es Dios y todas las riquezas que son Dios –sea el Padre, el Hijo y el Espíritu–, todo lo que está en el todo del Padre, todo lo que está en el todo del Hijo, y todo lo que está en el todo del Espíritu ... es cualquier parte, y está en cualesquier porción –da igual lo grande que sea– de Dios. No obstante, el Padre, el Hijo y el Espíritu escogieron que en este glorioso, brillante, radiante Hijo hubiera porciones marcadas de su ser a las que le serían otorgadas grande destino, grande honor, e increíble herencia. Fueron marcadas en Él, mas nadie lo sabía,... excepto el Padre, y el Hijo, y el Espíritu.

¿Y entonces qué hicieron, Gene? Sacaron el Libro de la Vida, e hicieron esto antes de que crearan; y tomaron cada nombre, tomaron cada porción de Cristo que estaba marcada, que era Cristo, y le dieron un nombre a cada porción; le dieron a cada porción de Cristo que fue marcada en Cristo, y que era Cristo, le dieron un nombre a cada parte. Y entonces escribieron esos nombres –porque cada una de aquellas porciones eran vida, la mismísima vida de Dios– ... y le dieron a cada una un nombre. Estas eran porciones de Jesucristo el Glorioso, maravillosas, gloriosas, y de muy grande honor.

El Padre hizo una promesa de que si había una separación, y de una forma tal que fuera posible o de una forma tal que no lo fuera, pero que si había una separación, estas porciones de Él que ahora tienen nombres vendrían a ser su herencia gloriosa.

Y entendieron que todas aquellas partes se separarían, y estarían separadas..., pero el Padre, y el Hijo, y el Espíritu, también entienden que todas esas piezas separadas un día se reunirían y serían una en Él; aún separadas del Hijo, mas nunca separadas del Hijo. Y cuando todas ellas se reúnan, el Padre devolvería esas gloriosas, escogidas, honorables porciones al Hijo para ser totalmente una con Él.

Y cerraron el Libro y fue sellado con el entendimiento de que nada podría cambiar la selección de aquellas porciones de Cristo para que tuviesen un maravilloso, glorioso y muy honroso destino. Cerraron el Libro con el entendimiento de que nada podría evitar lo que habían decidido hacer y que esas gloriosas, maravillosas, predestinadas y muy honrosas porciones de su Ser regresarían a Él. Eso quedó garantizado en el Libro, de tal manera que nada pudiera evitarlo, sino que las porciones que fueron marcadas permanecieran en Cristo.

Y el Padre estaba tan impresionado que derramó todo su amor sobre el Hijo, y amó al Hijo antes de la creación. Y luego decidieron que crearían... para que aquellas otras porciones pudiesen cumplir su destino.

Y entonces llegó el momento de crear; pero fue detenido, ... pues primero había varias cosas que tenían que ocurrir.

No os puedo decir cómo era en aquel entonces Jesucristo, os puedo decir esto: que cuando llegó la creación, Dios puso algo en este universo que nos ayudaría a saber cómo era Cristo antes de la creación. Se aseguraron de que cuando al fin terminaran lo creado habría una criatura a la que seríamos capaz de mirar y saber que "así es como era el Hijo".

Y había un pequeño cordero. Pero ese cordero no es un cordero. Ese cordero es un símbolo y una representación del Cordero, el verdadero Cordero.

Y el Padre inmoló –una y sólo una vez, nunca antes y nunca más–, el Padre inmoló a su Hijo; y el Cordero, el verdadero Cordero fue inmolado antes de que crearan. Y cuando fue inmolado murió, y cuando Él murió todas esas partes de Él también murieron, pues eran de Él y por Él, para Él, por medio de Él, pero sobre todo estaban en Él. Así que todas esas otras porciones murieron, una vez, nunca antes y nunca más. Y fueron inmoladas junto a Él.

Y entonces Él se levantó de la muerte. Y cuando se levantó de la muerte las demás porciones de su ser y toda su gloria, y esplendor, y perfección, se levantaron con Él. Y resucitaron una vez, nunca antes y nunca más. Fueron resucitadas de la muerte, y la muerte no pudo tocarlas, y la muerte nunca más pudo tocarle a Él.

