Un recuerdo de mi lejana niñez todavía me asalta con frecuencia. Lo constituyen las escenas de un indigente al que –en Vijes, mi patria chica-- le hicieron parte de la familia. Sólo sabíamos su nombre: Camilo. Otros le decían “Saco viejo”. Era gracioso, como si hubiese sido tomado de una caricatura o de los dibujos animados. Risueño. Y permanecía en…
El médico no dio espacio a mayores vacilaciones. Las circunstancias obligaban a que escogiera. Estaban en juego la vida de la madre o la del pequeño que recién nacería.
Los hombres armados que llegaron a la humilde vivienda --en el norte de Sudán--, jamás identificaron quiénes eran o por qué lo hacían, pero el rapto por la fuerza de sus tres ocupantes, reveló sin temores a equívocos que el mayor delito que cometieron aquellos campesinos fue profesar una fe indeclinable en Jesucristo.
La tranquilidad de la oficina se vio rota con una llamada telefónica de Sara Montenegro, una de las diaconizas de nuestra congregación a quien por su ternura y avanzada edad, consideré siempre muy frágil.
¡¡Padre Eterno, Eterno Dios, Jesucristo Eterno Señor, Eterno Amor, Espíritu Santo del Dios Eterno, Todopoderoso Señor, todas las cosas fueron hechas por Ti y Tu Santa Voluntad...te estaría alabando todo el día....
No he tenido mucho tiempo en los últimos días para participar en el foro, pero sin embargo he encontrado en mi ordenador un trabajo que había realizado hace casi 10 años, y del que me había olvidado, así que quiero compartir con todos vosotros.
(Basado en el libro de Ester)
El Señor espera que los santos se levanten para hacer la obra del ministerio.
La Salvación por Medio de la Iglesia

Ruta: