Pablo administrador de la Gracia de Dios

Estudio IX.-


PABLO ADMINISTRADOR DE LA GRACIA DE DIOS
Texto Básico. Ef. 3:1-13.-

Introducción.-
En el cap. 2, Pablo ha contado a los creyentes procedentes de la gentilidad el prodigioso acto de poder divino que ha sido realizado entre ellos. Ahora, en esta pericopia, informa a sus lectores que se le ha concedido la "administración de la gracia de Dios".
Teniendo en cuenta que esta frase puede conducir a confundir su auténtico significado se hace necesario definirlo rigurosamente. La palabra procede del latín "ministerium" la cual tiene los siguientes derivados: servicio, oficio, servidor oficial… es lo que en griego se llama oikonomia del evangelio. Así, lo que Pablo dice es que fue llamado por Cristo para convertirse en servidor del evangelio en pro de los gentiles. Este es su oficio y el ejercicio dicho oficio le ha llevado a ser encarcelado en Roma desde donde escribió esta carta, tal como dice en 1:1 La causa puntual de la que fue acusado nos lo dice en 2:17-19 y que, al ser rechazada por los judíos de Jerusalén, le acusaron falsamente de haber transgredido la "ley del parabolos", es decir, la ley que prohibía a los gentiles traspasar los límites de la reja de separación que en el templo barraba el paso a todo aquel que no fuese judío. (Hech. 21: 27-29)

Cuerpo del Estudio.-

Pablo afirma ahora que los conocimientos que imparte a los gentiles le fueron revelados ya que hasta entonces estaban escondidos, eran secretos y afirmando que solo leyéndolo pueden tener una idea del conocimiento que él tiene con respecto al misterio de Cristo. Eso significa que Pablo concebía su carta como una exposición de los conocimientos pneumáticos (pneuma = espíritu) que le ha proporcionado la revelación del misterio de Cristo. Este misterio no es posible exponerlo a no ser que lo sea mediante el pneuma, es decir, mediante el Espíritu Santo. Además, dicho misterio, no le fue revelado solo a él, sino a todos los Apóstoles y Profetas de Dios. Pero antes nos ha afirmado que no había sido revelado a los hombres. O sea, era algo absolutamente ignorado. Y lo era tanto para judíos como gentiles. Estos no tenían ni un mínimo conocimiento del Dios creador del universo (Ver. 9) y los judíos aun creyendo en este Dios estaban separados de él a causa de la Ley que veneraban y no cumplían. Así, unos y otros sufrían una semejante condición. Pero Pablo cita, junto a los Apóstoles, a los Profetas y por ello cabe preguntarse a que Profetas se refiere. No pueden ser los del Antiguo Testamento puesto que ha afirmado que hasta entonces no había sido revelado a los hombres. A fin de entender a quienes se refiere Pablo con el substantivo "profetas". El vocablo derivó del griego prof eth s, derivado a su vez de próphemi 'yo predigo, pronostico' (deriv. de phemi 'yo digo'. Así, pues, se trata de alguien que "dice" algo que fue inspirado por el Espíritu de Dios. En una palabra, el significado es predicador. Esta frase de Pablo se puede traducir: "…revelado a sus santos apóstoles y predicadores por el Espíritu". La diferencia entre apóstol y profeta o predicador está en que el primero vio con sus propios ojos a Cristo resucitado y de entre los que le vieron escogió a los "testigos oficiales" de dicha resurrección. También fueron los que comprobaron, sin lugar a dudas, la realidad de dicha resurrección (por ejemplo, es caso de Tomas en Juan 20:27-29, o los discípulos de Emaús Luc. 24:30-31; y También en Juan 21:12-14) Veamos, además, lo que dijo Jesús respecto a los antiguos profetas en Mat. 11:11-13 y la interpretación que Pedro nos da en 1ª. Pedro 1:10-12. Como vemos es el mismo pensamiento que Pablo muestra en esta carta.

Consecuentemente, si aquellos que estaban sin Dios y los que aún teniendo un conocimiento del Dios Creador del Universo, estaban separados de él a causa de su pecado no es de extrañar que, venido el auténtico y completo conocimiento de Dios mediante Cristo Jesús (Jn. 1:17-18), sean reunidos en un solo cuerpo, reunidos en la Iglesia que Cristo está edificando como símbolo de su cuerpo. Sin duda tanto a los judíos como a los gentiles creyentes esto sería un motivo de confianza.

