INTRODUCCION:

En este tema seguiremos considerando los frutos del Espíritu los cuales son de vital importancia en nuestra relación con nosotros mismos, y con nuestros semejantes, como también con Dios en este tema estudiaremos cada uno de los frutos del Espíritu:

· Amor: el amor es supremo entre todos los dones, es razonable que aparezca en primer lugar en la lista del fruto múltiple del Espíritu, porque tanto en la dispensación de la ley como la de la gracia el amor es el cumplimiento de ambos ya que en el se lleva acabo el plan redentor de Dios para el hombre. Dios designó su amor para el mundo (Juan 3:16; 1Juan 2:2). Dios canalizó ese amor hacia la tierra por medio de la persona de su Hijo. Encauzo ese amor dentro de nuestros corazones a través de la persona del Espíritu Santo. El canalizo ese amor hacia los hombres necesitados en todas partes a través de sus redimidos. Así el amor es la clave de su programa redentor: recibido, es nuestra salvación; respondiendo a él, viene a ser nuestra santificación; manifestado a otros, se convierte en nuestro servicio. Concluimos que el amor es la esencia de Dios, y el amor no tiene sustituto. El cristiano que ha sido bendecido por la llenura del Espíritu amara lo que Dios ama y aborrecerá lo que Dios aborrece.

· Gozo: el gozo mencionado en segundo lugar no es otra cosa que el gozo celestial divino pasando por, o reproducido en el hijo de Dios. No es el gozo humano estimulado o aumentado por la influencia divina. Es el gozo del Espíritu Santo mismo y de Cristo y del Padre, operando como una experiencia en el creyente. Nehemías declaró “El gozo del Señor es vuestra fortaleza” (Neh. 8:10) del gozo impartido, Cristo dijo: “…para que mi gozo este en vosotros y vuestro gozo sea cumplido” (Juan 15:11). El apóstol Juan, habiendo declarado la comunión entre Dios, padre e Hijo y el Creyente, afirma: “estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido” (1 Juan 1:40).

· Paz: así mismo como Cristo nos legó su gozo, de la misma manera nos lego su paz (Juan 14:27. Aquí se hace referencia a la paz divina que no puede ser reducida en el corazón humano. El Apóstol Pablo la definió al Decir: “Y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento guardara vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús” (Filipenses 4:7),hay una diferencia entre “la paz de Dios”, que es una experiencia operada interiormente, y la “paz con Dios” que es la consumada por Cristo (Romanos 5:1), la paz de la cual hablamos la que Cristo heredo es una experiencia constante de paz que siente el corazón es directa y depende de la misma naturaleza del Carácter de Dios. Y no la asegura, ni la mengua la fuerza de la voluntad humana

· Paciencia: cada fruto del Espíritu es opuesto a un aspecto no espiritual del corazón humano. La cura para las condiciones materiales no es el intento de dejar de hacer lo malo, sino él sustituirlos con los frutos del Espíritu, esto es todas las virtudes que Dios imparte. La paciencia por ejemplo es el antídoto divino para la impaciencia, no es meramente la paciencia humana que tiene sus limites sino la Paciencia de Dios operada internamente y esta es infinita no conoce limites. Solamente cuando somos llenos de su gloria podemos experimentar esta paciencia (Colosenses 1:11) este fruto es muy necesario en la vida delos que predican o enseñan (1 Timoteo 4:2). Para espera la venida de Cristo requiere de paciencia (Santiago 6:7-8), la paciencia nos ayuda a alcanzar las Promesas (Heb 6:15).

· Benignidad: en otras palabras ser bueno veamos un ejemplo: un hombre justo puede despedir de su hogar a una viuda sin recursos cuando se atrasa con la renta, en tanto que un hombre bueno hallaría la manera de evitarlo.

· Bondad: en la persona de Dios la bondad alcanza el infinito, el mismo mundo depende de la bondad de Dios, nadie puede imaginarse como seria el mundo si Dios fuera malo El salmista declara algo muy verdadero (Salmo 27:13) esa misma bondad le seguirían todo los días de su vida(salmo 23:6)

· Mansedumbre: La mansedumbre de Dios no implica debilidad. El cordero mudo ante sus angustiadores es una demostración que en Dios, como Él lo es según lo demande la ocasión, es no resistencia; Pero esto no nos lleva a la conclusión de que también no hay otros atributos en Dios que no defiendan su Santidad y Su gobierno de justicia; ni que el creyente lleno del Espíritu manifestara solo mansedumbre. El también puede conocer el poder de la indignación, pero así mismo será manso, este fruto se requiere a todos los que han de manifestar la gracia de Dios en el servicio (2 Timoteo 2:24-26) además hay una recomendación mas del Apóstol Pablo (Tito 3:2) el corazón ansioso de la amable mansedumbre de Cristo se le anima a creer que puede llegar a obtenerla, no por el esfuerzo humano, o por una inútil imitación, sino como un fruto directo del Espíritu.

· Fe o Fidelidad: la palabra usada en Gálatas 5:22 no es fe sino fidelidad Dios es fiel y esta fidelidad es reproducida por el Espíritu en la vida del Creyente. La huella humana de infidelidad es corregida únicamente por la más grande manifestación de fidelidad de Dios. Este atributo pertenece solamente a Dios, pero puede ser reproducido, y lo será en el creyente consagrado, por el Espíritu. Tal fidelidad se manifestara en las relaciones del creyente con Dios, con sus semejantes y consigo mismo. Honradez, sinceridad y devoción sacrificial son factores en esta fidelidad divina manifestada. Esta gracia impartida será dirigida hacia aquello a que el mismo Dios es fiel.

· Templanza: Dominio Propio esto es cuando el creyente se ajusta a la mente de Dios y su voluntad. La llenura del Espíritu, se ve en los frutos del Espíritu, lo que Dios es, naturalmente, es lo que él requiere, y ciertamente sus atributos, hasta donde puedan adaptarse a la vida humana, han de ser reproducidos en el creyente por el Espíritu. La vida que hay que vivir no podría ser más divina si el creyente tuviera que salir su cuerpo y quedara solo el Espíritu como el ocupante, sino fuera por el hecho de que el Espíritu hace uso de todas las facultades como lo hace el cuerpo del creyente. Entonces también las manifestaciones directas de las características divinas no son estorbadas por la presencia de las facultades humanas existentes, entonces es claro que el Espíritu Usa de todas las facultades del ser humano para manifestar las características de Dios.

Conclusión: La Voluntad de Dios es que seamos conformados a su imagen y que en nuestra existencia terrena manifestemos su personalidad a los que no pueden percibir su Presencia, Nosotros somos los inmediatos responsables de Enseñar al mundo lo que Dios es por medio de Un testimonio Fructífero saturado con los frutos del Espíritu

Elaborado por el Pastor Víctor Mendoza

Iglesia Senda de Vida

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