Y eso tuvo lugar antes de que Él creara.

Ahora tengo que explicar lo inexplicable. Tengo que explicar lo que no puede ser explicado, –jajaja, ohhh... no sé cómo voy a hacer esto...

Había una creación que aún no había sido creada. Había un propósito en esa creación que no había sido cumplido. Y tú y yo estábamos en esa creación, mas no estábamos en esa creación. Nos veríamos muy involucrados en esa creación, mas no estábamos en esa creación. Y habrá un fin para esa creación, un fin absoluto, completo, para esa creación... y vais a estar al final de la creación, mas no vais a estar en el fin de esa creación. No estáis involucrados, y estáis involucrados.

Y eso no es todo.

Ese inmolado, esos escogidos, esa creación, esa caída, vuestra redención... una cruz en Jerusalén, una tumba resucitada en un jardín: el fin de esa creación caída.

Y misterios de misterios, Él hizo todo eso y se deshizo de esa creación, acabó con ella, la selló, y tuvo que desaparecer y ser olvidada. Lo hizo... antes de crearla, porque consumó todas las cosas antes de que creara todas las cosas. Así que cuando fue inmolado por su Padre antes de la creación, y aquellas maravillosas, gloriosas porciones murieron junto a Él, tomó una creación que no había sido creada y una caída que no había sucedido, y una cruz que no vino, y un satanás que no existió, y una muerte que no había sido conocida, y la creación de los reinos celestes y la tierra que aún no eran; lo tomó todo hacia su Ser, y lo aniquiló en su muerte como el Cordero. Tomó esa creación que no había sido y se la llevó consigo a la muerte... antes de crearla. Y has de saber que esta creación en la que vives tiene impresa en su nuca estas palabras: "aniquilada antes de ser creada".

Y antes de que creara fue inmolado por su Padre; y esas gloriosas porciones estaban en Él, y murieron con Él, y la creación y todo lo que había en la creación que no existía también murió; pero ese cordero se levantó de los muertos antes de la creación, y aquellas porciones gloriosas, honrosas, se levantaron junto a Él. Pero la vieja creación caída no se levantó; y fue inmolada antes de que fuera creada. Debéis entender que esta creación ya ha sido inmolada y destruida, aún antes de que fuera creada. Por favor decid "gloria al Señor" ... (gloria al Señor).

Y eso sucedió dentro del Hijo de Dios antes de la creación.

Pero no es ahí adonde quiero llegar.

Y entonces, habiendo terminado todas las cosas antes de que creara todas las cosas, hizo la cosa más increíble con estas maravillosas, preciosas porciones de Él que eran tan honrosas, y tan gloriosas, y tan puras, y tan perfectas ... que eran parte de Él y en Él. Pero quiero que trates de verle. ¿Puedes verle? ¿Y puedes ver a estas porciones de su ser que son parte de Él y provienen de Él y son Él mismo, su vida y...; vaya, es Cristo. ¿Ves a esas maravillosas, gloriosas, maravillosas? ... ¿ves que todas ellas han muerto con Él, y has visto que todas han resucitado con Él? ¿Y te das cuenta de que no hay creación? Ahora, ¿cuán grande es este glorioso Señor, Cristo antes de la creación? No lo sé, pero os puedo decir esto: cuando Él creó, no pudo crear la creación por "ahí afuera", pues no había un "ahí afuera", porque Él lo era absolutamente todo. (Aleluya, amén). No había manera de crear la creación sin que esa creación se creara en Él, porque no había espacio de sobra en la Casa de Alabanza, y la creación fue creada en Cristo. (Gloria a Dios, aleluya, jajaja).

Ahora, ¿dónde se encuentra la creación? (Amen, sí)

Así que se levantó en el principio como preguntándose lo que iba a pasar... preguntándose hacia donde se dirigía ahora el fin. Aquí otra vez... Aquí está Cristo y aquí está la creación; aquí está Génesis 1:1 y el principio, y aquí "todas las cosas pasaron". Aquí está la cruz; aquí está la tumba. Ahí está Abraham; ahí está Moisés. Ahí está Pedro; ahí está Pablo. Y ahí hay alguien que se parece mucho a ti. (Aleluya, amen). Y ahí está el fin de todas las cosas que han pasado.

Por lo tanto el Señor no sabía lo que iba a pasar. ¿Sabes lo que hizo? Sencillamente se vino para acá, lugar donde siempre ha estado. (Jajaja)

CAMBIO DE CARA DE CINTA

De cualquier forma, esta es la creación (amén, sí). Y tú y yo nos preguntamos lo que iba a ocurrir. Él también, así que se vino hasta aquí, donde Él siempre está (jaja). Y mientras se iba aproximando allí, donde Él está, pasó de largo todos los lugares donde Él está (jaja) ... y mientras pasaba de largo todos los lugares donde Él está, os vio pedirle que os salvara, y dijo "Oh" (jajajaja); y por tanto regresó al principio, donde Él está, y abrió el Libro, lo sostuvo, lo cerró, volvió al final, donde Él está; y mientras pasaba por vuestro lado, en ese momento, siendo salvos, poniendo vuestros corazones en sus manos, recibiéndole, pasó por ese lugar donde Él está, otra vez, y dijo "Oh, ese es uno de mis escogidos." Y entonces se vino al final, donde siempre está, y os vio en el gran trono de los redimidos cantando "eres digno, eres digno (gloria al Señor), recibe gloria, y honor", y os vio allí, donde Él está, donde siempre está, y dijo "¡Oh!, lo conseguisteis." (Jaja) Y así que dijo "Oh, maravilloso. Os voy a escoger antes de la fundación del mundo"..., donde Él está, donde siempre está.

Porque ya había destruido esta creación antes de que esta creación existiera.

Regresó otra vez a antes del principio, donde siempre está, y escribió vuestro nombre en el Libro de la Vida, y cerró ese libro con la certeza de que nada podría extraer ese nombre del Libro de la Vida. (¡Clap, clap, aleluya, gloria!).

Y entonces regresó al final, donde Él siempre está, y os vio en ese gran trono, y admiró a todas aquellas maravillosas, gloriosas porciones de su Ser que llevaban sobre su cabeza vuestro nombre con Su vida, y Su divinidad, y Su propio Yo, Cristo mismo; y vio juntarse a todas aquellas gloriosas porciones... y era tan precioso (¡tienes razón, hermano!, amén, gloria al Señor) ... y sois tan preciosos, para ser honrados sobre todas las cosas... tan puros, y tan santos... –en verdad que sois preciosos– ... y vosotros y todas aquellos seres marcados, porciones de su Ser, que fueron marcados en Cristo antes de la fundación del mundo, donde Él siempre está, al principio del principio... os observó a todos vosotros porciones de su Ser juntándoos, tras el fin, en ese lugar donde Él siempre está, y vio a todos los trocitos de Sí Mismo juntándose, y haciéndose uno de nuevo; separados de Él, mas no separados.

Y entonces emergió una preciosa novia... y entonces dijo Él "seré uno con ella", y dijo eso en el fin, más allá del fin donde Él siempre está, y por tanto dijo "volveré a antes del principio, donde siempre estoy, y junto a mi Padre y junto al Espíritu Santo consultaremos en la Trinidad para marcar porciones de mi ser y pondremos esos nombres en el Libro de la Vida (¡oh Dios!) para que pueda tener una novia, y ese será mi propósito, mi eterno propósito.

Y por tanto, antes del principio, donde Él siempre está, escogió teneros como su preciosa, preciosa desposada. Vosotras hermanas, que sois verdaderamente preciosas, tenéis que perdonarme, pero me gusta mirar a las hermosas mujeres ¿? ... del mundo, y todas las de esta habitación sin duda lo son... (jajajaja, ¡amén hermano!) ... no puedo más que maravillarme ante el hecho de lo hermosas que ellas, que ellas pueden llegar a ser (aleluya).

Y por tanto se levantó más allá del fin, donde Él siempre está, y la recibió hacia Sí, y se unieron, como marido y mujer, se unieron, ellos se unieron. Y se hicieron uno.

Y la vieja creación ya se había ido, y cuando se hicieron uno, las cosas se parecían mucho a cómo eran en el principio. Y ella se hizo una con Él al unirse; y se hizo una con Él, y se adentró en Él. Se hizo una con Él, y se adentró en Él, porque ahí es donde ella siempre estuvo; siempre había estado en un mismo lugar en Cristo.