Además, Pablo sale al paso ante cualquier tipo de vanidad de unos u otros. La de los gentiles la podría motivar su superior cultura y por el conocimiento de la lengua griega que era la común en las iglesias de aquellas comarcas; en cuanto a los de procedencia judía se podría fundamentar en que ellos tenían una mejor cultura bíblica y sus conocimientos de la Ley, no en vano formaban parte del pueblo escogido por Dios para ser testigos del Dios del Universo. Frente a todo eso Pablo les dice que él se siente como el más pequeño entre los santos, es decir, de todos aquellos que fueron separados del resto del mundo a fin de formar la ciudadanía del Reino de Dios, y añade que, aún siendo el más pequeño, le ha sido concedida la gracia de anunciar a los gentiles la riqueza incalculable de Cristo. Posiblemente Pablo piensa en las palabras que pronunció Cristo Jesús en Mat. 11:11: "De cierto os dijo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él". Con esto, de nuevo nos encontramos con los conceptos de signo jerárquico, ya sea por nacimiento (judíos) o por cultura (gentiles); "grandes o pequeños", "primeros o últimos". Estos conceptos no forman parte del Reino de Dios en donde predomina una igualdad absoluta puesto que nadie puede alegar unos méritos que le den una determinada categoría tal como Pablo ha mostrado en 2:8-9. Observemos, además, lo que se nos enseña en Mat. 20:1-16. Centremos la mirada en lo que se dice en el verso 16: "Así, los primeros serán postreros, y los postreros primeros; porque muchos son llamados, mas pocos escogidos". A los llamados ¿qué les puede importar ser primeros o últimos? Lo verdaderamente importante es estar en el Reino. Por ello es que primeros y últimos reciben el mismo salario.

Así, pues, en el cristianismo no hay ni principados ni dignidades. Lo que si hay son diaconados y por ello Pablo dice de si mismo que ha llegado a ser diakonos del evangelio (3:6-7). Al extender el concepto a los Apóstoles y Profetas vemos que Apóstol = testigo y Profeta = predicador, no son jerarquías, sino funciones. (Aquel que testifica ante un tribunal no lo hace en función de tener alguna autoridad, sino en función de lo que ha visto respecto del asunto que se está juzgando) Lo mismo ocurre con el predicador cristiano que no habla en función de conocimientos adquiridos mediante su propia ciencia, sino que lo hace, si es auténtico, sujeto al testimonio de las sagradas Escritura y pidiendo la asistencia del Espíritu del Señor. Por esta causa siempre dudo de aquellos que fundamentan sus creencias en los llamados "Padres de la Iglesia", puesto que puedo ir a las fuentes en las cuales ellos se nutrieron. Así, que, estaré de acuerdo en todo lo que emane de dichas fuentes puesto que en ellas está la autoridad del Espíritu que las inspiró. Mateo, Marcos, Lucas, Juan, Pablo, Pedro, Santiago y demás fueron las plumas usadas por el Espíritu a fin de que transmitiesen el misterio del Amor de Dios para con nosotros.

Pablo en los versos 11 y 12 afirma que todo eso no forma parte de una casualidad evolutiva de nuestro mundo, toda vez que fue preparado por Dios desde la eternidad y que ha sido realizado por el mismo Cristo Jesús. O sea, por una acción directa de Dios y cuyo resultado permite a los cristianos el tener un acceso directo y con plena libertad al trono de la gracia y justicia de Dios.

Pablo sabía que su detención y deportación a Roma causó una fuerte conmoción en todas las iglesias de aquella región. Tenían temor, como si intuyeran las futuras persecuciones que desencadenaría el Imperio contra el cristianismo. Por ello es que el Apóstol les dice que no tienen que dejarse dominar por el desánimo a causa de sus tribulaciones, y les asegura que redundarán a "gloria de ellos". Cierto porque, cuando el Senado Romano, presidido por Nerón, le absolvió, se acabaron las persecuciones del Sanedrín judío. No olvidemos que una decisión senatorial era comunicada a todos los gobernadores romanos de los lugares donde ocurrieron los hechos juzgados. Además, Pablo tenía la máxima Ciudadanía Romana, el "Ius Imperium" (cosa que le permitió perseguir a los cristianos más allá de Jerusalén hasta su conversión). Nadie más en el Sanedrín tenia aquella categoría.

Como conclusión invita a todos los lectores que se hagan la siguiente pregunta:

¿por qué a gloria de ellos?





Estudio X.-

CONOCER EL AMOR DE CRISTO

Texto Básico. Efe. 3:14-21

Introducción.-

Pablo continua su pericopia referente a su ministerio entre los gentiles con una oración en pro de dos cuestiones fundamentales para los cristianos. En primer lugar que sea fortalecido lo que él llama el "hombre interior" mediante el Espíritu. Una fuerza que no tiene que ver con lo físico; y en segundo lugar que dicha fuerza esté fundamentada en el amor de Cristo. Hay que observar que estas dos peticiones del Apóstol son: conocimiento y fortaleza y que ambas cosas nada tienen que ver con el desbordamiento de las emociones que están en boga entre algunos grupos cristianos. El conocimiento tiene que ver con la reflexión y profundización de las doctrinas que el mismo Pablo, junto a todo el Nuevo Testamento, imparten y la fortaleza es el fruto de la mencionada reflexión. Así, la cuestión es clara. Para ser fuertes es necesario saber en que hemos creído y tener muy claro en quien hemos depositado nuestra fe y creencias.

Vamos, pues, a considerar los contenidos de esta oración y la consecuente reflexión del Apóstol.

Cuerpo del Estudio.-

Pablo inicia su oración con estas palabras: "Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda la familia en los cielos y en la tierra". El vocablo path r de quien Pablo dice que toma nombre (o existencia) toda la familia en los cielos y la tierra tiene el significado también de patria (patria) celestial y terrenal. Eso, como comúnmente ocurre con el griego, tiene varios significados toda vez que designar tanto la familia como el linaje (Ex. 12:3; Núm. 32:28) y también, por extensión, la unión de varias familias (1ª. Crón. 23:11) o una gran familia o clan (Luc. 2:4) En este texto y en el original griego reza así "es oikou kai patrias Dau id. Es evidente que Pablo está hablando de una manera "rabínica" y seguramente los judíos miembros de la iglesia de Efeso sabrían interpretarlo para aclararlo a los creyentes de procedencia gentil, toda vez que en el "mundo rabínico" el concepto de familia de arriba tenía que ver con el mundo de los ángeles a quienes calificaban de "familia de lo alto", como contraposición de la "familia de abajo" que era la de Israel.

De hecho lo que Pablo hace es un juego de palabras a fin de presentar con el máximo de claridad que, el mismo Dios creador del universo (3:9) es también el Dios Padre de todas las criaturas de dicha creación. Ahora bien, ¿cuál es el propósito de dicho juego de palabras? El motivo es que ya habían aparecido las doctrinas de los gnósticos que afirmaban que la creación la había realizado el que ellos nombraban el "demiurgo" que era distinto de Dios Padre. Bien, no vamos a entrar en esta temática puesto que nos apartaría del pensamiento que Pablo pretende dar a sus lectores. Dicho pensamiento tiene una serie de enunciados que conviene considerar con detalle. Pablo los cita apelando a la Gloria de Dios. Es decir, esta gloria les será transmitida y provocará en ellos el tener dichos enunciados

I.- Primer enunciado: Ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu.

A.- Claramente se deduce que si nos habla de un hombre interior es porque también hay el exterior del cual nos habla en Rom. 7:22. Como vemos en esta lectura el hombre interior esta en constante conflicto con el exterior. El primero quiere, desea y tiende a cumplir la ley natural de su Creador, mientras que el exterior busca lo contrario, es decir, pretende regirse por instintos primarios y de aquí la exclamación de Pablo en Rom. 7:24ss.

B.- En consecuencia una vigorosa fortaleza del hombre interior quiere decir que mientras el exterior se desgasta por el inexorable paso del tiempo se debe procurar que aquello que debilita al exterior fortalezca al interior. Además, hay que tener en cuenta que la "nueva creación en Cristo" (2. Cor. 5:17) es precisamente el citado hombre interior cuya vida está marcada por la eternidad, mientras que el exterior está marcado o sujeto por la temporalidad

C.- Lo que hace posible el fortalecimiento del hombre interior es el Espíritu y entonces viene a ser lo que en el original griego se llama "pneumatikos", es decir, poderoso espiritualmente.

II.- Segundo enunciado: Que Cristo habite mediante la fe en nuestros corazones, a fin que seamos arraigados y cimentados en el amor.

A.- Desde la perspectiva bíblica se simboliza al corazón como el núcleo de los sentimientos y Cristo es la manifestación del sentimiento del amor de Dios. Pues bien, este amor ha de ser entronizado en nuestros corazones, o sea, en nuestros sentimientos.

B.- La petición de Pablo al Señor es que, mediante la plenitud de su poder y esplendor, haga que el hombre interior, que fue engendrado mediante la fe, se fortalezca vigorosamente mediante el Espíritu de tal manera que, por medio de dicha fe, abra su corazón a Cristo, el cual desea tener en él su propio hogar.

C.- Así, pues, vemos que fe y amor forman un conjunto indivisible, exactamente igual que en Gál. 5:6; por lo tanto el hecho de estar el creyente enraizado en el amor es por un don de Dios y como todo don se recibe a voluntad de aquel que lo pide al Señor. El Señor a petición del creyente deposita en nuestro corazón la semilla del amor, pero su desarrollo depende de dicho creyente, es una tarea que debe vencer los egoísmos e inseguridades del "hombre exterior" y que nadie crea que esta es una tarea fácil. Aquel

que confunda el amor "ágape" por el amor "eros" fracasará, en cambio quienes no caen en semejante confusión obtendrán como resultado el fortalecimiento en el Pneuma (Espíritu). Si la voluntad del creyente está a la par con la de Dios no será la propia fortaleza la que lo hará posible puesto que recibirá la de su Señor.

