Filipenses 2:5-7

Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en
Cristo Jesús, el cual, siendo
en forma de Dios, no estimó el ser igual
a Dios como cosa a que aferrarse,
sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de
siervo, hecho
semejante a los hombres.
Imaginamos a Jesús con una túnica sencilla
de siervo, limpia y blanca.
Pero Jesús fue siervo en los lugares sucios,
un buey humilde en el molino de la tierra.

Él "se vació a sí mismo" y escogió servir,
pisar la vida bajo el yugo del servicio
del buey terrenal.

Tocó a leprosos contagiosos,
se enfrentó con los locos violentos,
y comió del plato del vil.

No fue al nivel de la sucia humanidad
sobre Sus amistades.
Y sin necesidad de que los comunes fueran
despreciados por Él.

¿No es éste el carpintero, hijo de María…
Y se escandalizaban de él.
Marcos 6:3

Jesús, Santo y Unigénito,
era considerado un hijo ilegítimo
- no el hijo legal de José-
sino recordado como el vergonzoso
hijo de Maria.
¡Como Él saboreó la reputación del
proscrito y el despreciado!

Un trabajador común, no un importante sacerdote.
Un hombre que trabajó con la madera
para las necesidades cotidianas
en cunas y ataúdes,
y no en filosofías inútiles.
Tal suciedad ordinaria no podría traer
tal grandeza divina,
ellos pensaron.

El libro de Marcos nos enseña a
Jesús: tocable, accesible ha las suplicas.
La mujer inclinada por su enfermedad,
se arrastró entre la multitud y le tocó.
Su desesperada necesidad, Su voluntad para sanarla

Y dondequiera que entraba… y le rogaban
que les dejase tocar siquiera el borde
de su manto; y todos los que le tocaban
quedaban sanos.
Marcos 6:56

Él utilizó maneras terrenales, escupió en sus dedos,
y sanó a un sordomudo.
Hizo lodo con saliva y tierra
y sanó ojos ciegos.

Él sintió compasión por la multitud hambrienta,
sabiendo que no habían comido por tres días.

Y si los enviare en ayunas a sus casas, se desmayarán en el camino…
Marcos 8:3

El sirviente está apaciblemente alerta de
las necesidades sin decir de
la persona a la que Él sirve.

Jesús, gentil hacia la fragilidad de la humanidad,
siempre era práctico,
siempre fue el sirviente de la crisis humana,
el solucionador de los dilemas humanos e incluso…
alimento para el hambre humana.

Jesús, el Sirviente Perfecto,
trabajando en las cosas básicas.
Escarbando como el buey en la
suciedad de la confusión humana.

Copyright © 2002 Martha Blaney Kilpatrick

Por Martha Kilpatrick
http://shulamite.com/the_ox.html

Traducido por Bart
Fuente: ForoCristiano.com.

 

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