Y antes de la creación, querido y honrado mío, estabas en Él. Y cuando el Padre se acomodó, estabas en Él. Y cuando llegó el tiempo de acomodarse, estabas en Él.

Y un día vino a vosotros, buscándoos, porque estaba enamorado de vosotros, y le recibisteis, y fuisteis puestos en Cristo, y Él estaba allí en el momento que fuiste salvo. Ahí es donde Él siempre está. Y fuisteis puestos en Él, donde siempre habéis estado. Y justo al final, cuando Él permitió que esta creación se evaporara por segunda vez –aunque no era segunda vez en absoluto, porque esta creación ha sido crucificada y destruida antes de que empezara la creación–, mas cuando el tiempo y la eternidad en el momento en el que Él fue inmolado y levantado... cuando ese momento se cruzó con la cruz del calvario en Jerusalén y en la tumba del jardín, entonces las criaturas vieron lo que había ocurrido antes de la creación; y las criaturas vieron pasar a esta vieja creación, y vosotros no estabais ahí porque estabais en Cristo muertos y resucitados, y nunca formasteis parte de esta creación porque siempre habéis estado en Cristo, pues es ahí donde siempre estáis. Siempre estuvisteis donde Él está. Y de hecho la nueva creación es más vieja que la vieja creación (jaja, ¡amén!)... y la nueva creación precedió a la vieja creación, y la nueva creación llegó tras la vieja creación porque Jesucristo es antes de la creación y tras la creación, y vosotros estabais en Él, y vosotros sois la Nueva Creación; mas no sois una creación en absoluto, pues sois aquello que no puede ser creado porque tenéis dentro de vosotros una vida que era previa a la creación: es una vida no creada. Y vosotros pertenecéis y siempre habéis pertenecido, pertenecéis ahora y siempre perteneceréis, a donde Él está; y Él está tras el fin, y más allá del fin; y Él está aquí. Es aquí donde Él siempre ha estado. Y en el momento en que fuimos salvos, ahí es donde Él siempre ha estado; y vosotros estáis en la fundación del mundo, donde Él siempre ha estado, y estáis con Él antes de la creación; es ahí donde Él siempre ha estado porque la creación está en Él y Él la envuelve por completo... y vosotros estáis en Él, y vosotros estáis en Él, y vosotros estáis en Él, y vosotros estáis en Él, y vosotros estáis en Él, y siempre estáis en Él, y vuestro nombre está escrito y fue escrito donde Él siempre está, en el Libro de la Vida antes de la fundación del mundo. (Clap, clap)...

Pero no es ahí adonde quiero llegar (jajaja)... tengo un tema más importante que ese. Tengo un tema que está más allá de todo tema (jajaja, gracias Señor). Es mucho más... ¿?... por cierto, esta es la rama radical de los colegas de las iglesias en casas... y esto es lo que quería decir con que la iglesia está construida sobre la revelación de Jesucristo (amén). Ahora, ¿existe un Señor glorioso? ... ¿o es un Señor glorioso?... porque tu amante era así. Quiero que sepáis que Él os ama.

Miradlo. Inmolado antes de la fundación del mundo. Todas las cosas fueron creadas en Él, para Él, por medio de Él, a través de Él, hacia Él y en Él. Él es el primogénito de la creación. Él es antes de todas las cosas. Él es el principio, Él es el fin. Él es la cabeza del cuerpo, la iglesia. Fue del buen agrado del Padre que Él fuera la encarnación y la carne de toda gloria. Fue el deseo del Padre que Él reconciliara todas las cosas en Sí mismo, con el fin de que todas aquellas cosas de las que Él se desprendió y otras que no pueden ser desprendidas, porque son porciones de Él –Aquel que vive más allá de la muerte–, no mueran. Y Él os escogió antes de la fundación del mundo, y Él es un amante –y de verdad que quiero decir que es un amante–, y hará el amor con vosotros... y va a casarse con vosotros... y es por eso por lo que estoy tan desinteresado y tan existencialista en cuanto a los templos cristianos (jaja, aleluya). Estoy intentando aprender a ser una chica. Señoritas, no puedo hacerlo; me hago un lío casi cada día, de verdad que sí, y lo siento; tengo que aprender a comprenderos, y vais a tener que perdonarme con eso, y ser paciente conmigo... pero prometo unirme a vosotras, algún día... quiero ser una chica (jajaja, aleluya). Y estoy tratando de entender... (jajaja) ... ¿? ¿Es este un Señor glorioso? (Amen). Y Él es la cabeza de la iglesia, y está en la iglesia, y murió por la iglesia, y ama a la iglesia. No es ahí adonde quiero llegar (jajajaja).