Como vemos se trata de un conjunto de dones de parte de Dios. El primero, la fe, fe que no generamos nosotros puesto que es un don. Si no fuese un don de Dios tampoco tendría la capacidad de engendrar este "hombre nuevo". El segundo, el amor "ágape" que tampoco lo generamos nosotros sino Dios, aunque se hace necesario que lo cultivemos esmeradamente a fin de que se pueda manifestar libre e intensamente. Seguidamente, ambas cosas se convierten en una tremenda fuerza para el hombre interior que crece a la par que mengua el exterior.

III.- Tercer enunciado (3:18-19) La capacidad de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios"

Parece ser que Pablo le da a este punto un énfasis superior a lo que, hasta aquí ha enseñado a los creyentes de Efeso. Ahora enfatiza la "gnosis" (conocimiento). En este pasaje se repite lo que ha enseñado en 1:15-18. Ahora en esta súplica respecto a conocimiento, encontramos dos partes o aspectos:

A.- En primer lugar, en 3:18-19 Pablo ruega a Dios que los creyentes sean plenamente capaces de conocer la totalidad del amor de Cristo a fin de que sean llenos de la plenitud de Dios. Evidentemente estas cosas no son fáciles de captar en la profundidad a que se refiere Pablo, pero ahí se nos señala cual debe ser la labor de la Escuela Dominical puesto que se organiza según los niveles de comprensión de los alumnos. Es lo que menciona en 4:13 "Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios…"

B.- En segundo lugar (3:19) Pablo dice que es preciso conocer el amor de Cristo, que excede todo conocimiento y para definirlo usa una palabra griega gononai que aquí tiene el significado de "experimentar"; o sea, se trata de un conocimiento activo, es decir, saber mediante la experiencia. Así, pues, se trata de dos niveles de conocimiento, el saber y el sentir y en lenguaje bíblico lo podemos definir de esta manera: con la mente y el corazón.

Ahora bien ¿a qué faceta del amor de Cristo se refiere Pablo? Evidentemente a la que se manifestó en la cruz, puesto que, ¿cómo es posible entender que el Creador del Universo, el Creador de la vida y del hombre de su vida para una humanidad que, al caer en el pecado, se ha constituido en enemigo de su Creador? (Rom. 5:10; Col. 1:21) Esta es la razón de que Pablo ruegue a Dios que revele este misterio a quienes dirigió su carta. Una revelación dirigida tanto a la mente como al corazón.

Conclusión.-

Pablo nos advierte que no es suficiente una alabanza a Dios en la que se suprima el "conocer" doctrinalmente aquello que motiva la alabanza. Actualmente han aparecido muchas iglesias de signo carismático cuyo énfasis está precisamente en la alabanza a Dios. Sin duda eso es positivo puesto que se enfatiza la gratitud a Dios. Se trata de una "expresión" de fe loable, pero cuidado, dicha expresión de fe no debe en ninguna manera eliminar contenidos doctrinales. Todo creyente tiene que "saber" en que cree y en como lo cree. No olvidemos tampoco que la fe de cada creyente en un momento dado será probada y si dicha fe solo está en el corazón y no también en la mente, será lo mismo que caminar con una sola pierna y solo podrá, a duras penas, sostener su equilibrio a fin de no "caer". Una iglesia que tenga esta característica se convertirá en ciclotímica, es decir, con altos y bajos, con muchos que entran en ella y otros tantos que se van de la misma.

Pablo sabía eso a causa de la iglesia de Corinto, la primera de signo carismático que encontramos en el Nuevo Testamento, y a la que tuvo que amonestar con respecto a los "dones" del Espíritu que no siempre son dones del tal, sino imaginaciones de personas dominadas por emociones dudosamente cristianas.

La otra cara de la moneda, está en las iglesias donde todo es cerebral, y en las que no hay el mas pequeño asomo de sentimientos cristianos. Estas, evidentemente, no son ciclotímicas, son bloques de hielo donde el amor brilla por su ausencia.

Cristianos de mente y corazón son los que caminan a paso firma hacia la plenitud del hombre interior, del hombre espiritual, recreado de nuevo a imagen del Jesús el Cristo.

Estudio XI

VIDA DIGNA Y VOCACIÓN CRISTIANA

Texto Básico: Ef. 4:1-7

Introducción

En el verso 1 de este capítulo cuatro, se inicia la segunda parte de la Carta que estamos comentando. Es una parte que tiene que ver de una manera directa con la exhortación; es decir, se trata de una exhortación que está relacionada íntimamente con la parte que desarrolla con la que desarrolla las verdades respecto a la salvación. Mediante el idioma original en que fue escrita la carta lo que realmente pretende Pablo es hacer una "paraclesis apostólica". Bien quizá sea conveniente definir los significados del vocablo griego parakelein o parakelh sis que definen variadamente los conceptos de petición, ruego, exhortación y consolación. Tenemos referencias de ellos en Juan 14:16-17 i 26; 15:26; 16:7-8; 1ª. Jn. 2:3. Se deja ver con claridad que eso está unido a la obra del Espíritu Santo y en las palabras finales del verso primero Pablo se refiere a "la vocación con que fuisteis llamados" y, precisamente, esta vocación es el resultado de atender y aceptar libremente la llamada del Espíritu (Gál. 5:13) Este pasaje muestra claramente su paralelismo con Efe. 4:1. Encontramos el mismo pensamiento en la carta a los Romanos, que en el cap. 12 inicia una paraclesis que sigue hasta 15:13. La única diferencia entre ambas cartas está en que en Romanos se habla de unas circunstancias especiales que se daban en Roma (Rom. 12:1-2) Por el contrario en Efesios no se da ninguna circunstancia especial sino que tiene en cuenta la situación general de los creyentes.

