TEMA: LA CAÍDA DE SALOMÓN

TEXTO: 1 Reyes Caps. 1-11

Introducción:

Podríamos decir que el capítulo 11 es el centro del Libro, el que cambió toda la vida del Reino y de su descendencia, como el cap.11 en 2 Sam. fue el centro de cambio de la vida de David.
Tanto derroche y opulencia y placeres, embotaron el corazón del sabio Salomón que terminó siendo un necio, idolatrado, apostatando, levantando altares a dioses extraños, ¡y adorando a esos dioses falsos!.

1. Si analizamos la consecuencia del pecado de Salomón fue mucho peor que el de David. David recibió retribución a su pecado en su “persona”, pero a Salomón lo afectó en el Reino.

2. El “pecado de David” fue feo y vergonzoso, aunque su pecado fue de índole moral, haciendo algo malo contra las criaturas de Dios, ¡pero no contra Dios mismo en persona!

El pecado de Salomón fue de idolatría, adorando a otros dioses falsos, y ese, como el del espiritismo o brujería, son pecados ¡contra Dios mismo en persona!.

Podríamos comparar con el marido que puede pecar contra su mujer, rompiéndole su espejo, o yéndose con otra mujer, ¡esto es contra la persona de la esposa! ¡lo peor! pues lo mismo pasa con Dios. Por eso, al pecado de Salomón, Dios lo castigó destruyendo el Reino, ¡no del todo, por amor David!, dice, pero dividiéndolo en dos, hasta su destrucción completa, del Reino, de la nación entera que será quemada y arrasada, con la matanza o destierro de todos sus habitantes.

¡Qué lección para nosotros!, el fiarse en otros dioses, la Biblia lo llama “prostitución contra Dios”, el pecado grande contra el Primer Mandamiento, el de idolatría, del espiritismo, la brujería.

El pecado empezó con algo aparentemente pequeño: Casarse con la hija del Faraón en 1 Rey. 3:1 pero tenía otros dioses, ¡y Salomón terminó por adorarlos! y así llegó a tener 700 mujeres y 300 concubinas y las tenía, no sólo por placer, sino por política, para conquistar a los países vecinos y muchas de ellas eran paganas, “y las mujeres torcieron el corazón de Salomón, arrastrándolo hacia dioses ajenos” (11:3-4).

Puedo ver que Salomón no tenía un corazón guerrero para conquistar a los enemigos de Israel, desechó la batalla, la lucha por sus propios métodos humanos y sensuales. Así muchos cristianos quieren tener victoria en su vida espiritual pero no están dispuestos a pelear las batallas, a crucificar su carne y emplean recursos propios, su propia prudencia y terminan derrotados, vencidos, y su pecado los alcanza. Muchas veces toman decisiones equivocadas, estrategias totalmente inadecuadas para “vencer” pero terminan peor que antes.

CONCLUSIÓN:

Salmo 103: 3-4 “El es quien perdona tus iniquidades, ….. el que rescata del hoyo tu vida”.

Si nos convirtiéramos de nuestros malos caminos El nos perdonará y limpiará nuestra vida. Todo hombre y toda mujer un día dará cuenta de su vida, lo hará también Salomón y nosotros. Dios nos presenta una oportunidad: Jesús llevando todo el castigo de nuestra paz.

NOMBRE: AMÉRICO DÁVILA ZAMORA
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