Fue del buen agrado del Padre que este Glorioso tenga libre emanencia en todas las cosas; Él es lo primero, y Él es lo primero para ti, y Él es lo primero para mí, y Él es lo primero para todos nosotros. No juguéis con esa posición. Él es lo primero (¡aleluya!). Y nada de lo que he compartido con vosotros es a donde quiero llegar, porque todo lo que os he dicho, para mí palidece en gloria; porque el meollo de la cuestión era el tema que Pablo trataba de explicar... es un tema que es incomprensible, que este glorioso Señor que creó todas las cosas y todas las cosas fueron creadas en Él, que consumó todas las cosas antes de que creara todas las cosas, quien os escogió en Él antes de la fundación del mundo y puso vuestro nombre en el Libro de la Vida, y fue inmolado antes de la creación por ti; y este que es preeminente en todas las cosas, y la gloria del Padre y el gozo del Padre... este quien es todo y todas las cosas están en Él..., el tema principal y el tema incomparable, y el tema que es imposible de creer, y el tema que tenéis que pasaros el resto de vuestra vida entendiendo y tocando... en este pensamiento imposible de creer... –¡guardad silencio!– ... este pensamiento imposible de creer, imposible de creer, que este... –¡guardad silencio!– ... glorioso, maravilloso, glorioso Señor, tan incomparable, tan precioso y tan glorioso, ¡tan todo!... este Cristo, ¡éste vive en vosotros! (Clap, clap, ¡aleluya!)...

Y es la buena voluntad de Dios dar a conocer las riquezas de la gloria del misterio –todo lo que os he dicho es ese misterio–, dar a conocer a vosotros, gentiles, ¡qué éste Cristo, éste Cristo, éste Cristo mora en vosotros! (Aleluya).

Ahora, conocédle... ¿Cómo hago yo eso, Gene, y me las apaño en una iglesia...en esta tierra? ... (¡esto al menos lo entiendo!...jajajaja)...

¿Y qué se necesita? ¿Y sobre qué está construida la iglesia?... La iglesia está construida sobre la revelación del Señor Jesucristo.... Y ojalá podáis volveros a Él cara a cara y decir: "Oh Señor, dame tu revelación". Y hermanos, si no tenéis esa revelación, vosotros fundadores de iglesias de las reuniones en casas, volvéos a casa porque no tenéis nada de nada. Y hermanos y hermanas, con esa revelación del Señor tenéis vida de iglesia en Él. Hermanos y hermanas, apresad mi causa; y mi causa es el Señor Jesucristo. Hermanas, sed pacientes con nosotros... por favor, sed pacientes con nosotros..., por favor sed pacientes con nosotros..., y un día seremos como vosotras..., y juntos después seremos como Él ..., y entonces juntos seremos uno con Él.

Quiero que nunca olvidéis que este Cristo está ahora mismo vivo, dinámicamente vivo, viviendo en vosotros... estableciendo líneas de comunicación para amaros, pues vosotros sois su herencia gloriosa. Gloria a Dios.

Ahora, ¿se puede saber que vamos a hacer para terminar esta reunión?... No os voy a pedir que os despidáis, voy a pediros que os toméis un minuto para decirle algo al Señor. No me importa qué. Démonos unos minutos para decirle algo.

Permitamos primero que ¿? ... démosle a todos el tiempo suficiente para decir algo.

---Pasa un minuto---

Ahora, ¿podríamos tener una o dos oraciones, oraciones no afectadas?

---Los hermanos empiezan a orar---

GENE EDWARDS

ATLANTA 4/7/94

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