Cuerpo del Estudio.-

En esta pericopia, Pablo exhorta a los miembros de las pequeñas, lejanas y desconocidas comunidades cristianas de Oriente, en Asia, que perseveren en la unidad de la fe. Si Pablo creyó necesaria esta exhortación es porque sabía que existía el peligro de escisión. Un peligro de escisión que estaba latente a causa de la cultura en que habían sido educados los creyentes y que formaba parte de su "inconsciente colectivo". Se refiere a las tendencias gnósticas de las que hace una referencia en la carta a los Colosenses ya también aquí, en la de los Efesios. De hecho eso aun no sucede, cosa que se hace evidente por la diferencia del lenguaje usado por el Apóstol cuando se trata de un peligro real. Para constatarlo solo hay que ver el que emplea en la carta a los Corintios o en la dirigida a los Gálatas. Pablo usa en estas un lenguaje duro y directo cuando se trata de la verdad evangélica y doctrinal. (A los gálatas les llama insensatos)

Esta exhortación es también una advertencia toda vez que, si se rompe la unidad de la fe y doctrina, también se rompe la de la iglesia.

Las falsas doctrinas que ponían en peligro dicha unidad eran tres:

1 Las doctrinas de los llamados judaizantes que lo trata en la carta a los Gálatas

2 Las de los falsos carismáticos que lo trata en la de los Corintios.

3 La de los gnósticos que es tratada en Corintios, Colosenses y Efesios.

Esta última era la más peligrosa puesto que, como dije anteriormente, formaba parte de la mentalidad griega en la que habían sido educados los creyentes gentiles. Además, lenta, pero inexorablemente, también estaba penetrando en los judíos de la diáspora. - Actualmente eso es bastante común (por no decir absolutamente común) en el judaísmo actual aunque más entre los llamados "azkenazis" - originarios del norte y este de Europa- que entre los "sefarditas" - de origen hispano y norte de Africa- ).. Por ejemplo en conceptos de cuerpo y alma, que son muy distintos de la que nos muestran los Libros de la Torah, - pero no vamos a entrar en esta temática puesto que escapa a la de nuestra Carta- . Una de las cosas que negaban era la resurrección de los muertos. Afirmaban que no había resurrección toda vez que el alma es inmortal. También negaban que Cristo tuviera un cuerpo carnal puesto que carne es mala e irremisible y que su cuerpo era una emanación que se hacia visible a los ojos humanos. Consecuentemente no podía morir y menos aun resucitar.

La de los falsos carismáticos es una doctrina que solo procura la exaltación de las emociones y sin la mínima reflexión. En realidad son personas que lo que realmente desean es la exaltación de su propia persona, ser la "admiración crédula" del pueblo de Dios. Pretenden realizar milagros y en muchos casos falsean dichos milagros con la complicidad de alguien que dice estar enfermo. Dicha exaltación de su personalidad tiene también otro objetivo: la obtención de fuertes cantidades de dinero. De aquí que Pablo en 1. Cor 13 habla define aquello que es en verdad el amor. "Que no busca lo suyo". Esta falsedad puede causar divisiones en las iglesias (y las ha causado) Además, es una falsificación del auténtico carismatismo, aquel que busca la Gloria del Espíritu Santo y la adoración a Dios.

El de los judaizantes se caracterizaba por enseñar a los gentiles que debían circuncidarse y guardar la ley de Moisés. Las consecuencias de semejante doctrina (de haber triunfado) habrían sido dos: La primera hacer del cristianismo en una secta del judaísmo. La segunda, hacer del cristianismo una religión mas de las muchas que existen en el mundo. No olvidemos que Cristo es el vencedor de todas las religiones. Vuelvo a reiterar que el cristianismo no es una religión. Cristo cambió "religión" por "comunión" con Dios. No en balde cuando Jesús pronunció la frase en el calvario "consumado es" el velo del templo, aquel velo que impedía el paso a la presencia de Dios, se rasgó totalmente. A partir de aquel momento ya no es necesario un Sumo Sacerdote que haga de intermediario entre el hombre y su Dios. Por Cristo, Dios se ha manifestado como un Padre amante de sus hijos y a ningún hijo se le impide presentarse libremente ante su padre. El autor de la Carta a los Hebreos nos hace una esmerada descripción del significado de los sacrificios judíos (conformados a la ley de Moisés) y también porque han periclitado mediante el sacrificio de Cristo.

Lamentablemente en una gran parte de la llamada "cristiandad" lo religioso no ha sido eliminado convirtiéndolo en una religión pagana toda vez que han introducido en ella conceptos y prácticas del paganismo greco - romano. Parece ser que, allí donde fracasaron los judaizantes, triunfaron los gnósticos.

El tema de nuestro pasado estudio Pablo mostró cual era la economía de la salvación tanto para los creyentes procedentes del judaísmo como de los gentiles. Unos y otros conforman una gran familia de la que Dios es el Padre y el Apóstol le ruega que les dé fortaleza a fin que conozcan el gran misterio del amor de Dios manifestado por y en Jesucristo.

Ahora, en esta pericopia, les muestra de que manera es necesario vivir en la mencionada familia. A fin de que lo tengan claro, hace los siguientes enunciados:

I.- Vivir de una manera digna de la vocación a la que fueron llamados

II.- Las virtudes que deben sobresalir, son: Humildad, sencillez y paciencia.

III.- Conservar la unidad del Espíritu y consecuentemente, la paz.

IV.- La formación de un solo cuerpo, un solo espíritu y una sola esperanza.

V.- Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo.

VI.- Un solo Dios y Padre de todos, que obra mediante todos y que está en todos.

A.- El primer enunciado, vivir de una manera digna de la vocación a que hemos sido llamados.

Ya en otras ocasiones hemos comentado que a vocación es el resultado de la llamada de Dios, es decir, se trata de la respuesta que el hombre da a dicha llamada. Esta llamada de Dios y la respuesta positiva a la misma tiene una serie de aspectos. El primero es la redención, una redención que nos sitúa en una nueva economía, o nuevo pacto entre Dios y nosotros y su resultado es que ya no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia. Otro aspecto es que hemos sido llamados a vida eterna en el Reino de Dios, por lo que se hacen imprescindibles las características del Reino en sus ciudadanos, las cuales se enumeran seguidamente, y son:

B.- Humildad y sencillez. Ambas cosas pueden ser posibles o imposibles de conseguir. Si creemos en nuestra propia capacidad de virtud, y en nuestra inteligencia para alcanzar a conocer las cosas de Dios, no tendremos ni una ni la otra cosa. Pero si tenemos bien presente que todo nos ha sido regalado por el Señor, obtendremos ambas cosas. Podemos gozar de los regalos de nuestro Dios e incluso alabar nuestra suerte frente a unos obsequios inmerecidos, pero sin perder de vista que estos regalos adquieren un mayor valor cuando los compartimos. Es entonces cuando los dones de Dios actúan de manera que se convierten en el soporte infalible frente a cualquier situación de prueba.

C.- Un solo cuerpo y un solo espíritu, como también una sola esperanza. A todo eso hemos sido llamados. Así, se hace imperativo tener unidad en el Espíritu, que es lo que nos une en la paz.

Ya hemos comentado que las desviaciones doctrinales son causa de división en el seno de las iglesias y dichas divisiones alteran profundamente la paz.

Frente a estos enunciados se nos hace necesario matizar su auténtico significado. Pablo en el original griego define el substantivo Ekklesia (Iglesia) formada por soma (cuerpo) y pneuma (espíritu) Para que algo tenga vida debe existir en este algo el espíritu de vida. Los creyentes formamos el soma

(cuerpo) y el Señor es la cabeza y el pneuma (espíritu) de la iglesia y así la iglesia, viene a ser un cuerpo vivo. Esta es la unidad a que se refiere Pablo. Así, pues, no se trata de una unidad institucional de un grupo de iglesias con un Papa, Patriarca o cualquier otro tipo de Jerarca el cual es el símbolo de dicha unidad. Este concepto no es el que enseña Pablo en este pasaje. De aquí que el próximo enunciado, es:

D.- Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo.

Las desviaciones doctrinales siempre acostumbran a ser promovidas por alguien que atribuye un liderato y que afirma tener una especial "revelación" de Dios. No hay revelaciones "especiales" puesto que, de admitirlo significaría afirmar que la Revelación de las Sagradas Escrituras no fue completa (Jn. 1:17-18). Con eso ya se hace evidente la "desviación doctrinal" del pretendido líder. Dichos líderes siempre procuran revestirse bajo una capa de humildad, pero la realidad es que pretenden ejercer un dominio, un señorío, sobre sus seguidores usurpando el de Cristo Jesús. Consecuentemente el Apóstol arguye que es necesaria una sola fe, que no es credulidad, en algo o en alguien, sino la fe que es don de Dios, y que promueve el Creer en Aquel que es el auténtico promotor de dicha fe.

Un solo bautismo, un bautismo que simboliza la muerte y resurrección de Cristo y que, consecuentemente, viene a ser un testimonio público de que, aquel que se bautiza, se identifica con dicha muerte y resurrección. Así, no se trata de una acto mágico por el cual se "lava" el pretendido "pecado original", ese, si acaso, será otro bautismo y la recomendación de Pablo es un solo bautismo. (Rom. 6:4; Col. 2:12)

E.- Un Dios y Padre de todos.

Cuando se cumplen los enunciados anteriores es cuando Dios viene a ser Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos. La razón está en que todos los que han aceptado a Dios han aceptado también las condiciones del nievo pacto, de la nueva economía. Una aceptación voluntaria, es decir, no impuesta. Se trata de los "partidarios" del Reino de Dios y su justicia. Cuando Jesús enseñó como debían orar sus discípulos, pronunció una frase: "Venga tu Reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra" (Mat. 6:10) Partidarios del Reino a fin de que la voluntad de Dios sea acatada en la tierra tal como es acatada en los cielos. Cuando este anunciado forma parte de nuestra vida y aspiraciones Dios esta en nosotros de una manera intima y personal, pero cuando nos reunimos en Iglesia, entonces es cuando está en todos y por todos nosotros. Es decir, hace causa común con nosotros en cuanto que nosotros, libremente, hacemos causa común con él.

Joaquín Bellostas





Estudio XII

LA DIVERSIDAD DE DONES

Texto Básico: Efe. 4:7-16

Introducción

En el pasado estudio vimos como Pablo exhorta a los creyentes de la iglesia de Efeso a llevar una vida digna, es decir, una vida adecuada a la ética que viene de Dios. Para ello les era necesario renunciar a la moral establecida por la sociedad donde vivían y donde, además, testificaban de su fe en Cristo.

Actualmente los cristianos vivimos en una sociedad que cada vez es más permisiva con respecto a la ética. Permite y acepta usos y costumbres no acordes con la ética que viene de Dios y contenida en el Decálogo

En esta pericópia, Pablo clarifica porque es necesaria la mentada ética y para ello nos presenta tres afirmaciones:

1. Cada uno de nosotros ha recibido la gracia conforme a la medida del don de Dios.

2. Subió a lo alto y llevó cautiva a la cautividad.

3. Y dio dones a los hombres.

El recibo de la gracia junto a los dones mencionados impone una responsabilidad. La de administrar dichos bienes y para que nos demos cuenta de ello solo es necesario hacernos una pregunta: ¿cuál seria el sentido de dar testimonio de la verdad viviendo en la mentira, o ser maestro sin creer en aquello que se enseña?

Los bienes que cita Pablo los llama en el original caris y de ello se deriva de carismes. Precisamente estos son los auténticos "carismas" y no lo que pretenden algunos que se definen como carismáticos y citados anteriormente.

Cuerpo del Estudio.-

Lo primero que hay que considerar es la enigmática frase: "Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad" De hecho es el mismo Pablo quien nos lo desvela cuando enseñó que antes de subir bajó a las partes más bajas de la tierra, es decir, al sepulcro. Así, pues, Pablo afirma que toda su enseñanza se fundamenta en la muerte y resurrección de Cristo. La muerte, como resultado del pecado, mantenía cautiva a la humanidad y, consecuentemente, esta carecía de sentido en cuanto que era algo huidizo, sin continuidad. De aquí la pregunta de muchos pensadores: ¿Qué sentido tiene mi vida? Puede que algún erudito en campos como la medicina, la técnica o cualquier otra especialidad del saber humano haya aportado beneficios y disfrutes en cuanto a la "calidad" del vivir cotidiano pero, al final ¿de qué le ha sirve a su creador? ¿Lo que deja en su pasado? Sin Dios, no hay pasado ni futuro ni tampoco ya presente para él. ¿Y que diremos de la gran masa de seres humanos que, en el decir popular, pasaron por la vida "sin pena ni gloria", qué sentido tuvo la vida para ellos? Una vida que les ha dado pocos goces y muchos sufrimientos, ¿qué sentido podría tener? En cambio, en Cristo y mediante Cristo, la vida ha triunfado sobre la muerte y al hombre le es posible iniciar una nueva vida que ya no carece de sentido.

Ahora bien, toda nueva vida tiene necesidades. Un recién nacido necesita a una familia que cuide de él. Dicha familia, además del alimento, también debe educarlo, que no es otra cosa que enseñarle a vivir en sociedad (de aquí que los vocablos "criar" y "educar" vienen a ser sinónimos). Esta fue la razón de que Cristo anunciara a sus discípulos que "edificaría" su iglesia. Cada iglesia tipifica la "familia de Dios" de la que Cristo Jesús es el Hijo primogénito. A los demás miembros de dicha familia se les provee de unos dones especiales a fin de que los pongan en marcha para bien de la totalidad de la mentada familia, la cual cosa significa que no han sido dados "para el goce personal de quien ha recibido uno, o varios, dones".

Vamos a enumerarlos:

o A unos apóstoles.

o A otros , profetas;

o A otros evangelistas;

o A otros, pastores y maestros

A.- Apóstoles:

Lo primero que es necesario considerar es el nombre de Apóstol. Del griego apostolos (enviado) Un enviado siempre lo es en función de testificar respecto de aquel que lo envió. Cuando Pablo afirma que es Apóstol de Jesucristo junto al resto de dichos apóstoles está diciendo que también es testigo presencial y oficial de la muerte y resurrección de Cristo. Es preciso observar que tanto él, como los otros apóstoles, no estaba nada predispuesto a creer en dicha resurrección. (Se le apareció cuando procuraba destruir a los discípulos del resucitado. Respecto a los otros se ve claramente en Tomas y la deserción de los discípulos de Emaus o la del mismo Pedro cuando exclamó: "me voy a pescar" Juan 20:24-29; Luc. 24:13-31; Juan 21:3. ¿Cuál era el motivo de su incredulidad? ¿Qué era lo inaceptable de Jesús de Nazaret? Pues que había muerto bajo la maldición de la ley y, consecuentemente, también bajo la maldición de Dios. Deut. 21:23; Gál. 3:13. ¿Cómo podría ser posible que el Mesías prometido por Dios muriese bajo la maldición de quien hizo la promesa? ¿Entonces, podía ser su Maestro el Mesías y sin serlo resucitar? Creyeron, pero no por fe, sino por una "palpable" evidencia. Y era necesario que fuese de esta manera de lo contrario la resurrección no habría sido una realidad histórica, sino una "creencia" sin el fundamento de la realidad citada. Hoy el cristiano puede exclamar: Creo gracias a la incredulidad inicial de sus apóstoles.) Así, pues, la función de los Apóstoles se inició y acabó con ellos. De aquí que sean necesarios los dones siguientes:

B.- Profetas.

Esta palabra significa predicador, alguien que anuncia un evento que puede tener efectos saludables para aquellos a quienes es anunciado. El profeta es el predicador en la iglesia o fuera de ella.

C.- Evangelistas.

Estos tienen la función mas bien fuera de la iglesia. Son aquellos que buscan la oportunidad de anunciar que hay noticias de parte de Dios, tanto si son o no requeridos por sus oyentes. El Rey Sedequias (Jer. 37:17) preguntó al profeta: ¿Hay palabra de Yahveh?. Es decir: ¿Hay noticias de parte de Dios?. El evangelista es el encargado de dar estas noticias, la cual cosa también es profetizar o predicar respecto de la "Buena Nueva".

D.- Pastores y Maestros:

Ambos nombres se refieren a una parecida función puesto que se trata de enseñar la doctrina de apostólica. Una iglesia es "apostólica" en la medida que tiene como fundamento doctrinal aquello que enseñaron los apóstoles.

Seguidamente Pablo pasa a explicar cual es el propósito de dichos dones y responsabilidad de quienes los reciben..

A.- La edificación del Cuerpo de Cristo.

El cuerpo de Cristo es la iglesia y su edificación tiene dos aspectos, ambos de suma importancia.

1.- En primer lugar, como edificio, es algo que se está construyendo ladrillo a ladrillo (1ª.Pedro 2:5)

2.- En segundo lugar, la edificación personal mediante lo que el mismo Pedro en 2:2 llama "leche espiritual" a fin de crecer interiormente (Efe. 3:16)

B.- Consecuencias prácticas.

1.- Evita el convertirse en "niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina" Eso se produce cuando se desbordan las emociones y apetencias caprichosas sin la mínima reflexión.

2.- Esta forma de vivir el evangelio arrastra a quien lo practica a doctrinas que no son las apostólicas como bien Pablo denuncia en 1ª. Cor. 12, 13 y 14.

C.- Resultados de la madurez espiritual.

1.- Un amor sincero, sin hipocresías, lo cual estimula una perfecta unión en el cuerpo de Cristo.

2.- La capacidad necesaria para el crecimiento que nos estimula a mirar a aquellos que entran a formar parte

de la iglesia no con una mirada crítica respecto a su cualidad humana, sino como quienes han sido llamados con la misma misericordia con que fuimos llamados nosotros.

3.- Dicho crecimiento ha de ser común dentro de la individualidad. Crecimiento común, si, pero no uniformidad. Cada una de las piedras que van formando el edificio en construcción están fuertemente unidas por el vínculo del amor, pero mantienen su individualidad.

Conclusión.

Mediante lo expuesto Pablo nos indica claramente que hay muchas y muy variadas maneras de "vivir la fe", pero que todas ellas deben tener la capacidad de promover el crecimiento en el amor,

Cuando el amor crece entre los hermanos, crece el conocimiento doctrinal, con él la madurez espiritual y todo junto estimula el crecimiento de la iglesia en Cristo.

Joaquín Bellostas

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